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Sergi Guilló, en la previa del derbi: "Yo quiero ser primero en la jornada 38"

El entrenador del Real Murcia afronta el derbi con la intención de dominar al Cartagena, rechaza el cansancio como excusa y respalda a los aficionados ante la polémica por las entradas

Sergi Guilló

Sergi Guilló / Prensa Real Murcia

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Paco Sarabia

Sergi Guilló quiere ganar en el Cartagonova, pero su ambición no termina en el derbi. Ante la posibilidad de que una victoria acerque al Real Murcia al liderato, el entrenador grana, en la rueda de prensa previa al derbi regional, puso el foco en la meta de la temporada y restó importancia a la fotografía de las primeras jornadas. «Estar primero es anecdótico. Yo quiero ser primero en la jornada 38», afirmó. Una declaración que resume cómo afronta la visita al Cartagena: con confianza, con la intención de imponer su fútbol y con la exigencia de que la emoción de la rivalidad no desvíe a sus jugadores del trabajo que deben hacer.

El encuentro de mañana a las 20:30 horas en el Cartagonova, recupera la quinta jornada de Primera Federación y reúne a dos equipos reforzados por sus últimas victorias. El Real Murcia viene de superar al Nàstic por 2-0; el Cartagena, de imponerse al Águilas por 4-1. Los tres puntos ofrecen a ambos una oportunidad de avanzar en la clasificación, con los granas mirando hacia la primera plaza y los albinegros hacia los puestos de promoción.

Guilló, sin embargo, prefiere traducir esas posibilidades en un objetivo inmediato: ganar el derbi y afrontar después el siguiente compromiso con la opción de completar una semana de seis puntos. Celebrará la victoria si llega, porque entiende que cada triunfo merece su reconocimiento, pero recuerda que el domingo habrá otro partido igualmente necesario para construir la temporada.

Esa mirada a largo plazo no rebaja la importancia del duelo regional. El técnico admite lo que significa para el vestuario y para la afición, aunque considera imprescindible mantener el control. El derbi, explicó, es un partido importante que concede tres puntos y cuya carga emocional no debe llevar al Murcia a hacer cosas que no hace habitualmente.

El cansancio no servirá de excusa

La recuperación física fue uno de los asuntos centrales de la comparecencia. Preguntado por la sensación de agotamiento que pudo transmitir el equipo el domingo, Guilló matizó el diagnóstico. No considera que sus jugadores acabaran exhaustos, aunque sí reconoció que al Murcia le faltó algo de energía.

Para corregirlo, el cuerpo técnico ha preparado dos entrenamientos de poca carga, con el vídeo como herramienta para completar los ajustes del partido. El objetivo es llegar con las piernas recuperadas y las ideas claras a una cita para la que el entrenador también cuenta con la motivación de sus futbolistas.

«Encima es un derbi, que el jugador seguramente saque energía de donde no la tenga», señaló. Guilló espera que el significado del encuentro ayude a encontrar esas fuerzas adicionales, pero su mensaje va más allá del estímulo emocional: está convencido de que el equipo llegará en condiciones de competir.

También se le planteó la diferencia de descanso y de carga de partidos entre ambos conjuntos. El entrenador reconoció que el Cartagena disputó su último encuentro un día antes y que el Murcia ha acumulado más compromisos. Aun así, introdujo otro matiz: haber jugado más también permite llegar más rodado.

No quiere que ese debate condicione el análisis del derbi. «Si hacemos un mal partido no va a ser por el cansancio», aseguró. Su confianza en una buena actuación le lleva a pensar que las diferencias de calendario quedarán en segundo plano cuando empiece a rodar el balón.

El respaldo a la afición

Guilló también respondió al escenario que encontrará el Real Murcia en las gradas en la que no habrá prácticamente afición murcianista. La polémica por las entradas visitantes, fijadas en 30 euros, ha provocado el rechazo de la Federación de Peñas de la entidad murciana y su llamamiento a no acudir al encuentro.

Al entrenador le gustaría contar con una presencia amplia de seguidores granas en el Cartagonova, pero expresó su comprensión hacia quienes han decidido protestar. «Me pongo en el lugar del aficionado y me pongo de su lado», manifestó.

Su reflexión no se limitó a este derbi. Considera que en varios desplazamientos los aficionados han encontrado precios más elevados de lo razonable y defendió que puedan mostrar su desacuerdo. A la vez, evitó responsabilizar directamente a la directiva cartagenerista, al reconocer que cada club establece el precio que estima para sus localidades.

El fondo de su respuesta fue una defensa del papel del público. «El fútbol es para el aficionado, para que disfrute», recordó, antes de subrayar que ambos equipos compiten en la tercera categoría. Su deseo sería ver un estadio lleno, con seguidores del Cartagena y del Real Murcia.

