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Ignacio de la Calzada, abogado laboralista: "En España no se puede despedir a nadie por ser vago"

Un abogado habla sobre la dificultad de despedir a alguien bajo la idea de que rinde poco

El consejo de Ignacio de la Calzada, abogado laboralista, en TikTok

El consejo de Ignacio de la Calzada, abogado laboralista, en TikTok / SPORT

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Cristian Miguel Villa

Cristian Miguel Villa

El Estatuto de los Trabajadores lo recoge: una empresa puede despedir a un trabajador si encuentra que este ejerce una disminución continuada y voluntaria de rendimiento. Pero es precisamente a la hora de demostrarlo cuando la situación se complica seriamente.

Un abogado explica por qué es tan difícil despedir a alguien por bajo rendimiento

Esa es la razón por la que Ignacio de la Calzada, un abogado laboralista, ha destacado recientemente en redes sociales que no se puede despedir a nadie por 'ser vago'. No porque la ley no contemple el bajo rendimiento como causa de despido, sino porque acreditarlo puede resultar muy complicado.

El principal problema es el siguiente: no vale como alegación que una empresa exponga que un empleado trabaja menos ahora. Para verdaderamente demostrar algo así, es necesario contrastarlo con un seguimiento adecuado.

La empresa, por lo tanto, debe acreditar que existía un rendimiento pactado con anterioridad y que ese rendimiento ha ido disminuyendo de manera gradual, y sobre todo que esa caída laboral es completamente voluntaria por parte del trabajador.

Asimismo, de la Calzada menciona que el primer paso a iniciar este proceso debe darse en forma de advertencia. Es decir, mencionarle al propio trabajador que ha reducido su rendimiento y aclararle qué es exactamente lo que se espera de él.

Parte de los buenos registros del mercado laboral se debe a bares y restaurantes. 15/06/2022 Un camarero limpia una mesa en la plaza Real de Barcelona, a 15 de junio de 2022, en Barcelona, Catalunya (España). Los empresarios del turismo y la hostelería han reiterado la ausencia de trabajadores en su sector. Situación que ha sido provocada, tal y como señalan los propios camareros, por la “precariedad” que vive el sector y por tener el convenio caducado en la región desde 2019. Mientras los empresarios lo achacan a una falta de “vocación” y “motivación”, los empleados aseguran esta situación se está viviendo por continuar con “malas condiciones” laborales como jornadas excesivamente largas; nocturnidad que no se ve reflejada en el salario; e incluso horas no cotizadas. ECONOMIA David Zorrakino - Europa Press

Parte de los buenos registros del mercado laboral se debe a bares y restaurantes. 15/06/2022 Un camarero limpia una mesa en la plaza Real de Barcelona, a 15 de junio de 2022, en Barcelona, Catalunya (España). Los empresarios del turismo y la hostelería han reiterado la ausencia de trabajadores en su sector. Situación que ha sido provocada, tal y como señalan los propios camareros, por la “precariedad” que vive el sector y por tener el convenio caducado en la región desde 2019. Mientras los empresarios lo achacan a una falta de “vocación” y “motivación”, los empleados aseguran esta situación se está viviendo por continuar con “malas condiciones” laborales como jornadas excesivamente largas; nocturnidad que no se ve reflejada en el salario; e incluso horas no cotizadas. ECONOMIA David Zorrakino - Europa Press / David Zorrakino - Europa Press / Europa Press

De ese puto en adelante, si el rendimiento sigue sin mejorar, la empresa puede comenzar a aplicar amonestaciones y sanciones disciplinarias que ayuden a documentar la situación antes de plantearse finalmente el despido.

Dicho esto, el abogado explica que ni siquiera en estas circunstancias se puede garantizar que el despido vaya a acabar siendo considerado procedente. Tanto es así, que asegura que la mayoría de casos parecidos que ha tratado han acabado beneficiando al empleado.

Empleados públicos en el Gabinete do conselleiro de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e infraestruturas de la Xunta de Galicia, en Santiago de Compostela. SAN CAETANO. FUNCIONARIOS

Empleados públicos en el Gabinete do conselleiro de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e infraestruturas de la Xunta de Galicia, en Santiago de Compostela. SAN CAETANO. FUNCIONARIOS / Xoan Álvarez / FDV

El motivo de ello es que a pesar de que la empresa alegue el despido procedente por bajo rendimiento, a la hora de la verdad es muy difícil de demostrar. Por eso, cuando el trabajador impugna el despido, la empresa puede encontrarse con serias dificultades para acreditar ante un juez que esa reducción de rendimiento era realmente voluntaria, continuada y suficiente para justificar el despido.

Además, el abogado establece que es necesario tener clara la diferencia clave entre bajo rendimiento y desobediencia. Porque una cosa es que un empleado se niegue a ejecutar una tarea que se le ha asignado, y otra bien diferente es que la haga no de la forma más eficiente posible.

En definitiva, Ignacio de la Calzada deja bien claro que argumentar un despido por bajo rendimiento es genuinamente complicado para las empresas en España. Y tú, ¿consideras que esta dificultad para acreditar el bajo rendimiento protege adecuadamente al trabajador o deja demasiado poco margen a las empresas?