La niña de 15 años que se levanta a las 4:30 a...

La niña de 15 años que se levanta a las 4:30 a estudiar

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salma paralluelo
Su entrenador Felix Laguna explica a la otra Salma Paralluelo; la que ha impedido que a su familia le embarguen la casa, la que ya tiene un jefe de prensa o la que prefiere entrenar a quedarse en la piscina de un magnífico hotel. “Los lunes miércoles y viernes va a entrenar al fútbol y los martes y jueves viene al atletismo”.

-Mira, Salma, que está muy lejos y el taxi es muy caro. 

Aún casi no les había dado tiempo ni para dejar el equipaje. El viaje se había hecho largo, con los retrasos que a veces pasan en los viajes. Salma Paralluelo, de 15 años, acababa de llegar con su entrenador a Punta Umbría, donde estaba el hotel en el que iban a alojarse. Un hotel de lujo en el que podía pasar una tarde magnífica metida en la piscina: descansando. Pero la niña se empeñó a su entrenador, Felix Laguna en que ella tenía que ir a la pista de Huelva, a probar de cara al mitin del día siguiente, a hacer sus cosas. Y no disminuyó en el empeño.  “Al final, nos hablaron de una pista en Punta Umbría y, aunque nos avisaron de que estaba muy mal, fuimos porque ella no lo concebía de otra manera”. 

El taxi costó 35 euros y, es verdad, la pista estaba hecha un desastre. Pero fueron y en el viaje de vuelta les trajo un entrenador al que le debieron “dar pena” y menos mal que les trajo ese hombre: “Casi llegamos tarde a cenar”.  

Pero al día siguiente, Salma Paralluelo batía el récord de Aragón, de España sub18 y es la mejor marca europea y mundial del año en 400 vallas: 57’43, siendo la mejor marca europea de siempre de una menor de 16 años. La noticia cruzó el charco y ese entrenador, que les trajo en el coche, tal vez aún lo esté contando: “Yo llevé a Salma en el coche”. 

Nosotros volvimos a entender que esta niña, que ha terminado cuarto de la ESO, es una mina de oro. Hoy sólo me dirijo a su entrenador para que me cuente de ella y, después de explicarme lo que sucedió en Huelva, relata que “esto es una locura. No se lo puede ni imaginar. Desde noviembre han venido a grabarla más de 20 cadenas de televisión a su instituto, a su casa… También le podría hablar de managers… Ante esta avalancha, su padre ha tenido que contratar a un periodista que le hace como de jefe de prensa”. 

Salma tiene 15 años. Hasta noviembre no cumplirá los 16. Pero se podría decir que ella, la niña de Zaragoza, la del barrio obrero de San José, “donde en las primeras elecciones municipales siempre ganaba el Partido Comunista”, ya se ha comido el mundo. Uno se atreve a definirla como una mina de oro y Félix Laguna, su entrenador, no dice que no, “porque salta y corre como ninguna y es hábil como ninguna”. 

Su padre está en paro y, gracias a Salma, cuya aparición ha significado unos ingresos importantes, la niña ha impedido que a la familia le embarguen la casa. La niña es Salma, a la que Félix Laguna estaba acostumbrado a ver en los Juegos Escolares de Zaragoza. “Vi una niña negra, que corría mal, bastante inclinada y que aun así siempre ganaba”. El destino quiso que un día esa niña viniese a verle con su padre al club Scorpio-71, donde Félix es director técnico con 17 entrenadores a su cargo. “Me dijo su padre que no podían pagar la cuota del club donde estaban y que si podían entrenar en mi club sin pagar nada. Además de intentar entrenar en un club de más nivel y con chicos y chicas de sus pruebas y edad, porque se sentía sola en su anterior grupo de entrenamiento”. 

En una escuela con 380 niños, eso no fue problema. “No se preocupe usted”, contestó Félix que no tuvo que librar ninguna batalla interna: “¿Cómo iba a decir que no?” 

Se me ocurre preguntarle entonces porque no había ido antes a buscarla y él contesta: “No es nuestra manera de pensar ni la de nuestro club. Si nos conociese no haría esa pregunta”.

Hace calor en Zaragoza, donde las palabras no esconden un palacio: Salma Celeste Paralluelo que, además de atleta, es futbolista en el Zaragoza CFF de Segunda División. Juega de lateral zurda como en el atletismo, “donde pasa las vallas mejor con la pierna izquierda que con la derecha”. Pero eso no la ha impedido asomarse al infinito a los 15 años ni ser la atleta más joven en ganar una medalla en un Campeonato de España absoluto. “Los lunes miércoles y viernes va a entrenar al fútbol y los martes y jueves viene al atletismo”.

Lo que pasa es que hay días en los que llega tan cansada a entrenar que Félix la manda para casa. Y no se arrepiente. 

-Mira, si estás cansada, no vengas  -le explica-. El descanso también es entrenamiento. 

