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Petardazo del Barça en la Liga

El Barça se dejó sorprender por el Valencia que se aprovechó de la desconexión general blaugrana. Tras marcar el 1-0 a los 7 minutos, los blaugrana apagaron la luaz a la media hora de juego y permitieron que el Valencia remontara hasta el 2-3.

JUAN MANUEL DÍAZ

Se complica la Liga y el liderato que ha ostentado el Barça durante 59 jornadas consecutivas. Y nunca soñó Juan Antonio Pizzi que su regreso a Barcelona sería así de triunfal... y perjudicial para los blaugrana.

El Barça se encontró con un Valencia atrincherado en su campo y poco agresivo en la presión, lo que le permitió generar ocasiones de gol desde el inicio y practicando con aplicación su fútbol de pase y toque.

El centro del campo Xavi-Busquets-Cesc manejó con comodidad la sala de máquinas en esta fase mientras que Alexis-Messi-Pedro desbordaban con facilidad y de manera asidua la defensa 'ché'.

Diego Alves se convirtió en el héroe de los visitantes desde entonces, evitando el primero del Barça en el minuto 4 en un mano a mano con Alexis.

Tres minutos después, en el 7', era el propio Alexis el que encontraba las redes de la meta valencianista (1-0). Fue tras una jugada de Leo Messi cuyo centro-chut fue a parar al otro lado del arco; el chileno disparó un tanto mordido y lanzó una extraña vaselina que superó al meta brasileño del Valencia.

El Barça entró en un cuarto de hora de buen fútbol y ocasiones de gol al que el Valencia fue incapaz de reaccionar. A los 20 minutos, Pedro entró por su banda para centrar a Alexis, pero al cabezazo del tocopillano respondió Diego Alves con una gran intervención.

LO INESPERADO

La tripleta atacante del Barça conectaba con facilidad y Pedro envió en profundidadpar Messi en el 27'. Cuando el argentino armaba el disparo Matthieu envió a córner el esférico.

Entonces, pasó lo inesperado. Paulatinamente el Barça bajó la intensidad en todas sus líneas y se contagió de la indolencia del Valencia. Las líneas se fueron separando y los jugadores se volvieron de mantequilla en los duelo.

Ricardo Costa avisó a los 37 minutos al rematar un centro de Parejo sin oposición. El cabezazo salió desviado, pero Valdés había fallado en la salida y sus compañeros habían estado dormidos.

Así las cosas, llegó el empate en el minuto 43. Dos blaugrana cayeron al césped solos, consecutivamente, provocando la pérdida de balón. Feghouli aprovechó el agujero y el regalo paratransportarel esférico hasta Parejo que se coló entre los centreales para encarra a Valdés y fusilarlo. 1-1.

A PEOR

Las explicaciones que, sin duda, Gerardo Martino dio en el descanso, no sirvieron para que el Barça despertara de la siesta. El pequeño Piatti aprovechó para poner por delante al Valencia con un gol de cabeza.

El pequeño delantero valencianista (1,62 metros) se adelantó a un despistado Dani Alves después de que Barragán centrara sin problemas y Piqué y Valdés no acertaran a despejar. El Barça perdía 1-2.

El Barça tampoco quiso aprovechar la generosidad de Pérez Montero, riguroso a la hora de considerar manos una jugada protagonizada por Ricardo Costa que consideró manos.

Es cierto que Messi transformó la pena máxima (2-1, 53') con un zurdazo que buscó la escuadra del avispado Diego Alves. Pero tres minutos después, los blaugrana volvían a las andadas.  

Feghouli, una auténtica pesadilla durante toda la tarde, volvía a desbordar por la izquierda de la estáticadefensa barcelonista para que recibiera Alcácer y éste fusilara el 2-3 (58').  

URGENCIAS

 Era un Barça desconocido, incapaz de gobernar el partido y sin la capacidad goleadora necesaria parareplicara un renacido Valencia. Con las líneas muy estiradas, Martino incorporó a Iniesta por Xavi  para intentarreactivar el mediocampo.

Consciente de que se trataba de una derrota decisiva a corto plazo en la Liga, el Tata buscó nuevos argumentos y cambió a Cesc por Tello; sin embargo, una torpeza de Jordi Alba, este sábado muy irregular, dejó al Barça en inferioridad numérica. El defensa catalán hizo un bloqueo absurdo sobre Feghouli que le costó la segunda amarilla.

Los últimos minutos fueron agónicos. Ni siquiera el disparo lejano de Dani Alves (minuto 81) o el jugadón entre Messi e Iniesta en el descuento, y que Diego Alves abortó desviando con el tacón el remate de Leo, redimieron a los blaugrana que perdieron merecidamente el partido y, quizás, el liderato de la Liga 59 jornadas después.

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