Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

REAL MADRID

Mourinho tenía razón este verano

Las carencias en la plantilla del Real Madrid ponen de manifiesto la relevancia de los fichajes solicitados por José Mourinho que la entidad no llegó a concretar en su momento

Mourinho: "Quiero una plantilla corta, de 20 jugadores"

Mourinho: "Quiero una plantilla corta, de 20 jugadores" / Perform

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Christian Blasco

Christian Blasco

Hay decisiones que solo se pueden juzgar con el paso del tiempo. Y en el Real Madrid empieza a aparecer una de esas. José Mourinho llegó a Valdebebas con una idea bastante definida de lo que necesitaba para reconstruir el equipo. El club atendió buena parte de sus peticiones: Konaté, Dumfries, Cucurella, Bernardo Silva, Diomande y Espí terminaron llegando, pero hubo dos posiciones que se quedaron por el camino: Un central más al margen del ya mencionado Konaté y un centrocampista capaz de darle otro sentido al juego.

En el caso del centro del campo, Mourinho tenía un objetivo muy concreto. El portugués quería una pieza capaz de organizar al equipo desde atrás, alguien que diese pausa, equilibrio y criterio a una zona que llevaba tiempo generando dudas en el Bernabéu. El nombre que acabó apareciendo con más fuerza fue el de Rodri. El Madrid hizo todo lo posible por convencer al internacional español e incluso Mourinho llegó a hablar con él, pero el futbolista terminó eligiendo al Barcelona. Curiosamente, desde el club tampoco se hizo intento alguno de fichar alguna de las alternativas que ofrecía el mercado.

Rodri debutó con el Barça en la victoria ante el Athletic.

Rodri terminó eligiendo al Barça / Valentí ENRICH / Sport

El propio Mourinho rebajó públicamente la trascendencia de aquella operación. Tras frustrarse el fichaje de Rodri, aseguró que el Madrid no tenía un déficit en esa posición y recordó que contaba con Tchouaméni, Camavinga, Valverde, Bernardo Silva y Arda Güler. Rodri habría sido “la guinda”, explicó el portugués. Una manera de cerrar el asunto de puertas para fuera, aunque la realidad es que el técnico había señalado aquella posición como una de las prioridades de su proyecto a su llegada.

La otra petición que no llegó fue la de un central. El Madrid incorporó a Konaté, pero Mourinho quería reforzar todavía más una zaga que había sido una de las principales debilidades del equipo en años anteriores. El club llegó a manejar la posibilidad de hacer sitio a otro defensor si se producía alguna salida, pero finalmente no hubo movimiento. Raúl Asencio se lesionó y permaneció en la plantilla y el mercado se cerró sin ese último central que reclamaba el entrenador.

José Mourinho, junto a Florentino Pérez

José Mourinho, junto a Florentino Pérez / EFE

Es en el centro de la zaga donde aparece la primera señal que invita a recuperar aquella lista de deseos de Mourinho. Las lesiones han golpeado precisamente a la defensa: Asencio todavía no ha podido debutar con el técnico y ahora afronta una baja de entre dos y cuatro meses por una fractura en la tibia, mientras Konaté y Militao también arrastran problemas físicos. El margen en la posición es reducido, especialmente si tenemos en cuenta la sanción de Huijsen para el próximo encuentro por su expulsión en el derbi.

No obstante, seguramente el debate más interesante esté en el centro del campo. En uno de los primeros partidos de la temporada, Mourinho llegó a utilizar a Trent Alexander-Arnold en esa posición, acompañando a Fede Valverde, en lo que terminó siendo un experimento claramente fallido. Temporada tras temporada, la sensación es que desde fuera del club todos ven un problema común en la confección de la plantilla que, sin embargo, desde dentro no parece existir.

Solo los resultados dirán si Mourinho tenía razón en sus peticiones de este verano. El entrenador tiene una plantilla de enorme talento y él mismo ha defendido públicamente las posibilidades de sus centrocampistas y defensas. Sin embargo, no es menos cierto que si el Madrid hubiera cumplido todos los deseos del portugués, el técnico ahora contaría con dos piezas que podrían ser fundamentales en el devenir de la temporada.