Primoz Roglic: de saltador de esquí profesional a liderar el Giro de...

Primoz Roglic: de saltador de esquí profesional a liderar el Giro de Italia.

Compartir
primoz roglic esqui giro de italia

El pasado fin de semana empezó una nueva edición del Giro de Italia y lo hizo con una contrarreloj inicial de poco más de 8 kilómetros que sirvió para coronar al primer líder la carrera y para confirmar lo que ya sabíamos. Primoz Roglic está en un estado de forma espectacular y el esloveno no quiso desaprovechar la etapa para enfundarse la primera maglia rosa y dar el primer golpe sobre la mesa demostrando que lo de su candidatura a la clasificación general va muy en serio.

El corredor del Jumbo-Visma es uno de los grandes nombres llamados a estar en la pomada durante la última semana de carrera. El esloveno lleva un crecimiento meteórico en los últimos años y todo parece indicar que ya está preparado para aspirar a conquistar una vuelta de tres semanas.

Lo del crecimiento meteórico es exactamente así ya que nuestro protagonista ha pasado en apenas 7 años de ser saltador de esquí profesional a ser considerado el máximo favorito a ganar el Giro de Italia (con el permiso de Yates).

Reinventarse o morir. Así podríamos definir la trayectoria deportiva de Primoz Roglic. El ciclista de 29 años sabe bien lo que es sufrir y tener que buscar nuevos objetivos en la vida y en el mundo del deporte.

Roglic siempre había sentido cierta fascinación por el mundo del ciclismo pero sus esfuerzos y sacrificios se centraron hasta los 23 años en otro deporte: Los saltos de esquí. La verdad es que al bueno de Primoz no se le daba nada mal lo de saltar. El primer líder de este Giro de Italia ,nacido en la pequeña localidad de Trbovljese, llegó a proclamarse campeón del mundo junior por equipos en 2007. Un resultado que hacía presagiar la irrupción de un  saltador de talento y con mucho potencial.

Cuando todos auguraban un futuro prometedor la cosa se truncó. En categorías superiores los resultados no terminaban de llegar y cuando el futuro profesional empezaba a tambalearse llegó lo peor, una fuerte caída que le acercó al mundo del ciclismo.

En sus proceso de recuperación física y mental Roglic quiso probar cosas nuevas y lejos de cesar en su empeño de llegar a ser deportista profesional se empezó a centrar en la bicicleta. Roglic “colgó” los esquís definitivamente en 2012 y al año siguiente ya tenía su primer contrato profesional de la mano del mejor equipo de su natal Eslovenia. El primer año no cosechó ningún triunfo pero para un deportista que acababa de llegar al mundo del ciclismo terminar carreras entre los 20 primeros ya era todo un logro.

Al año siguiente llegó el primer triunfo. Una victoria de etapa en el Tour de Azerbaiyán que demostró que Roglic tenía en su interior un amplísimo margen de mejora. En esa misma temporada los resultados siguieron acompañado, con una victoria en la clásica y siempre combatida Croacia- Eslovenia. Pero fué en 2015 cuando Roglic demostró que había llegado al mundo del ciclismo para hacer grandes cosas. Los triunfos finales en el tour de Eslovenia frente a equipos World Tour y en el Tour de Azerbaiyán le valieron para dar el salto a la máxima categoría del ciclismo mundial

El primer triunfo en la máxima categoría no se hizo esperar y cosas de la vida, llegó precisamente en el Giro de Italia de 2016. Una vez abierta la lata los triunfos siguieron cayendo en 2017 y 2018 con victorias destacadas en carreras de máximo nivel como la vuelta al País Vasco, el tour de Romandía, la Tirreno Adriático y en el mismísimo Tour de Francia.

El año pasado se quedó a la puertas del podio en la ronda gala. Un resultado que le ha hecho llegar a este 2019 hambriento y con el mejor estado físico de toda su carrera deportiva.

El inicio de campaña es extraordinario, 3 carreras World Tour disputadas y 3 triunfos absolutos. Victorias en Tour de UAE, Tirreno Adriático y en el reciente Tour de Romandía. Pero lo más llamativo no son las victorias sino la forma de estas. Roglic se ha mostrado hasta la fecha muy superior al resto de competidores, unos resultados y una supremacía que lo sitúan como el máximo favorito a ganar el Giro de Italia.

El recorrido sin duda le favorece, el equipo se ha reforzado notablemente y todo parece de cara. La única duda que me queda es la de si Roglic será capaz de aguantar el pico de forma hasta Verona. El año pasado ya vimos con Yates, que el Giro se puede hacer muy largo y que las exhibiciones en la primera semana se pueden pagar muy caras.

Si Roglic finalmente gana habrá escrito una de las páginas más bonitas del mundo del deporte. Lo dicho: reinventarse o morir.

Te puede interesar...

Deja un comentario

Con la publicación de un comentario acepto expresamente recibir la newsletter y soy conocedor de que puedo darme de baja en cualquier momento de acuerdo a nuestra política de privacidad