Lección aprobada; el Barça trata a Messi como se merece

OPINIÓN

UN CASO APARTE. Lo más importante de Messi no es que marque cincuenta goles por temporada y conquiste cinco títulos, lo más importante es que se sea feliz en el Barça. Que disfrute jugando, que no tenga que preocuparse de su contrato, que se sienta querido y valorado. Como mejor jugador del mundo, Leo se ha convertido en la bandera del equipo y hay que tratarle como se merece. Si analizamos la historia del club, nos encontramos con muchas estrellas que estuvieron de paso por el Camp Nou y acabaron marchándose de mala manera. No hace falta decir muchos nombres, de Maradona a Ronaldo pasando por Figo. El Barça de Guardiola tiene el gran mérito de que ha aprendido la lección con nota. Messi merece un trato especial. Eso no quiere decir que tenga privilegios especiales, esto significa que nadie pueda discutir que disfrute de cuatro días más de vacaciones porque se las ha ganado de sobras.

UN CRACK QUE NO VA DE CRACK. Valoremos que alrededor de Messi todo sea normal, que las cosas sucedan con orden. Que llegue de Buenos Aires y se vaya a entrenar en solitario. No provoca escándalos, huye de las polémicas. No juega con dos barajas, no se deja querer por otros clubs para mejorar su ficha. Es tan claro su amor y agradecimiento al Barça, que ni Madrid ni Manchester se atreven a hacerle ofertas de traspaso. Lleva siete años en el primer equipo y quiere acabar su carrera en el Barça, lo que sería un récord sin precedentes. Messi se ha convertido en la empresa familiar de más éxito en el mundo sin necesidad de salir en las revistas del corazón, cuidando por encima de todo la persona y su imagen. Es una suerte inmensa tener un crack que sigue siendo un tipo normal ya que por desgracia suele suceder lo contrario.

TENEMOS UN TESORO. En un trabajo colectivo siempre hay una jerarquía, un mando. En un equipo de fútbol siempre tiene que haber un líder. No debe ser el más guapo ni el que más cobra. Tiene que ser el más respetado y admirado por sus compañeros. Messi es un líder muy especial, no le preocupa el carisma, es amigo de pocas palabras, no tiene la personalidad de querer imponer su ley a la fuerza. Pero en contrapartida tiene muchas virtudes que son positivas para el equipo. Es solidario en el trabajo y en el sacrificio. Vive por y para el fútbol. Nunca olvida lo que el Barça hizo por él. Valora los consejos de su entrenador como si fueran la Biblia. Reconoce que su éxito personal es la consecuencia de estar en un gran equipo. Dicho todo esto, seamos conscientes de que tener a Messi es como si cada año al Barça le tocara el Gordo de la Lotería. Un seguro de gol y de espectáculo. Quien mejor lo sabe es Guardiola, el primero que tuvo claro hace tres años que el futuro del mejor Barça pasaba por cuidar a Leo como si fuera un tesoro.

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