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Buffon: "En la última década Italia no ha logrado crear talentos como antes"

"Soy Buffon y quiero serlo hasta el último día. Cuando vea que no lo soy, me iré", dice el meta abordando el momento de la retirada

La confesión de Piqué: "A los 21, cuando fuí al Barça, estuve cerca de la Juventus...¡hubiera compartido vestuario contigo!"

 Buffon se confesó con Gerard Piqué en una de sus entrevistas | The Players Tribune

Gerard Piqué ha presentado un nuevo capítulo de sus particulares entrevistas a otros deportistas a través del canal The Players Tribune, charlando en esta ocasión con el meta internacional de la Juventus, Gianluigi Buffon. Una conversación de aproximadamente veintisiete minutos entre los dos futbolistas, que cuentan algunas anécdotas interesantes de su trayectoria.

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Gerard Piqué
Gigi, muchas gracias por recibirme aquí en Turín en el centro de entrenamiento. He leído mucho sobre ti, por ejemplo vienes de una familia de muchos deportistas. Explícame un poco porque tus padres, tus hermanas, …

Gianluigi Buffon
Sí, mi familia es muy deportista, desde pequeño entendí que ese era mi camino. Mi padre era atleta a nivel nacional, mi madre también, mis dos hermanas han jugado voleibol en la Serie A y en la selección. Una ganó la Champions, no como yo. Y solo faltaba yo, el más pequeño. Crecí viendo que toda mi familia eran buenos deportistas y eran famosos y yo intentaba demostrar mi valía y que vieran que yo podía triunfar. Tuve la suerte de hacer carrera en el fútbol y ser portero.

P.- ¿Cuál es tu primer recuerdo futbolístico cuando eras pequeño?

B.- ¿Mi primer recuerdo? Tendría unos cuatro años, era en el Mundial del ’82, que ganó Italia.

P.- ¡Yo no había nacido!

B.- Recuerdo que era muy pequeño para entender el Mundial, pero sí que todos los adultos, mi familia, mis tíos, mis hermanas, todos viendo a Italia, animando muy emocionados. Yo estaba en el patio jugando fútbol y fue cuando me di cuenta de que me divertía con la pelota. Me pasaba la tarde jugando en el patio y los oía gritar, emocionarse o desesperarse con la selección.

P.- Empiezas en el Parma, y con 17 años debutas contra el Milán, partido que no recibes gol,  0 goles.

B.- Sí.

P.- ¡Para un portero lo mejor! ¿Cómo fue ese sentimiento, esa sensación de debutar tan joven en una portería tan importante como la del Parma, que en ese momento eran equipo de los mejores de Italia?

B.- Sí, el Parma entonces, durante 10 años, hasta mediados de los ‘90, fue uno de los mejores equipos de Europa. En 10 años ganó dos veces la UEFA, una Copa de Italia, una Supercopa europea. Era un equipo de nivel altísimo. Aquel partido era importante, íbamos los primeros empatados a puntos con el Milán, que tenía grandes campeones: Baggio, Weah, Savićević, Maldini, … Y yo tengo que jugar este partido con 17 años, el entrenador me lo dice por la mañana, y lo mejor es que no recuerdo haber sentido miedo. Cuando me dijeron que iba a jugar me alegré, porque podría demostrar al mundo que Buffon existe y es un buen portero. La felicidad superaba al miedo en un partido importantísimo.

P.- Después viene el debut con la selección nacional, con Italia, con 19 años te vas a Rusia, creo, a jugar el partido.

B.- Sí, era ya la quinta o sexta vez que Maldini me convocaba, pero no había jugado porque había porteros como Peruzzi o Pagliuca que merecían jugar más que yo.  Era la clasificación para el Mundial, que se jugaba en Francia, jugábamos en Moscú contra Rusia. A los 25 minutos, creo que Pagliuca le dieron un golpe en la rodilla, vi que levantó el brazo y pidió el cambio. Yo era un chico muy animado, no tenía miedo a nada, pero cuando vi que pedía el cambio no me alegró mucho porque el campo estaba lleno de nieve, el partido era muy importante,  Italia se jugaba clasificarse para el Mundial. Cuando levantó el brazo me puse a calentar y en dos minutos salí al campo. En cuanto entré, me centré en el partido, se acabó el miedo y pasé una hora muy concentrado. A los cinco minutos de entrar, Rusia tuvo una gran ocasión e hice una gran parada por la izquierda y eso me ayudó a entrar en el partido.

