Empate de cracks en el Camp Nou

Era un día especial en el Camp Nou. Mosaico con la senyera, himno 'a capella' que puso los pelos de punta y reivindicaciones más allá de lo deportivo que alimentaron horas y horas de debate, pero que al final fueron una muestra de civismo y de expresión popular, lejos de las polémicas gratuitas. Al final, el balón rodo, los nervios afloraron, hubo tristezas y alegrías... y aparecieron los cracks.

Lluís Payarols

FICHA TÉCNICA

Liga BBVA

FC Barcelona

2-2

Real Madrid

FC Barcelona

Víctor Valdés; Dani Alves (Montoya, min. 27), Adriano, Mascherano, Alba; Sergio Busquets, Xavi, Cesc (Alexis, min. 61); Pedro, Messi e Iniesta.

Real Madrid

Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Pepe, Marcelo; Xabi Alonso, Khedira; Di María (Essien, min. 87), Ozil (Kaká, min. 80), Cristiano Ronaldo y Benzema (Higuaín, min. 61).

Árbitro

Delgado Ferreiro (vasco). Mostró tarjetas amarillas a los barcelonistas Pedro y Sergio Busquets y a los madridistas Xabi Alonso, Ozil, Pepe y Arbeloa.

Goles

0-1, min. 23, Cristiano Ronaldo; 1-1, min. 31, Messi. 2-1, min. 61, Messi. 2-2, min. 66, Cristiano Ronaldo.

Incidencias

96.589 espectadores en el Camp Nou.

Sí. Esos cracks que hacen que niños y mayores suspiren de emoción cuando llegan este tipo de partidos. Dos cracks rivales. El 'yin' y el 'yan' de la Liga BBVA. Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Dos cracks que aprovechan sus oportunidades para tambalear los cimientos de la lógica. Sobre todo, cuando se ven cara a cara vestidos de corto. Dos cracks que golearon y que rubricaron un empate a fútbol.

Pero para la historia del campeonato queda que el Barça mantiene sus ocho puntos de ventaja sobre los blancos. El Madrid tuvo la oportunidad de recortar, pero tuvo que conformarse con salir del campo con la misma diferencia. 

APUESTA POR ADRIANO

El Barça arrancaba el clásico con sorpresa en la defensa. Ni Song ni Bartra. Tito Vilanova apostaba por Adriano como compañero de Mascherano en el centro. Pareja inédita en un partido donde lo que menos espera nadie es que haya pruebas. Pero las hubo. Y eso tiene su peligro contra uno de los equipos de más pegada en Europa, el Real Madrid.

Los blancos salieron decididos a dar el golpe, sabiendo que en este partido tenían mucho más a perder que a ganar. Mourinho planteó una tela de araña en el centro del campo para anular a los creadores barcelonistas. A los de Vilanova les costaba retener el balón y sufrían con llegadas como la de Benzema en el minuto 12, con un disparo que salió rozando el banderín de córner.

La muestra de que la empresa era complicada queda reflejada en un dato: el primer disparo a puerta del Barça llegó en el minuto 21: Iniesta envió el balón demasiado alto. Poco después llegó el primer mazazo. Los blancos se plantaron en la frontal y Cristiano Ronaldo fue letal tras servicio de Benzema, sorprendiendo a Víctor Valdés por su palo.

PERDÓN Y SOLUCIÓN

Tocaba achicar agua. Y la brecha aún podía haber sido mayor si Benzema no llega a perdonar otra clara ocasión. El francés, totalmente solo, envió el balón al poste y Di María marró el remate posterior. Angustia y dudas en la grada, aumentadas cuando Dani Alves se lesionó y pidió el cambio. Montoya le sustituyó.

Pero si alguien podía apartar del Camp Nou esas dudas, ése era Leo Messi. Lío en el área blanca y para desliarlo, quién mejor que el rosarino de oro, que pasaba por allí y se encontró un balón de esos con los que no se pueden perdonar, aunque Casillas rezara todas las oraciones que supiera. El clásico, igualado de nuevo.

Pese al empate, se notaba que los jugadores del Barça no estaban cómodos ante el despliegue del Madrid por todo el terreno. ¿Cómo romper esa tela de araña?

OBÚS DE MESSI

La segunda parte empezó con polémica. Ozil reclamó un presunto penalti de Mascherano en el primer minuto, lo mismo que hizo Iniesta instantes después, tras sufrir un pisotón de Pepe en el área. Tanto en una acción como en la otra, Delgado pasó palabra.

Los pitos aumentaron cuando el árbitro perdonó la segunda amarilla a Xabi Alonso en una falta sobre Messi. Una falta que se la pidió el rosarino para sorprender de nuevo a Casillas con un obús marca de la casa, como ya hiciera en la vuelta de la Supercopa en el Bernabéu. El Barça se ponía por delante.

Acto seguido, los dos equipos movieron fichas. Mourinho cambió de punta -Higuaín por Benzema-, mientras que Tito Vilanova puso pólvora con la entrada de Alexis Sánchez. El Barça quería sentenciar el partido, pero el Real Madrid seguía a lo suyo.

Y solo pasaron cinco minutos del golazo de Messi cuando Delgado Ferreiro pasó por alto un empujón de Khedira a Iniesta. La jugada siguió y Ozil encontró a su socio Cristiano Ronaldo, para que el de Madeira volviera a empatar el clásico.

LA TUVO MONTOYA

Quedaban 24 minutos por delante y el ritmo del partido iba en aumento. El Camp Nou espoleaba a su equipo pero no lograba concretar los ataques. A eso hay que añadir la mala suerte en un disparo desde fuera del área de Martín Montoya, quien había realizado un gran partido. El balón hizo sonar el larguero de la portería de Casillas y prácticamente fijó el empate en el marcador final, con un último aldabonazo por parte de Pedro que se fue a la derecha de casillas.

Reparto de puntos y distancias iguales. El Barça reaccionó a medias en un partido en el que podía haber dejado sentenciada una Liga que este domingo, en el Camp Nou, quedó claro que es bipolar en cuanto a dos futbolistas de otra galaxia, Leo Messi y Cristiano Ronaldo, que marcaron la diferencia. Fue un empate a dos grandes, pero el Barça se mantiene por delante. Y la Liga sigue...

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