Los hijos de Mazinho deleitan en las categorías inferiores

Cuando Mazinho se proclamó campeón del mundo con Brasil en el Mundial de Estados Unidos '94, su hijo Thiago sólo tenía tres años; Rafael, el segundo en llegar, uno. El centrocampista brasileño, que jugó, entre otros equipos, en el Vasco de Gama, la Fiorentina o el Celta de Vigo, se retiró el año 2001, pero su fútbol, quizás incluso mejorado, sigue vivo en Thiago y Rafael, dos centrocampistas talentosos que triunfan en el cadete A y el infantil A, respectivamente.

Thiago, que está ultimando su puesta a punta tras sufrir una lesión que le ha mantenido parado las últimas semanas, es un interior diestro que ya sabe lo que es jugar en la selección española sub'16, aunque tiene también la nacionalidad brasileña. Por ello, cuando llegue el momento ambos países podrían iniciar una batalla para hacérselo suyo. La última palabra, evidentemente, la tendrá él mismo. Y es que nadie en el club duda de que se trata de uno de los futbolistas con más talento de la cantera y, de hecho, algunos técnicos comentan que "no había visto a nadie marcharse con tanta facilidad en el uno contra uno. Es hasta insultante como se va".

Todos estos elogios no descentran al jugador, que, además de tener la cabeza muy bien amueblada, cuenta con los consejos de su padre. Mazinho explica que "les queda mucho camino por recorrer y en el fútbol de hoy en día, donde el marketing y el dinero lo dominan todo, el mejor consejo que se les puede dar es que disfruten de este deporte y, sobre todo, que trabajen siempre con la máxima humildad".

Ambos jugadores absorben todo lo que su padre les trata de inculcar para seguir creciendo como futbolistas. Rafa, que llegó esta temporada al Barça, tiene claro que "somos jóvenes y aún nos queda muchísimo por aprender". El más pequeño de los dos hermanos se muestra encantado con su nueva vida en Barcelona: "Este club es una pasada. Es otra historia y se nota que es uno de los grandes a nivel mundial".

Cuando se les pregunta por el primer equipo, no quieren ni oir hablar de él. Thiago Alcántara reconoce que "evidentemente es el objetivo de cualquier jugador de la cantera del Barça, pero ni me lo planteo. En estos momentos sólo pienso en recuperarme de mi lesión y en volver a jugar. Trabajando con humildad y tratando de hacer las cosas bien, lo que tenga que llegar ya llegará".

Tampoco Mazinho piensa en ello: "Queda lejos y depende de muchos factores. Ahora no vale la pena planteárselo". El tiempo pasa rápido y, si ambos jugadores siguen progresando como hasta ahora, el césped del Camp Nou les espera.

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