P.- Pasarás a la historia como el jugador que ha jugado cinco Mundiales, que solo hay tres, … eres tú, Matthäus, y ….

B.- Sí, un portero mexicano.

P.- ¿Cómo te sientes?

B.- Me siento bien, orgulloso. Es un largo camino, solo uno sabe cuánto cuesta. Para estar tanto tiempo al nivel.

P.- ¡Mucho trabajo!

B.- Sí, hace falta talento pero también esfuerzo, mucha pasión, ganas de sufrir. A veces se sufre. Es muy gratificante porque somos pocos quienes hemos jugado cinco Mundiales. Lo bonito es que he jugado dos Mundiales en Europa, uno en Asia, uno en África y otro en América.

P.- Una recompensa, sí.

B.- He jugado en todos los continentes, me habría gustado jugar el sexto porque habría sido verdaderamente especial pero a veces hay que saber conformarse.  No tuve el valor para jugar el sexto.

P.- Tu historia, tu carrera en la selección nacional, supongo que en 2006 cuando ganas el Mundial en Alemania, supongo que es tu mejor momento. ¿Cómo te acuerdas de ese Mundial? ¿Qué sentiste durante todo ese tiempo?

B.- El Mundial de Alemania fue muy especial para todos los italianos porque fue muy bonito cómo vivimos la final. En Alemania hay muchos inmigrantes italianos, y por eso era como jugar en casa. Recuerdo mucha euforia, mucha fiesta, mucho apoyo emocional de esa gente, nunca nos sentimos solos. Tengo dos recuerdos magníficos: la semifinal que ganamos contra Alemania en Dortmund.

P.- Dos a cero.

B.- Pero fue uno de los momentos más tensos de mi vida. Cuando lo recuerdo pienso que nadie es capaz de soportar tanta tensión, tanta emoción. Contra Alemania fue terrible, y luego la victoria final, dos a cero en la prórroga …

Volvimos al hotel a las cinco de la mañana y había 10.000 italianos esperando, algo increíble. Lo especial es que, tras vencer a Alemania, estábamos tranquilos, como si ya hubiéramos ganado el Mundial. Fue una locura.

P.- Es muy difícil, ¡eh!

B.- ¡Sí!

P.- ¡Cuando llegas a la final y celebras que ya has ganado el Mundial es lo peor!

B.- ¡Sí, es lo peor! Fue una locura, ya han pasado doce años y cuando miro el equipo de Francia veo que eran buenísimos. Creíamos que ya habíamos ganado, pero nos tocaba contra un equipo bestial. Es lo que te da el entusiasmo, la energía positiva, piensas que puedes superar cualquier obstáculo, … Entramos en esa espiral: éramos un equipo sin miedo a nadie y que creía que podía ganar a cualquier rival. En la final contra Francia estaba menos tenso que contra Alemania paradójicamente. Recuerdo que la víspera del partido contra Alemania dormí seis o siete horas, pero antes de Francia dormiría dos horas. Recuerdo cierto malestar, como dije antes, por las emociones fuertes que cuesta controlar y luego cuesta descansar, es difícil. Recuerdo bien que tras ganar el Mundial estábamos contentos porque en el altar de sacrificio, por así decirlo, habíamos puesto mucha energía, mucha emoción. Por eso la alegría de ganar el Mundial llegó mucho después de la victoria.

P.- Después viene 2010 Sudáfrica y 2014 Brasil, que Italia no hace un buen papel, y luego viene Rusia que no os clasificáis para el Mundial. ¿Crees que el Calcio o que el fútbol italiano tiene que reflexionar y quizás buscar diferentes soluciones para volver estar arriba?

B.- Creo que … que algo falla. Me cuesta creer que Italia ya no consiga crear talentos como los de antes. Cuando entré en la selección estaban Baggio, Del Piero, Totti, Inzaghi, Montella, Vieri, … Muchísimos grandes talentos. Pero en los últimos diez años veo que Italia tiene buen equipo, no somos malos, somos un buen equipo, pero sin los talentos que había antes. Sin ciertos jugadores cuesta mucho conseguir resultados, victorias. Lo que creo que ha mejorado en estos 10 años es el gran sentido de pertenencia. Durante estos diez años hemos tenido malos resultados, pero llegamos a la final de la Eurocopa 2012, un buen papel en la del 2016, porque tenemos un orgullo que a veces nos permite hacer más de lo esperado.

