España logra que la OTAN considere una amenaza la utilización de la inmigración y de la energía

España logra que la OTAN considere una amenaza la utilización de la inmigración y de la energía

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), pasa por detrás del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg (d), durante la primera jornada de la Cumbre de la OTAN 2022 en el Recinto Ferial IFEMA MADRID, a 29 de junio de 2022, en Madrid (España).
| EUROPA PRESS/E. Parra. POOL - Europa Press

El nuevo Concepto Estratégico de Madrid incluye la referencia a la "vecindad sur", el Sahel y las "tácticas híbridas" que suponen el uso de la inmigración y del suministro de energía para desestabilizar a otros países

España logra que la OTAN mire también hacia su flanco sur en la cumbre de Madrid, a pesar de que todo el esfuerzo de la Alianza Atlántica está absolutamente concentrada en la invasión rusa de Ucrania. En pleno momento de cambio del orden mundial, con una guerra en Europa, que hace sólo unos meses parecía impensable, la OTAN ha aceptado, a propuesta de nuestro país, prestar también atención a este parte del mundo, a África y Oriente Medio, y a las amenazas para la seguridad que no son estrictamente un conflicto bélico.

El nuevo Concepto Estratégico, aprobado este miércoles en la capital española, recoge una mención especifica a las "tácticas híbridas". Entre ellas, el Gobierno ha conseguido incluir, según sostienen fuentes de Moncloa, "instrumentalizar la migración" y "manipular el suministro de energía", que formaban parte de las "preocupaciones" de nuestro país. No es sólo, explican, por Marruecos, el África subsahariana o Argelia, que, admiten, es la atribución más natural. La desestabilización de otro país no se realiza únicamente invadiéndolo, como ha sucedido con Ucrania, recuerdan, sino con otras muchas fórmulas como la desinformación, los ataques a su ciberseguridad, la inmigración y la energía.

Es algo, destacan en el Ejecutivo, que ya hace Rusia o China, pero también una amenaza que pueden utilizar contra los aliados otras naciones. Hace alrededor de un año, con poco meses de diferencia, España sufrió una oleada de inmigrantes en las costas de Ceuta, auspiciada por el reino alauí, en el momento más duro de la crisis diplomáticas, las repúblicas bálticas sufrieron una agresión similar de Bielorrusia.

| Agencia ATLAS | Foto: EFE

Vecindario sur y Sahel

Además el documento dedica todo un párrafo al Sur y cita explícitamente al Sahel (la región del África subsahariana, que va desde la costa atlántica al Mar Rojo e incluye a 11 países), algo en lo que "España se ha empeñado especialmente". "Los conflictos, la fragilidad y la inestabilidad en África y Oriente Medio afectan directamente a nuestra seguridad y la seguridad de nuestros socios". El "vecindario sur" de la OTAN, prosigue, "particularmente las regiones de Medio Oriente, África del Norte y el Sahel, afrontan desafíos interconectados de seguridad, demográficos, económicos y políticos, que se agravan "por el impacto del cambio climático, instituciones frágiles, emergencias sanitarias y hambrunas". Esta situación, concluye, "proporciona un terreno fértil para la proliferación de organizaciones no estatales, grupos armados, incluidas las organizaciones terroristas" y "permite desestabilizar y la interferencia coercitiva de competidores estratégicos".

La enorme influencia que Rusia y China están desplegando en el continente africano, sobre todo en zonas del Sahel y del Magreb, ha ayudado a que España haya podido convencer a los aliados de que no se debe descuidar este flanco. Lo que ha tratado el nuevo Concepto Estratégico de la OTAN es, según fuentes españolas, retratar un nuevo orden mundial. "Hace un diagnóstico del mundo en que ahora se desenvuelve la Alianza Atlántica" y de "las amenazas y desafíos a los que se tiene que enfrentar". En este sentido el texto apunta a que hay "actores que están a la vanguardia de un esfuerzo deliberado para socavar las normas e instituciones multilaterales y promover modelos autoritarios de gobierno".

Los 11 folios del documento se han trabajado a lo largo de tres meses y se cerraron finalmente anoche. Según Moncloa, aunque se han debatido distintos borradores, no ha existido polémica con las propuestas españolas. Ni con la alusión al Sahel y a la vecindad sur, al mal uso de la inmigración y del suministro energéticos ni con el cambio formal introducido en el texto sobre la defensa de la "integridad territorial de los aliados", para que haya una mayor "precisión jurídica" sobre Ceuta y Melilla. España entiende que las dos ciudades autónomas estaban ya totalmente protegidas pero reconoce que así la redacción es más clara, respecto a algunas de las primeras propuestas que apuntaban a "integridad territorial aliada".