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Alarma en el Barça por los Periscopes de Piqué

Piqué, junto a Ter Stegen, durante el Periscope
Piqué, junto a Ter Stegen, durante el Periscope | sport

El Periscope de Gerard Piqué ha hecho saltar todas las alarmas en el Barça. Las imágenes del central mostrando la intimidad de sus compañeros en el avión contrasta con las medidas tomadas por el club para, precisamente, preservar esta intimidad: los periodistas ya no viajan con el equipo y el acceso a los aficionados cada vez está más restringido. Desde el club, oficialmente, se asegura que “se está analizando la situación” porque es un tema que “exige reflexión”. Pero la realidad es que existe una gran preocupación por la deriva que está tomando en los últimos meses la actividad de algunos futbolistas en las redes sociales.

LLUÍS MASCARÓ

El caso de Piqué es especialmente significativo. El central ha protagonizado, en la última semana, tres Periscopes consecutivos. El primero, tras el partido en el Camp Nou ante el Sevilla. Lo hizo desde su coche, un Aston Martin, aparcado, eso sí, en zona azul. Fue bastante personal. Y lo único que llamó la atención fue su afirmación de que “me juego un brazo a que Neymar no se va al Madrid”. El segundo ya fue más polémico. Tras la victoria en el campo del Rayo. Lo convirtió en un mensaje a los medios de comunicación: “Mucha gente me ha preguntado porqué lo hago (el Periscope). Las zonas mixtas están muy bien y atenderé a la prensa siempre que me toque, las televisiones pagan y toca hacerlo y los periodistas son buena gente y hay que atenderlos. Pero a veces contestas y cortan y emiten lo que quieren, solo las palabras que interesan para vender más. Prefiero hacerlo aquí que no hay malentendidos y está todo entero”. Y el tercero, ya fue el desmadre. En el avión de regreso tras la victoria en Eibar. De hecho lo había anunciado, en connivencia con Jordi Alba: “¡La vamos a liar en el avión!”. Y la lió… Mathieu simulando fumarse un cigarrito. Mascherano diciéndole que no le grabara porque estaba hablando con su mujer. Messi no queriendo contestar a la pregunta sobre qué le parecían los 100 goles de la MSN. Y Pepe Costa, el hombre que cuida de los futbolistas, diciendo que parara ya de grabar…

DESCONTROL TOTAL

Lo que para la mayoría de aficionados solo es un divertimento que permite ver la otra cara de los jugadores, para el club es un problema. Un problema de consecuencias imprevisibles. Porque existe un total descontrol sobre lo que hacen y dicen los jugadores en las redes sociales. No existe ninguna normativa interna sobre el uso de estas redes sociales. Y en el club, ni ejecutivos ni directivos se sienten con fuerzas para frenar la escalada que están protagonizando algunos futbolistas. La única alternativa pasa por una regulación por parte de la ‘patronal’ del fútbol español, la LFP. Como ya se hace en la Premier, en la NBA o en la NFL. Establecer unas normas básicas de comportamiento con dos parámetros muy claros: mientras el futbolista está bajo el régimen disciplinario del club no puede utilizar las redes sociales a su antojo y el ‘negocio’ de estas redes sociales debe ser controlado por el club, que es el que paga a los futbolistas. Porque las redes sociales son un negocio cuando tienes 12 millones de seguidores como tiene Piqué… Otra cosa es en la vida privada. Allí, los jugadores pueden hacer y decir lo que quieran, siempre y cuando no lesionen los intereses de la entidad. Se trata, simplemente, de copiar lo que hacen las grandes ligas: los jugadores tienen unas normas que seguir en su comportamiento y en su relación con los medios de comunicación.

Piqué ha iniciado esta ronda de Periscopes como un acto de rebeldía contra los medios de comunicación de Madrid, a los que acusa de manipulación. Pero en el club existe el temor a que este ‘juego’ se le escape de las manos. Porque ahora todo va bien. Se ganan los partidos. El Barça es líder de la Liga… Aunque puede que no siempre sea así. Y, entonces, el ambiente en el vestuario (y el entorno) cambiaría. Incluso podría llegar a generarse algún conflicto interno. De hecho, ya hay futbolistas que no se sienten cómodos con esta exposición pública.

PROTAGONISTA PIQUÉ

Todo parece indicar que Piqué seguirá con sus Periscopes. Aunque no ha pedido permiso al club para hacerlos. Y con sus tuits. Esta misma semana, el jugador del Barça ha protagonizado un intercambio de mensajes con el Espanyol y con un aficionado perico. Y en más de una ocasión ha contestado a los medios de comunicación de Madrid a través de su cuenta. También Alves es muy activo en Instagram. En esta red social hizo una gran ‘rajada’ contra la prensa, a la que acusó de ser “una mierda”. Un ataque a los medios del que, poco después, tuvo que desmarcarse el club en una nota oficial. De hecho, ante la imposibilidad de regular, por ahora, esta actividad de los futbolistas, el Barça solo actuará cuando los mensajes le generen algún conflicto grave a nivel institucional. Paños calientes ante una situación totalmente descontrolada…