Ancelotti dirige el enésimo proyecto de Florentino para luchar por la Liga

FERNANDO BAQUERO

Una temporada más, y ya van unos cuantas, Florentino Pérez vuelve a tirar de talonario para intentar confeccionar su enésimo proyecto para tratar de desbancar al Barça. Hasta ahora todas sus apuestas le han salido perdedoras pero el presidente de ACS, inasequible al desaliento, se ha gastado una fortuna en una plantilla en la que cada año que pasa hay más millonarios.

El primer gran cambio que encontramos en el nuevo Real Madrid es la intención de Florentino Pérez de desterrar la mala imagen que ofreció la conflictiva etapa de José Mourinho en el banquillo blanco.

El portugués aterrizó en el Bernabéu para acabar con la hegemonía blaugrana pero se fue por la puerta de atrás, con la afición y el vestuario divididos y con el Barça campeón de Liga.

ANCELOTTI, EL PACIFICADOR

Por este motivo, el nuevo inquilino de la caseta tiene un perfil absolutamente enfrentado al de su antecesor: tranquilo, paciente y enemigo de las polémicas. Carlo Ancelotti, un viejo deseo del presidente, llega al Real Madrid con la etiqueta de 'pacificador'.

Una clara muestra de que el madridismo necesita recuperar su antigua filosofía para que el equipo no sea abucheado cada vez que salte a los terrenos de juego, tanto españoles y extranjeros.

Pero este relevo técnico tampoco le ha salido barato a Florentino. Casi cinco millones de euros ha tenido que pagar al Paris Saint Germain para liberar al técnico italiano, que lógicamente se ha traído su propio cuerpo técnico y no ha guardado un sitio a un Aitor Karanka que se sometió en exceso a la personalidad de Mourinho.

FICHAJES: ESPERANDO A BALE

A la espera de su nuevo galáctico, el galés del Tottenham Gareth Bale, por el que Florentino ya habría llegado A ofrecer casi cien millones de euros, el Real Madrid está reforzándose bien, cubriendo las posiciones en las que padece algún déficit.

Es el caso del mediocentro de la Real Sociedad Asier Illarramendi, por el que ha tenido que abonar la cláusula de rescisión de casi 40 millones de euros. Su misión será dar descanso a Xabi Alonso. Otro buen fichaje es el del mediapunta del Málaga Isco, que ha costado 30 millones de euros.

En el club se han cansado de esperar la resurrección de Kaká y han apostado por el malagueño. El brasileño Casemiro, por el que ha ejercido una opción de compra de 5,3 millones de euros tras su buena adaptación al filial, y el canterano Carvajal, repescado del Leverkusen por 6,5 millones de euros para arrebatar la titularidad a Alvaro Arbeloa, que no tiene muy buenas relaciones en el vestuario tras ser abducido por Mourinho, son las dos sorpresas de la plantilla de Ancelotti.

HIGUAÍN SE FUE PARA 'HACER CAJA'

Este verano, las salidas no han tenido tanto que ver con el excedente en algunas posiciones como en la necesidad de 'hacer caja' para poder costear el fichaje de Bale. La más importante la del argentino Gonzalo Higuáin, que desde hacía un año tenía la intención de dejar la casa blanca al no haber obtenido la mejora de contrato que le había prometido el presidente.

37 millones de euros ha sacado el Real Madrid por el delantero argentino, que llegó hace seis temporadas y media por 12 millones y que ha sido vendido por el triple al Nápoles, que antes ya se había hecho con Callejón (10 millones) y Raúl Albiol (12 millones). En total, casi 60 millones que harán mucho más rentable la llegada de Gareth Bale si el Tottenham se aviene finalmente a negociar.

LA LIGA... Y LA DÉCIMA

La 'Décima' sigue siendo la gran obsesión del madridismo y esta temporada llegar a la final de Lisboa volverá a centrar la preparación del conjunto de Carlo Ancelotti.

Alcanzar las semifinales de las que tanto presumía Mourinho ya no será suficiente para calmar los ánimos de una afición que se ha cansado de ver la final por televisión.

La Liga, lógicamente, será el termómetro que medirá el balance de la temporada madridista, sobre todo después de que la pasada campaña, el Barça le sacase 15 puntos.

EL FACTOR CRISTIANO RONALDO

El portugués se presenta, si nadie lo remedia, como una auténtica bomba de relojería en el vestuario. Su renovación (acaba contrato en 2015) está estancada por el poco feeling que hay entre él y Florentino Pérez y, a la larga, esta situación puede afectar al equipo.

Cristiano Ronaldo quiere ser el futbolista mejor pagado del mundo y exige unos 15 millones de euros anuales por ampliar su contrato, cifras que pondrían en serias dificultades la economía del Real Madrid.

El jugador está muy molesto con Florentino. A principios de la pasada temporada, cuando alegó que estaba triste, el presidente le contestó: "si te quieres ir, paga la cláusula para poder traer a Messi".

Desde entonces, las relaciones no son buenas y el portugués ya se ha ido ofreciendo a algunos clubs, como PSG o Manchester United. Sin embargo, el dirigente sabe que deberá 'tragar' porque la afición no le perdonaría la marcha del crack.

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