Vigilar al más importante

Vigilar al más importante

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Ha llegado la primavera y con ella el buen tiempo, estamos de mejor humor  y los nuevos propósitos empiezan a aparecer.

Inevitablemente nos entran ganas de salir a practicar algún deporte. Somos capaces de comprarnos las mejores zapatillas del momento, las que tengan mejor amortiguación, las que sean más ligeras…todo para que nuestras articulaciones no sufran y podamos volar mientras nos comemos los kilómetros. Nos preocupamos de ponernos cremas recuperadoras e ir a que nos hagan sesiones de fisioterapia para quitar todas las sobrecargas que se nos van formando. Nos hidratamos y intentamos llevar una dieta equilibrada. Nos compramos todos los últimos gadgets para ir bien equipados y monitorizar todos nuestros movimientos…

Todo esto está muy bien y hace que salgamos a correr o a ir en bici con la convicción de que no corremos ningún riesgo. Total, estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano para que todo funcione bien… ¿O quizás nos olvidamos de algo?

Estoy convencida de que tratáis a vuestros músculos como si fuesen vuestro bien más preciado (y de hecho lo son), pero normalmente nos olvidamos de vigilar al más importante, al que nos permite correr y en definitiva; vivir. A menudo nos calzamos las zapatillas y salimos a sumar kilómetros, sin pensar en que, aunque nuestros músculos estén listos para la acción, puede que le estemos pidiendo demasiado a la bomba más potente que tenemos; nuestro corazón.

Posiblemente estás pensado que a ti no te hace falta mirar si todo está en su sitio, pero hay muchos casos de gente que ha sufrido de ataques al corazón mientras realizaba deporte. La mayoría de las veces se hubiesen podido evitar con un reconocimiento médico+prueba o test de esfuerzo previo.

importancia de la prueba de esfuerzo deportistas

Esta prueba consiste en correr en la cinta o en la bici estática durante un corto periodo de tiempo bajo la supervisión en todo momento de un médico. Este nos monitorizará todos los movimientos y controlará mediante electrodos, que el corazón no tenga ninguna anomalía cuando lo llevamos al “límite”. De esta forma podremos obtener valores como los umbrales aeróbico y anaeróbico, el Vo2máx, la frecuencia cardíaca máxima, entre otros parámetros. Luego podremos utilizarlos para mejorar y optimizar nuestros entrenamientos y en consecuencia nuestro rendimiento. O simplemente nos servirá para descartar cualquier posible cardiopatía y así poder salir a entrenar o a competir con la convicción de que no estamos jugando con fuego.

Personalmente me hago un test anual con el objetivo de saber que está todo en orden y que mi cuerpo está en perfecto estado para seguir exigiéndole al máximo. Así como obtener todos los valores antes comentados, los cuales son cruciales para que mi entrenadora pueda adaptar a la perfección los entrenamientos a mi nivel y características.

Os dejo esta circular de la Real Federación de Atletismo el que podéis encontrar un listado de centros donde realizaros un reconocimiento médico deportivo.

Os animo a que le déis la importancia que tiene y os sometáis a uno al menos cada dos años para poder seguir disfrutando de nuestro querido deporte.


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1 Comentario

  1. Buen dia,
    Muchas gracias por tus artículos de corredora.
    Me ayudan a crecer como persona y corredor.
    Soy un maratonista (1vez)
    Un fuerte saludo desde québec

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