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Hércules-Jaén

Escándalo arbitral: el paradón del central del Jaén que no fue penalti

El murciano Joaquín Béjar Caballero no apreció las claras manos de José Álvarez que taponaron el disparo de Fran Sol en área pequeña en el minuto 93

Fran Sol se lamenta sobre la hierba mientras la defensa del Jaén saca el balón de su área.

Fran Sol se lamenta sobre la hierba mientras la defensa del Jaén saca el balón de su área. / Jose Navarro

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Pedro Rojas

Inaudito. Las imágenes hablan por sí solas... y no dejan lugar a dudas. Por eso cuesta tanto creer que la acción pasara inadvertida para Joaquín Béjar Caballero, una trascendental que privó al Hércules de un penalti en el minuto 93 que podría haber valido el cuarto triunfo seguido de los alicantinos en liga. El árbitro murciano se inhibió inexplicablemente (a juzgar por su posición en el campo, con visión directa sobre la jugada), y el cuadro blanquiazul tampoco pudo valerse de la revisión de VAR dado que, a esas alturas del juego, ya había agotado las dos posibilidades de que dispone por encuentro para recurrir al videoarbitraje.

En el mejor momento de los blanquiazules, con los futbolistas del Jaén acusando el desgaste, pisando área de manera recurrente, la ejecución de una falta lejana permitió a Mehdi Puch poner en juego la pelota con un envío a la cabeza de Samu Vázquez, que esperaba el centro para ponerlo en el corazón del área de inmediato. Caballero pudo despejar, pero en vez de eso peinó la bola y la prolongó sin querer. Fran Sol esperó el fallo, controló bien, se acomodó el cuero a su pierna derecha y disparó con todo a favor para batir a Jaime Morillas. No sucedió. Entremedias del delantero madrileño y el gol se coló José Álvarez, que se lanzó con los dos brazos por delante. Recibió un pelotazo en la mano derecha y salvó un tanto cantado.

El atacante, desaforado, le pidió al banquillo a gritos que reclamara la intervención de la tecnología para hacer justicia, pero su llanto se ahogó en la nada. No hubo posibilidad porque esas dos balas estaban ya gastadas. Al ver la repetición, la indignación fue creciendo dentro del club, que no daba crédito, sobre todo porque el posicionamiento del colegiado murciano, a criterio del entrenador, Beto Company, era "inmejorable" para haberlo visto por sí mismo sin necesidad de acudir a la pantalla. Diversos medios nacionales se han hecho eco de una acción que pudo darle al Hércules el billete de acceso a una zona de promoción que, de momento, tiene que esperar.

Fuente: Información