De Montilivi al Bernabéu: el camino hacia el sueño
Girona y Real Madrid se vuelven a ver las caras este sábado en una 'final' en el Bernabéu, que será clave en la lucha por el liderato
La doble incógnita para el Bernabéu

El Girona cayó en el primer asalto ante el Madrid esta temporada (3-0) / Valentí Enrich
Mucho ha llovido desde que Girona y Real Madrid se vieran las caras en Montilivi el pasado 30 de septiembre. Todos sabemos qué pasó y cuál fue el desenlace, y todos nos acordamos de la salvaje e innecesaria entrada de Nacho a Portu en los instantes finales, cuando el partido ya estaba más que solucionado. Pero solo unos pocos saben cómo ha sido el camino de ambos en esta liga desde ese día, hasta este sábado, en la 'final' que albergará el Santiago Bernabéu.
Los de Míchel gozaban de una oportunidad única: ganar al Madrid y volver a dormir en lo más alto. El desenlace, sin embargo, no fue para nada el deseado. Los blancos, que fueron claramente superiores, se encomendaron a Bellingham para llevarse el primer asalto de la temporada.
Yangel Herrera, y después Tsygankov, acariciaron el gol cuando el partido todavía 0 a 0. Y el Girona lo lamentaría. Bellingham se vistió de Modric y le regaló el primero del partido a Joselu. El Madrid se creció y, tan solo cuatro minutos después, Tchouaméni remataba a placer un centro de Toni Kroos para casi sentenciar el partido. Y el propio Jude Bellingham remataría la goleada.

Bellingham fue el gran protagonista con un gol y una asistencia a Joselu / EFE
LECCIÓN APRENDIDA
Dicen que en la vida 'se aprende a base de palos'. Y es verdad. Porque después de la 'mala' experiencia en Montilivi, el Girona sabe qué no debe hacer este sábado en el Santiago Bernabéu.
La solución es sencilla: no perdonar. Y es que después de las dos ocasiones falladas en los primeros compases del partido de ida, y que los de Ancelotti supieron aprovechar y castigar duramente con dos goles en cuatro minutos, los de Míchel no se pueden permitir que algo así pueda volver a ocurrir.
¿CÓMO HA SIDO EL CAMINO?
Y ahora que se vuelven a ver las caras en un partido que se ha vuelto aún más decisivo después del tropiezo de ambos ante la Real y el Atlético, ¿cómo les ha ido a Girona y Madrid desde el duelo en Montilivi?
Desde aquella jornada ocho ha pasado de todo. Los de Míchel y los de Ancelotti se han ido 'peleando' por una primera plaza que hasta hace nada ocupaban los catalanes, y que lograron ante el Mallorca. Sin embargo, el balance de resultados sonríe más a los blancos.

Míchel, dando instrucciones a los suyos en el Girona-Real Madrid / Valentí Enrich
Antes de recibir al Madrid en Montilivi, el Girona había sumado 19 puntos, que se traducen en seis victorias y un empate. Su inicio había sido extraordinario, aunque la primera derrota llegó, precisamente, ante el conjunto blanco.
A partir de ahí, los de Míchel han mantenido el vuelo y han cosechado, ni más ni menos, que 37 puntos. No han vuelto a conocer la derrota y tan solo han concedido cuatro empates, ante Athletic, Real Betis, Almería y Real Sociedad.
El Real Madrid, por su parte, afrontaba la cita con un punto menos que su par (18), habiendo sucumbido ante el Atlético en el Civitas Metropolitano. Y desde la victoria ante el Girona, no ha perdido ningún partido. 12 victorias y cuatro empates que se trasladan a 40 puntos.
Ha sido prácticamente el mismo camino, pero con una única diferencia: la victoria del Madrid ante el Girona, y la derrota del Girona ante el Madrid.
Sin duda alguna, nos espera un auténtico partidazo. Y 'solo' podrá quedar uno.
- Dani Olmo, emocionado al hablar de su ayuda a Vukovar: 'Ha estado donando el 2% de su salario bruto anual
- Polémica con Hamza Abdelkarim en Egipto
- Gabriel Jesus, una apuesta sin riesgo del Barça
- La hermana de Rafa Nadal da un nuevo paso en su vida empresarial de éxito en Málaga: 'Qué bonito ver como niños y niñas comparten su ilusión por el tenis
- Quién ganará las elecciones generales del 29 de noviembre en España: así están los últimos sondeos y encuestas
- Bierhoff coloca a Florian Wirtz en el Barça
- Mbappé regresa a Madrid mientras el equipo entrena y ante amenaza de pitada
- El valor de Julián Álvarez se desmorona