P.- ¿Tú crees que en esto también influye el echo que la Serie A como competición, la Liga Italiana, quizás esta un poco por debajo de las ligas Premier League, La Liga española, y que solo la Juventus es el único equipo que está competiendo en la Champions League para poder ganar la competición europea?

B.- Puede que haya algo de cierto en este análisis, pero también creo que hay equipos o selecciones como Francia, que siempre ha tenido jugadores en el extranjero, o España, que siempre ha tenido muchos jugadores en el extranjero, … Nuestro problema no es por el campeonato, es un problema individual de los jugadores en particular.

P.- ¿De talento?

B.- Sí, la Serie A puede ser de nivel bajo, pero si sigues produciendo jugadores buenos, irán al Paris Saint-Germain, al Real Madrid, … y el nivel de tu selección será alto. Nosotros, aparte de Verratti, que juega en el París Saint-Germain, no tenemos jugadores, aparte de la Juventus, que jueguen en clubs de Europa,  eso es lo grave.

P.- Uno de los puntos de inflexión en tu carrera, hablando de la Juventus, es cuando os vais a Serie B, por el descenso administrativo y tu decides quedarte en el Club, que obviamente desde fuera se vio como una señal de amor a la Juventus, pero que personalmente es una inversión muy grande, porque podrías ir a otros clubes a competir por ganar Champions League y decidiste quedarte para jugar Serie B. ¿Cómo lo viviste y si crees que fue la mejor decisión en ese momento?

B.- Entonces, cuando decidí jugar en la Serie B, lo hice de buena gana porque creo que hay hombres, que hay jugadores, que tienen la posibilidad al tomar decisiones de enviar una señal positiva a la afición, al deporte. Era un momento en el que alguien como yo debía mandar una señal: que los jugadores también tenemos sentimientos, que hay más cosas que el dinero y la popularidad … Lo hice de buena gana y volvería a hacerlo. Luego ganamos la Serie B, fue un año entretenido, y después de dos años muy buenos quedando segundos o terceros, y luego dos o tres años muy malos. La Juventus estaba irreconocible, perdió su espíritu, su identidad, su forma de trabajar … Unos años quedamos sextos, séptimos, y yo pensaba: “Quién me mandaría a mí…!”, pero lo decía en voz baja porque en el fondo soy muy optimista, muy positivo. Estoy seguro de que, si te portas bien en la vida, tarde o temprano la vida te recompensa. Siempre lo he pensado. Seis años después, cuando volví a llevar el Scudetto,  me alegré muchísimo.

P.- ¡Una felicidad!

B.- ¡Sí, una felicidad enorme! Fue una decisión difícil, seis años muy duros. Cuando estás acostumbrado a ganar, a ir a por todo, verte seis años jugando poco en Champions, porque jugué muy poco en competiciones europeas. Fue muy complicado. Pero con un poco de esfuerzo pudimos volver.

P.- ¿En algún momento, durante estos seis años difíciles, pensaste en marchar? Una de las cosas que me sorprende es que en 23 años de carrera has jugado en dos equipos.

B.- ¡Sí!

P.- … y en Italia. ¿Nunca te planteaste irte fuera, jugar fuera de Italia?

B.- Sí, me habría gustado, porque soy una persona a la que le gusta conocer gente, ver otros estilos de vida, formas de pensar. Eso me motivaba, pero también creo que en el fondo me siento muy italiano. Entiendo que Italia tiene muchas limitaciones, y el Calcio también las tiene, pero el mundo que conozco mejor me hace sonreír y me gusta a pesar de sus limitaciones. Por eso, sabiendo que soy un personaje importante del deporte, no quería, ni quiero, irme de Italia. Mientras pueda, prefiero estar aquí.

P.- Han pasado 23 años desde que empezaste como jugador profesional, el fútbol ha cambiado mucho, y una de las cosas que quizás a cambiado más en tu posición de portero que te afecta, es el hecho que los porteros cada vez juegan más con los pies.

B.- Sí.

P.- Has podido vivir esta transición, de que hay porteros que ahora juegan más con los pies y tú no lo necesitas realmente.

