Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Salud

Sergio Peinado, entrenador personal, desmonta uno de los grandes mitos de la alimentación: "Puedes comer azúcar y aun así adelgazar"

El entrenador pone el foco en las cantidades y en el contexto de la dieta para explicar por qué ningún alimento por sí solo determina si una persona pierde peso

Adiós a los sobres de azúcar

Adiós a los sobres de azúcar / SPORT.es

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ramón Gutiérrez

Ramón Gutiérrez

El azúcar suele aparecer entre los primeros alimentos señalados cuando alguien decide perder peso. Sin embargo, Sergio Peinado, entrenador y divulgador especializado en ejercicio físico, plantea una cuestión que puede resultar sorprendente: comer azúcar no significa necesariamente que vayamos a engordar.

Para él, lo importante está en la cantidad que consumimos y en el contexto general de nuestra alimentación y actividad física. El entrenador explica que incluso se puede perder grasa mientras se consumen cantidades de azúcar que, a primera vista, podrían parecer elevadas.

Peinado asegura que en algunos días de su propia experiencia llegó a ingerir entre 100 y 300 gramos de azúcar y aun así consiguió perder grasa. Eso sí, deja claro que contar esta experiencia no significa recomendar que otras personas alcancen esas cantidades.

Sergio Peinado, entrenador personal

Sergio Peinado, entrenador personal / Archivo

El azúcar no es lo único que determina si adelgazamos

Según Peinado, reducir la pérdida de grasa a un alimento concreto puede llevar a una conclusión equivocada. El resultado depende del conjunto de factores que rodean nuestra alimentación y nuestro estilo de vida: las calorías ingeridas, el ejercicio físico, los macronutrientes, el descanso e incluso otros aspectos relacionados con el estado general de la persona.

Por eso, una persona puede consumir azúcar y seguir perdiendo peso si mantiene un balance energético adecuado. Al mismo tiempo, eliminar por completo el azúcar tampoco garantiza adelgazar si el resto de la alimentación hace que se consuman más calorías de las necesarias.

Esto no significa que el azúcar sea irrelevante. La Organización Panamericana de la Salud recuerda que el consumo de azúcares libres debe mantenerse por debajo del 10% de la ingesta calórica total y señala que reducirlo todavía más puede aportar beneficios adicionales. Además, un consumo elevado puede contribuir a un aumento de peso no saludable.

La diferencia está también en el nivel de actividad física

Otro de los puntos que destaca Peinado es el contexto en el que se consume ese azúcar. Una persona que realiza ejercicio de manera habitual tiene unas necesidades energéticas diferentes a las de alguien que lleva una vida sedentaria. El organismo puede utilizar la glucosa como fuente de energía, especialmente durante la actividad física.

El problema aparece cuando se combinan grandes cantidades de azúcar con una escasa actividad física. En ese escenario, el exceso de calorías resulta más difícil de compensar y mantener durante mucho tiempo este patrón alimentario puede favorecer problemas de salud.

De hecho, Peinado insiste en que no se debe interpretar su mensaje como una invitación a comer azúcar sin límites. Su argumento es que adelgazar no depende exclusivamente de demonizar un alimento, sino de analizar todo lo que rodea a la alimentación y los hábitos diarios.

Dulces ultraprocesados.

Dulces ultraprocesados. / SPORT

¿Cuánto azúcar es demasiado?

El propio entrenador utiliza como referencia los 25 gramos diarios de azúcar, una cantidad que puede alcanzarse con bastante facilidad dependiendo de los productos que consumamos. Un refresco azucarado o varias chocolatinas pueden hacer que la cifra aumente rápidamente.

Por eso, el mensaje principal no es que el azúcar sea incompatible con una dieta para perder grasa. La cuestión está en evitar que su consumo desplace a otros alimentos más nutritivos y, sobre todo, en no convertir una excepción o un consumo ocasional en un hábito diario.

En definitiva, la explicación de Sergio Peinado pone el foco en una idea sencilla: para perder grasa no basta con señalar un único alimento como culpable. La cantidad total de comida, el gasto energético, la actividad física y otros hábitos forman parte de la ecuación. Y aunque una persona pueda adelgazar consumiendo azúcar, eso no convierte en saludable abusar de él.