Caja Laboral: El anfitrión quiere reinar en casa

Maite Antón

El anfitrión siempre es un rival muy a tener en cuenta en una Copa del Rey, y más si hablamos del Baskonia, que ya sabe lo que es ganar una en casa. Lo hizo la temporada 2002 con Bennett, Scola, Oberto, Vidal, el MVP Tomasevic y Nocioni, el único 'superviviente' del aquel título en el actual Caja Laboral. Todo lo contrario sucedió en la última edición de la Copa en Vitoria, la del 2008, que tuvo un final muy amargo para los locales al caer en una final muy igualada ante la Penya de Rudy Fernández y Ricky Rubio. Cinco años después, el conjunto vasco quiere dar de nuevo una alegría a su incondicional afición.

El Caja Laboral ha vivido unos primeros meses de temporada muy intensos. Ocho derrotas entre Liga y Euroliga derivaron a mediados de noviembre en el fin de la segunda etapa de Dusko Ivanovic en Vitoria. Zan Tabak cogió las riendas de un equipo perdido y sin alma y en apenas un par de partidos lo transformó en una máquina de conseguir victorias. Hasta 17 consecutivas lograron los baskonistas hasta que el Barça Regal cortó la racha en Europa. En la Liga, sin embargo, el Caja Laboral no conoce la derrota desde que el croata está en el banquillo. ¿Los cambios mágicos? Roles bien definidos, rotación de 10 jugadores para mantener el nivel de intensidad defensiva, gestos de confianza en sus jugadores en lugar de castigos al mínimo error, novedades a nivel táctico en defensa como tener la zona como opción o más agresividad en las líneas, y `obsesión¿ por ganar la batalla reboteadora, entre otros.

Tampoco la plantilla es la misma. Primero llegó Cook y luego se fue Rochestie, aunque la salida inesperada ocurrió hace apenas una semana con el adiós de Brad Oleson rumbo a un rival directo como es el Barça Regal. Tabak perdió a uno de sus titulares indiscutibles y jugadores con mayor experiencia en el equipo en vísperas de una Copa en la que Oleson podría medirse a su ex equipo en semifinales. El recambio elegido fue un perfil bastante distinto: David Jelinek. El jugador formado en la cantera del Joventut es un jugador con una excelente capacidad anotadora, sobre todo desde 6,75 metros, que puede venir muy bien al perímetro del Caja Laboral aunque en defensa tiene mucho que mejorar. El checo debe dar un paso adelante en su juego en esta nueva oportunidad que tiene en la Liga Endesa.

El conjunto vitoriano necesitará la versión anotadora y el punto `loco¿ de Heurtel, el control en la dirección de Cook, el liderazgo de Nocioni, la excelente muñeca de Nemanja Bjelica, el carácter de San Emeterio, los puntos de Milko Bjelica y la solidez interior de Lampe para tener opciones al título.

Andrés Nocioni, un líder con 'carácter Baskonia'

El argentino sueña con ganar su tercera Copa del Rey con el Baskonia. Lo hizo en su primera etapa en 2002 en casa y luego en Sevilla dos años después. Fueron sus primeros años exitosos en Vitoria, donde aterrizó en 1999 aunque en el 2000 se fue cedido una temporada al Manresa. Volvió una temporada después para convertirse en una pieza fundamental del equipo y, además de las dos Copas, liderar al Tau a ganar la Liga 2003-04, temporada en la que fue MVP de la competición. Luego cruzó el charco para probar suerte en la NBA, donde jugó en Chicago, Sacramento y Philadelphia. Ocho años después, cuando se pasó prácticamente una última temporada en blanco, decidió volver a su casa, a Vitoria.

El Chapu regresó para ser, de nuevo, una pieza clave para el Baskonia. Y espera serlo en la Copa. Llega con buenas sensaciones tras promediar más de 15 puntos en los últimos tres partidos de Liga. Polivalente para jugar de '3' y de '4', aunque Zan Tabak prefiere hacerle jugar en la posición de alero, Nocioni es el máximo anotador del Caja Laboral y el segundo mejor reboteador. Tiene buenos fundamentos defensivos y representa a la perfección el llamado 'carácter Baskonia' con su constante lucha en la pista. Es el líder de un equipo que aspira a coronarse en casa.

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