B.- Para mí ha sido un buen cambio, ha sido un cambio justo, porque el fútbol ha salido ganando. Es más bonito, más espectacular, se pierde menos el tiempo … Creo que también personalmente me ha hecho mejorar, porque ahora los porteros al tener que jugar con los pies, hacen su labor de otra forma. Ya no basta saber parar, hay que lanzar, hacerte ver, … es una tarea más completa que antes. Para mí eso es mejor, es algo que me gusta, porque si con 40 años sigo jugando es porque me gusta competir y la idea de mejorar.

P.- Dijiste hace unos meses que éste podía ser tu último año …

B.- Sí.

P.- … pero antes he estado con Chiellini hablando, y me ha dicho que a lo mejor vemos Buffon para más años. ¿Hay alguna novedad? ¿Alguna sorpresa que yo no se y a lo mejor vemos Buffon para un año más, dos años más?

B.- No hay ninguna sorpresa. Creo que cuando se llega a mi edad hay que valorarlo mes a mes, semana a semana, porque es muy importante para los atletas como nosotros, que siempre hemos competido al máximo nivel, sentir siempre dentro el deseo de luchar, de darlo todo, de ser protagonista.  También hay que sentirse físicamente bien, porque uno tiene su orgullo, y quiere hacerlo bien. Soy Buffon y quiero serlo hasta el último día. Cuando vea que no lo soy, me iré. Por eso en un par de meses me reuniré con el presidente y lo valoraremos tranquilamente. Ahora mismo estoy feliz y tranquilo. Cuando juego estoy contento porque me gusta el ambiente, estoy con amigos y sé que puedo ayudar en el campo. Cuando no pueda, no pasa nada, he tenido una gran carrera.

P.- ¿Tienes miedo a la retirada? Es decir, has estado más años siendo profesional que no profesional. Entonces, ¿tienes miedo a la retirada, dejar el fútbol y encontrarte con una nueva vida que no sabes cómo va a ser?

B.- Si te digo que no me da miedo, puede que te mienta, pero en el fondo tengo la tranquilidad de que soy una persona muy curiosa y el día que deje el futbol seguro que sabré no aburrirme, tener la mente entretenida. Porque para los futbolistas o quienes han vivido muy intensamente lo más importante es tener siempre la mente ocupada, algo por lo que levantarse, por lo que luchar. Por eso yo nunca me aburriré y no me costará mucho salir de la vida pública. El único problema creo que será que durante 23 años me han organizado la vida. Tú sabes que cada mañana te dan un horario, y tener 24 horas libres para organizar tú … eso es lo único que puede suponer un problema.

P.- ¿Crees que estará relacionado con el fútbol? ¿Hay algún papel, algún trabajo que te gustaría hacer una vez te retires?

B.- Me gustaría hacer muchos cursos de formación, aprender a ser directivo, director deportivo, entrenador, … luego elegir con calma un camino y dedicarme a eso.

P.- Para terminar, leí en una entrevista que dijiste que el fútbol te hace ser mejor persona. ¿Qué hubiera sido Buffon si no hubiera sido futbolista?

B.- Habría sido peor persona seguramente. Creo que habría sido … profesor de educación física, como fueron mis padres. Ese era el camino, lo que siempre me ha gustado es estar con los niños y con el deporte. Pero digo que el fútbol me ha hecho mejor persona porque siempre he creído que el grupo es lo más importante. El grupo, estar con los demás, es muy bonito compartir victorias y derrotas. Eso te hace menos egoísta, algo que para mí es muy bonito, ser altruista, compartir con los demás, es lo más bonito que te puede dar la vida.  Luego, al ser muy popular, hay una parte positiva y una parte negativa. Lo negativo es que cuando haces algo mal sale en la tele, en los periódicos, no paran de recordártelo. Pero este castigo exagerado que te imponen te hace pensar y te das cuenta de que una persona como tú no se merece esto. Tienes que intentar no darles motivos para que te ataquen, comportarte aún mejor y convertirte en mejor persona. Y estos años de tanta confusión y tantos líos me han ayudado a mejorar.

P.- Te puedo decir como futbolista que soy, que el fútbol contigo es mucho mejor deporte …

B.- ¡Gracias!

P.- … y que ha sido un placer tenerte hoy aquí y poder hablar un rato contigo.

¡Por cierto! Sabes que yo con 21 años cuando fui al Barça, estuve entre Barça o Juventus. ¡Hubiera venido aquí y hubiera compartido vestuario contigo!

B.- ¿De verdad?

P.- ¡Muchas gracias Gigi!

B.- ¡Gracias!

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