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Esta Liga no es de dos sino de Messi

En un día marcado por una maratoniana asamblea de compromisarios, el Barça se enfrentaba al Atlético en un duelo cuyo aliciente principal era ver el duelo entre Radamel Falcao y Leo Messi, hasta el momento 'pichichis' de la Liga.

Javier García de Alcaraz

Guardiola volvió a repetir el 3-4-3 que tantas suspicacias levantó tras el empate en Mestalla, pero con algunas variaciones. Alves jugó en su puesto desde el inicio (lateral derecho) mientras que Mascherano ocupó el eje de la zaga y Abidal se encargó del flanco izquierdo. En el centro del campo dibujó un rombo con Busquets de mediocentro defensivo, Xavi y Thiago escorados y Cesc en la media punta, a los que acompañaron Pedro, Messi y Villa que volvía a la titularidad.

Desde el primer minuto quedaron claros los planteamientos de uno y otro equipo. El Barça, que en Valencia se encontró con muchos problemas para desarrollar su juego habitual debido a la presión asfixiante de los de Emery, vio como el Atlético le dejó los espacios que necesitaba para hacer daño.

Y en esa situación, este equipo no desaprovecha concesiones. Pese a que la primera ocasión la tuvieron los 'colchoneros' con un chut lejano de Tiago al travesaño, a los ocho minutos Villa desequilibró el partido. Un sensacional pase de Xavi que se tragó Perea fue aprovechado por el 'Guaje' para batir a Courtois tras regatear a Miranda.

UN ATLÉTICO INOFENSIVO

Era el principio de un festín cimentado en una posesión escandalosa y unas triangulaciones por las que bien valió pagar una entrada. Cuando el Atlético aún se estaba reponiendo del mazazo inicial, un chut de Messi que despejó el meta rojiblanco, rebotó en Miranda y entró en la portería. “2-0 y esto acaba de empezar”, debieron pensar los de Manzano recordando las últimas visitas al Camp Nou, de tan ingrato recuerdo para ellos.

Pese a que el dominio era aplastante y apenas había llegadas al área de Valdés, Guardiola no paraba de dar instrucciones a sus hombres. El de Santpedor busca la excelencia en todo momento y poco importó que lloviera a cántaros.

Cesc volvió a demostrar una perfecta sintonía con el resto de sus compañeros y Xavi se lo pasó en grande abriendo el juego. En una de esas acciones de ataque, Leo Messi, que hasta ese momento había pasado desapercibido, protagonizó una de sus diabluras. En décimas de segundo se internó en el área con un cambio de ritmo marca de la casa plantándose sólo ante Curtois para marcar el tercer gol de la noche que puso en pie a todo el Camp Nou.

DESCOMUNAL MESSI

Pese a que un espectacular primer tiempo hacía pensar que llegaría otra gran goleada, el ritmo del partido decayó en el segundo acto. El Atlético no dio muestras de reacción y ni Reyes ni Falcao, pudieron inquietar a una defensa que no tuvo problemas para sacar cualquier balón. El duelo entre el delantero colombiano y el argentino fue claramente para el segundo con un recital que llegó en los últimos compases del choque. El Barça siguió como dueño y señor del encuentro y Guardiola concedió sus primeros minutos en Liga al ya recuperado Piqué que sustituyó a Busquets.

El Camp Nou se dedicó a disfrutar del juego que exhibió el equipo y poco a poco las ocasiones volvieron a llegar. Villa pudo batir a Curtois en dos ocasiones más pero el que volvió a marcar fue el de siempre, el número uno. Leo Messi se encargó de cerrar uno de los partidos más plácidos de la temporada con otros dos golazos de categoría que lo convirtieron en 'pichichi' en solitario con ocho goles.

Los de Guardiola sumaron así otra nueva victoria que los sitúa segundos en la clasificación con 11 puntos, uno menos que el Betis. Si quieren un dato asombroso, sepan que el Barça ha logrado un ¡18-0 en el Camp Nou! en lo que va de Liga. 5-0 al Villarreal, 8-0 ante Osasuna y 5-0 al Atlético.

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