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SALUD

Rubén Río, entrenador personal: "Si estás de pie durante seis, ocho o más horas al día, tiene que quedarte claro que eso no es hacer ejercicio"

El especialista en educación deportiva aclara los efectos contraproducentes de estar en esta posición durante demasiado tiempo con regularidad

"Lo que hacemos es someter al cuerpo a un esfuerzo estático agotador", aclara Rubén Río

"Lo que hacemos es someter al cuerpo a un esfuerzo estático agotador", aclara Rubén Río / InStyle

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Ronald Goncalves

Ronald Goncalves

Muchos trabajos a lo largo del mundo demandan un gran esfuerzo físico, desde cargar objetos muy pesados a estar bajo el sol sin protección alguna o, más pertinentemente para la ocasión, mantenerse de pie durante mucho tiempo, lo cual resulta nocivo para la salud.

Estar en esta postura durante sesiones prolongadas genera tanto cansancio que da la impresión de estar siendo físicamente activo, sin embargo, tal y como explica el entrenador personal Rubén Río a La Nación, la realidad es bastante contraria.

Específicamente, el especialista en educación deportiva señaló, ante todo, lo siguiente: “Si estás de pie durante seis, ocho o más horas al día, tiene que quedarte claro que eso no es hacer ejercicio. Por el contrario, lo que hacemos es someter al cuerpo a un esfuerzo estático agotador".

Uan cajera de supermercado en su puesto de trabajo.

Una cajera de supermercado en su puesto de trabajo / Juan Castro

"Es decir, totalmente lo contrario a cuando caminamos, donde gracias al movimiento activamos la circulación. Así que debemos comprender que permanecer inactivos sobre los pies a largo plazo pasará una factura negativa a nuestro organismo", prosiguió.

Así, procede a enumerar las diversas afecciones que estar de pie durante tantas horas al día trae consigo, destacando en primer lugar los problemas de salud cardiovascular que produce ya que, al no haber movimiento, la musculutura de las piernas no bombean sangre de vuelta al corazón, por lo que la misma se estanca y produce várices, hinchazón crónica e insuficiencia venosa.

En segundo lugar, Río menciona que induce un desgaste muscular prematuro dado que la presión continua sobre rodillas, caderas y tobillos comprime el cartílago y acelera el deterioro de las articulaciones al igual que aumenta el riesgo de artrosis, además de que también sobrecarga la zona lumbar y las planta de los pies, conllevando lesiones y dolor de espalda.

Dolor de espalda

Dolor de espalda / Archivo

No obstante, cambiar de trabajo no necesariamente ha de ser una opción viable para mucha personas, pero ello no quiere decir que no haya una serie de cambios que no puedan implementarse de cara a mejorar la situación, entre los que Río incluye:

  • Evitar la inmovilidad absoluta, buscando alternar el peso de una pierna a otra, dar pasos en el sitio por más pequeños que sean o usar un escalón bajo para elevar el pie y liberar la espalda, alternándolos en el proceso.
  • Usar medias de compresión y buen calzado, ya que las primeras ayudan al retorno venoso, mientras el segundo amerita idealmente un estudio de pisada para que un podólogo determine las necesidades específicas que hay que satisfacer con los zapatos.
  • Poner las piernas en alto, de manera que se tengan las piernas por encima de la altura del corazón durante 15 minutos al llegar a casa, lo que ayuda a drenar.
Los materiales del zapato deben adpartarse a la forma del pie.

Los materiales del zapato deben adpartarse a la forma del pie / Pexels

Finalmente, Río subrayó que existe una serie de músculos a fortalecer para proteger al cuerpo de las demandas de tales condiciones de trabajo. "Hay que fortalecer principalmente gemelos y cuádriceps, ya que actúan como la ‘bomba’ de retorno venoso. Y además, el core, que incluye musculatura estabilizadora, glúteos, abdominales y lumbares. Estos ayudan a proteger la cadera y toda la columna”, explayó.

“La clave para envejecer con buena movilidad no está en evitar el trabajo de pie, sino en compensar ese tiempo estático con movimiento inteligente al terminar la jornada laboral”, sentenció el experto, no sin antes compartir una rutina de ejercicios de 15 minutos para aplicar tres veces por semana y sin materiales de gimnasio para fortificarse:

  • Extensiones de gemelos: 3 series de 15 a 20 repeticiones
  • Puente de glúteo: 3 series de 12 a 15 repeticiones.
  • Sentadilla isométrica cuádriceps pared: 3 series de 30 a 45 segundos.
  • Plancha abdominal con rodillas: 3 series de 30 segundos.
  • Lumbares del nadador: 3 series de 30 segundos.