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Europeo de Balonmano

Los hermanos Costa 'matan' a unos erráticos Hispanos y llaman a la puerta del Barça

España cierra con malas sensaciones el Europeo y se despide del billete para el Mundial que se adjudican los lusos (27-35)

Kiko Costa, un jugador extraordinario

Kiko Costa, un jugador extraordinario / EFE

David Rubio

David Rubio

España ofreció su cara más imprecisa y cayó con todo merecimiento por 27-35 frente a una Portugal cada vez más sólida y se despide del Europeo en la 11ª posición y de sus opciones de acceder directamente al próximo Mundial. Por contra, los lusos estarán en Alemania 2027 sin previas ni cruces, ya que le acompañaron las victorias de Alemania ante una eliminada Francia y de Dinamarca contra Noruega. Su rival por la quinta plaza es Suecia.

España - Portugal (balonmano, Europeo masculino), 28/01/2026

EUROPEO DE BALONMANO

27
35
Alineaciones
ESPAÑA, 27
(12+15): Sergey Hernández (p.), Ian Tarrafeta (3), Javi Rodríguez (2), Jan Gurri (6), Kauldi Odriozola (1), Dani Fernández (1) -siete inicial-, Nacho Biosca (p.s.), Antonio Serradilla, Álex Dujshebaev (1), Aleix Gómez (6, 1p.), Imanol Garciandia (2), Ian Barrufet (4), Dani Duhshebaev, Marcos Fis (1), Natan Suárez y Víctor Suárez.
PORTUGAL, 35
(16+19): Diogo Valério (p.), Victor Iturriza (4), Salvador Salvador (2), Luís Frade (2), Miguel Neves (1), Diogo Branquinho (1), Antonio Areia (6, 3p.) -siete inicial-, Gustavo Capdeville (p.s.), Martim Costa (6), Rui Silva, Kiko Costa (7, 1p.), Leonel Fernandes (3), João Gomes (3) y Ricardo Brandão.

Con errores en el pase y candidez, los Hispanos cavaron su tumba en una primera parte en la que los portugueses los pasaron por encima con mención especial para los hermanos Costa (Kiko y Martim), dos jugadores en el radar del Barça que están llamados a marcar una época. Y no tan solo Kiko... ¡los dos! Se echó de menos a Abel Serdio tras lesionarse la rodilla por la vergonzosa agresión del galo Nahi, un jugador despreciable como deportista.

La puesta en escena española no tuvo nada que ver con la exhibición dos días atrás contra Francia, con tres pérdidas consecutivas en envíos teóricamente sencillos y una defensa 6-0 de mantequilla tan hundida en seis metros que los hermanos Costa se plantaban en los siete y martilleaban al futuro meta blaugrana Sergey Hernández.

Javi Rodríguez prepara el disparo ante Capdeville

Javi Rodríguez prepara el disparo ante Capdeville / EHF

Esos errores (siete en la primera parte con dos técnicos incluidos) desequilibraron el marcador y fueron dando confianza a los lusos en una defensa que tan solo concedió cuatro goles en el primer cuarto de partido. Y en ataque, cada vez marcaban más fácilmente.

Y eso que falló tres de sus primeros cuatro lanzamientos Kiko Costa. El jugador deseado por el Barça volvió a confirmar que es una estrella mundial y que su hermano mayor, Martim, no le va a la zaga. Del 3-3 se pasó a un preocupante 4-9 (min. 15:22) tras un tiempo de Jordi Ribera que al menos frenó la escapada lusa.

El quinto gol del sportinguista Kiko Costa disparó al país vecino a un doloroso 6-12 (min. 20:53). Dos goles del recién incorporado Ian Barrufet y una mejoría en ataque con Natan Suárez equilibraron el juego, pero Portugal seguía campando a sus anchas en ataque y se fue al descanso cuatro arriba (12-16).

Había que cambiar algo o la suerte estaba echada, al menos en intensidad y con el 'cambio' largo' de Martim Costa que podría favorecer a los Hispanos. Y Jordi Ribera lo intentó con Ian Barrufet como avanzado en el 5-1 atrás, pero cinco minutos después todo seguía igual con Martim Costa dando una lección sobre cómo jugar sin la bola (16-21, min. 37:00).

Con 19-23, Rui Silva recibió dos regurosos minutos por impactar entre el pecho y la cara de Sergey Hernández y en la siguiente acción llegó la 12ª pérdida y un lanzamiento a las nubes de Kauldi Odriozola sobre el que cometieron falta. Y la decimotercera pérdida. Los Hispanos trataron de echarle casta con Ian Tarrafeta tomando el relevo de Jan Gurri, pero la historia estaba la escrita.

Los últimos 10 minutos estuvieron marcados por los goles rápidos españoles con el azulgrana Aleix Gómez como estandarte y el 'siete contra seis' portugués que encontraba siempre espacios en la defensa española. El marcador (27-35) habla por sí solo. Sí, hay que seguir construyendo, pero partidos como éste no ayudan en absoluto.