Pero ella rebate:

-Pero es que yo quiero. 

Y el entrenador impone su voz: 

-Y yo quiero que descanses. 

Y Salma no sólo tiene una genética venida de África. También una inteligencia que en el instituto le permite ir a curso por año y hasta de sorprender a un tipo como su entrenador: Felix Laguna. Un hombre que también es monitor de comedor en un colegio; que enviudó hace dos años y que es padre de un chaval de 22 años, al que no falta mucho para terminar ingeniería industrial, y una chica de 19 que quiere empezar ADE  lo que no le permitirá jubilarse a los 65 años. “Tendré que seguir en las trincheras”. 

A ese hombre, que ya sabe latín, Salma le cuenta que ella, la niña de 15 años, cuando llega a casa a las nueve, cansada, de entrenar no se pone a estudiar ni a hacer los deberes, (“¿para qué voy a intentarlo si estoy tan cansada?”) sino que cena y se acuesta. “Luego, se levanta a las cuatro y media de la mañana y, mucho más fresca de cabeza, se pone a estudiar”. Y le va bien. 

Porque ella no es una niña al uso. Ella es una niña (adolescente, si acaso) que con 15 años ha participado en un Mundial de fútbol, el de Uruguay sub-17; ella es una niña que ha ganado cinco veces consecutivas la Jean Bouin y ella es una niña que hasta ha acudido a un Europeo absoluto de atletismo, el de Glasgow. Aún nos estamos preguntando: ¿cómo se puede hacer tanto en tan poco tiempo? 

Pero aquí seguimos, escribiendo, reduciendo distancias con el infinito, explicando que el mismo día que Salma llegó de Uruguay, vencedora, agasajada en Madrid, admirada en todas partes por donde iba. Aquel día llegó a casa y jugó con su equipo, el Zaragoza CFF, que vivía un partido urgente. Y nada más terminarlo le preguntó a Félix, su entrenador de atletismo, a qué hora tenía que ir a entrenar mañana al Palacio de los Deportes. 

El entrenador rebatió:

-¿Qué pasa que tú no tienes amigos, familia…?

-Sí, los tengo. 

-Pues disfruta de ellos y olvídate de entrenar que la vida también se ha hecho para disfrutar de los tuyos. Llevas mucho tiempo fuera de casa. 

Son las llaves de esta historia que saca lo mejor de nosotros. Lo tiene todo la historia: un barrio muy humilde, una familia en apuros y un entrenador que imagina que algún día (a no tardar mucho) él dejará de ser el entrenador de Salma Paralluelo (ya le han encontrado un nutricionista). “Pero no pasará nada si es bueno para ella”, matiza, “lo que sea bueno para ella en el futuro será bueno para mí”. 

Felix Laguna lleva desde los 11 años en el atletismo donde llegó a ser bronce de 400 metros en un Campeonato de España junior en aquellas pistas de ceniza “en las que se usaban clavos del 12 y había que hacer agujeros en el suelo para salir con impulsión”. Todo eso se lo ha contado y no dejará de contárselo a Salma “y ella escucha, porque tiene facilidad para escuchar y porque escuchar también es parte de esta historia”. 

Una historia en la que Félix no relata entrenamientos brutales. “No sé, le podría hablar de ritmos de 800 metros por la hierba, de trotes de 20’00”, de 2×200… Pero, sobre todo, de levantar el pie, de hincharla. Porque cuando una atleta apoya los pies y se le doblan las rodillas en nuestro argot eso es una atleta que se está deshinchando y es lo que tenemos que impedir. Sobre todo a ella, que viene del fútbol”. 

También lo puede decir de otra manera: “Salma no sólo corre: también traslada y trasladar es más difícil que correr”. Y para acercarse a la perfección “hay que insistir. Y eso es tedioso. Pero es que un lanzador de jabalina se pasa toda su vida para coger dos o tres movimientos. Reeducar, construir…, no podemos separarnos de esas ideas”. 

Salma Celeste Paralluelo hoy tiene 15 años. El día de mañana tendrá más y tendrá que decidir y la decisión la tomará ella. No la tomará su entrenador, que hoy solo le dice que reúna toda la información que pueda para que el día que llegue sea la decisión más certera posible”. Y, sea fútbol o sea atletismo, sea Zaragoza o sea la ciudad que sea, Felix Laguna realiza una lectura inolvidable de la vida: “Es importante conocer pros y contras de lo que quieres ser el resto de tu vida”, le dice casi todos los días a Salma Paralluelo, en estos días de tanta publicidad con lo peligrosa que puede llegar a ser la publicidad. 

@AlfredoVaronaA 

Fe de errores (26/06): En el texto original se mencionaba el registro de 57’43 como récord mundial de su edad cuando en realidad es récord de España sub18, mejor marca europea y mundial del año, y mejor marca europea de siempre de una menor de 16 años.

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