Aunque muchos murcianistas no estén en el campo, Guilló espera que su apoyo llegue al equipo. Confía en sentirlo antes del desplazamiento y quiere que los jugadores tengan presente que la distancia de la grada no supone una distancia con el vestuario.

Controlar al Cartagena sin renunciar al balón

En el análisis del rival, el técnico puso el acento en el potencial ofensivo del Cartagena. La primera parte de su último encuentro le sirve de advertencia: vio un equipo con sus atacantes a un nivel alto, capaz de complicar el partido a cualquiera cuando encuentra continuidad en su juego.

Destacó las amenazas de futbolistas como Ibán Ribeiro, Dacosta, Toni Villa y Ajenjo, además de la aportación de De Blasis. Le preocupa especialmente la capacidad albinegra para combinar entre líneas y progresar por las bandas. Contrarrestar a sus tres mediapuntas será una de las tareas principales cuando el Murcia no tenga la pelota.

El respeto hacia el adversario no implica que Guilló piense concederle la iniciativa. Reconoce que el Cartagena tiene una buena plantilla, pero también debilidades, como cualquier equipo. La intención del Murcia será conseguir que esas carencias pesen más que las propias.

Para ello, propone mantener la identidad grana y buscar el dominio tanto con balón como sin él. Cuando se le pidió que describiera el partido más favorable para sus intereses, su primera respuesta fue clara: impedir que el Cartagena corra.

Guilló considera que el conjunto local puede alternar una presión alta con fases de repliegue y que se siente cómodo pasando tiempo sin la pelota si después encuentra espacios para salir. Ahí sitúa uno de sus principales peligros: la velocidad de los extremos, los pases que activan las transiciones y las incorporaciones de los laterales.

El Real Murcia deberá cuidar las vigilancias mientras ataca para evitar que una pérdida abra el camino hacia su portería. Pero esa precaución irá acompañada de una voluntad firme de tener el balón. El entrenador entiende que cuanto más tiempo lo conserve su equipo, menos oportunidades tendrá el Cartagena de atacar.

«No vamos a ser un equipo que espere replegado, que juguemos a merced del equipo rival», afirmó. Si el Murcia acaba defendiendo cerca de su área, quiere que sea porque el Cartagena haya conseguido empujarlo hasta allí, no porque ese sea el planteamiento elegido de antemano.

Un derbi sin favoritos

Pese a la confianza con la que afronta el encuentro, Guilló rechazó que el Murcia llegue como favorito. Considera pequeña la diferencia entre ambos en la clasificación y recuerda que la temporada apenas ha comenzado. Además, entiende que los dos equipos atraviesan un buen momento anímico, una circunstancia que puede tener especial peso en un derbi.

Espera un partido decidido por detalles y con fases distintas. Habrá momentos en los que el Murcia pueda dominar y otros en los que el Cartagena gane empuje con el respaldo de su público. «Va a haber muchos partidos dentro de un partido solo», resumió.

También se le preguntó si una victoria puede cambiar la dinámica del ganador, como se planteó que ocurrió en los derbis de la pasada campaña. Guilló no negó el impulso que proporciona vencer al rival regional. Está convencido de que a cualquiera de los dos le vendría bien para afrontar los siguientes encuentros.

Lo que no acepta es convertir ese impulso en una garantía. Para explicar esa cautela, recordó el ejemplo de un Oviedo que, según expuso, ganó al Sporting y después sufrió una derrota por 4-1. Su conclusión es que el fútbol no permite anticipar el futuro a partir de una sola victoria. Primero quiere ganar en Cartagena; después tocará valorar y preparar lo que venga.

Moyita apunta a la convocatoria

La situación de los lesionados dejó una noticia favorable: Moyita ya había vuelto a entrenarse con el grupo y, si mantiene esa evolución en la última sesión, probablemente entrará en la convocatoria.

Juanto Ortuño continúa con su recuperación y Diao todavía tiene por delante dos o tres semanas, según explicó el entrenador. Guilló también dejó pendiente del último entrenamiento la disponibilidad de otro futbolista, que podría incorporarse a la lista y ayudar durante algunos minutos, aunque no estaría inicialmente para salir de inicio.

Respecto a quienes llegaron con dudas al anterior encuentro, recordó que finalmente pudieron jugar o estar convocados y que vuelven a ser opciones para el derbi. La decisión definitiva dependerá del estado de la plantilla tras completar la preparación.

Las bajas, en cualquier caso, no han alterado sustancialmente su idea del once. Guilló aseguró que tiene bastante claro el equipo que quiere presentar y que dispone de recursos para responder a las ausencias. El Real Murcia viajará al Cartagonova con esa convicción: preparado para disputar un partido de enorme carga emocional, pero decidido a ganarlo a través de su fútbol.

Fuente: La Opinión de Murcia