El regreso silencioso de Fernando Carro

El regreso silencioso de Fernando Carro

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Carro ha vuelto a base de enseñarnos su espectacular momento de forma / AFP

Todo lo que ha acontecido estos últimos meses es algo que quedará ya grabado para siempre. En nuestras mentes, memorias, también en los libros de historia. Aún lo estamos asimilando; de hecho, aún debemos remar para que poco a poco esta nueva normalidad esté instalada en nuestra cabeza a la espera de que algún día quizás regrese esa vieja normalidad que muchos no valorábamos y ahora codiciamos. Para los y las atletas fueron tiempos duros, muy duros. En España la actividad se paró por completo, cada uno tuvo que buscarse las habichuelas por su cuenta. Pistas cerradas, gimnasios clausurados, caminos y carreteras prohibidos. Y algunos ‘locos’ entrenando y soñando desde sus casas con que algún día regresaría esa sensación de ponerse el dorsal y sentir el cosquilleo.

Por salud mental y por evitar ‘fanatismos’

Fernando Carro es una persona activa, tanto dentro como fuera del tartán. Cuando oye el pistoletazo de salida es un animal que se vacía hasta la extenuación, que se guarda energías de quiénsabedonde para finalizar sus pruebas regalando a la gente y regalándose a si mismo un final que tiene ya más que patentado. Un final que como él mismo afirma contagia en tiempos en los que las bocanadas de energía y de ilusión no abundan. Durante el confinamiento apenas le vimos. Ni leímos. Suele ser muy activo en las redes sociales, pero se mantuvo totalmente en un segundo plano. Hemos vuelto a oírle y leerle porque ha regresado a la competición a un estupendo nivel de forma. Pero, ¿Cómo ha conseguido llegar hasta este punto a un nivel tan increíble de forma y de motivación?

Rabia y coherencia

“Hay varias maneras de expresarlo y muchos caminos para llegar al mismo punto. Todo lo que digas hacia un sector u otro puede ser usado a tu favor o en tu contra. A mí me gusta hablar de todo y decir lo que siento, pero en esos momentos había algo mucho más importante por encima. Me dio mucha rabia la propaganda que se vendió desde varios lados y corría riesgo de ser utilizado en eso. Lo mejor era borrar todo y desaparecer del mapa, porque era una constante decepción. Personas que quieres y que sigues podían vender cosas que luego en privado eran otra cosa, todo era muy contradictorio. Por una parte a nivel de salud mental era mejor mantenerte al margen y luego con la que se nos está viniendo encima no era momento de exigir ni criticar, luego ya habría tiempo de depurar responsabilidades si era necesario”, nos comenta en la Bolsa del Corredor. Teníamos muchísimas ganas de hablar con él. Nos ha costado un poquito pero volvemos a disfrutar con sus reflexiones.

Muestra, pero no demuestra

“El otro día me decía mi chica (Clara Viñarás): “Muestra pero no demuestra”. No tengo que demostrar el trabajo que he demostrado a nadie, sino mostrarlo, es mi regalo. Recuerdo en Nerja cómo le decía a las liebres: “Concentraos, venga, un poco más que no sabemos si esto será lo último. Cada evento, cada competición, tenía que ser el 100%. Esto me ha llevado a estar en un estado de forma óptimo. Óptimo hasta el punto de que si ahora se estuvieran celebrando los Juegos yo estaría preparado. Obviamente no habría sido ‘justo’ ni nos hubiera afectado a todos por igual porque ahora en América Latina o en África está pegando más fuerte. Es verdad que dadas las circunstancias de confinamiento estricto y los deportistas podían trabajar en Italia o USA y nosotros no, pues ese momento de ilusión y de sacarlo todo adelante se puede sacar y los Juegos de 2021 en Tokio pueden ser una gran fiesta general de haber superado todos esto“, reflexiona un Carro con ganas de comerse el mundo. Esperará paciente su gran momento olímpico.

Una cosa de “locos”

Precisamente sobre su estado actual comenta que “ahora mismo me encuentro fabuloso. Es cierto que lo ves todo desde una perspectiva lejana. Es una incertidumbre muy diferente. Se ha entendido a nivel global, de sociedad, que se va a convivir con esto ‘x’ tiempo  que el mundo no puede quedarse parado. Cuando salimos del confinamiento empecé a trabajar mañana y tarde al aire libre, luchando contra viento y marea contra la situación tan atípica y desesperante de no tener certezas de lo que iba a pasar, de cuándo iba a haber competiciones…”

“En mi caso como, que estoy un poco loco, conseguí entrenar mañana y tarde como si fuera a competir el mes siguiente. En efecto, cuando empezaron a surgir esas pequeñas pinceladas, el Desafío Nerja y demás, yo estaba ya para competir y hacer una gran marca personal. Es verdad que muchos rivales no estaban preparados y no pudimos tener competiciones de grandísimo nivel, ni liebres; en mi caso me vi muy fuerte para empezar a competir en grandes Meetings. Nos hemos tenido que esperar un poco pero ya tenemos aquí en agosto Mónaco, etc. Me hubiera gustado debutar en otra Diamond algo inferior de nivel, pero es lo que hay y hay que darlo todo ya desde esta primera gran competición”, añade.


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