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Así reconstruye Antonio Hidalgo el Deportivo tras las bajas de Aubameyang y Casadó: el sistema, las fichas y los nombres propios

La sociedad formada por Yeremay y Asp-Jensen gana enteros, Diego Villares aprovecha las ausencias menores y Noé Carrillo amplía la baraja

1-3 | Deportivo - Porto

1-3 | Deportivo - Porto / Gus de la Paz

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Carlos Miranda

El Deportivo vivía una especie de luna de miel con su vuelta a Primera División y con ese arranque que le había permitido disfrutar. Cuando estaba paladeando el momento y ese empate ante el Betis, se precipitaron las malas noticias. Primero, el problema de clavícula que ya había anunciado Marc Casadó sobre el césped y, posteriormente, las lesiones de Pierre-Emerick Aubameyang y Zakaria Eddahchouri. Todo vino de golpe y desde entonces, con el macroparón como aliado inesperado, Antonio Hidalgo ha ido trabajando y dibujando un nuevo Deportivo de medio campo hacia adelante. Los amistosos ante Penafiel y Porto han sido sus particulares probetas.

El esquema

Más allá de los nombres y los matices tácticos, los percances físicos de dos de sus tres delanteros empujan al técnico a cambiar de sistema. La situación se ha agravado más esta semana porque Bil Nsongo ha estado concentrado con Camerún. Kevin Sánchez ha ejercido de 9 de emergencia después de llevar más de un año partiendo desde la banda. El burgalés está llamado a ser opción de banquillo hasta que regresen el gabonés o el holandés. Bil Nsongo se queda solo ante el peligro y el equipo coruñés dice adiós, de manera momentánea, al 4-4-2 y a esa especie de diamante que había pulido el entrenador de Canovelles en el medio con Amatucci, Casadó, Mario Soriano y Luismi. Todo apunta a que agarrará al 4-2-3-1 o al 4-1-4-1, sin olvidar esa querencia por convertir en lateral derecho en defensa al vértice diestro del rombo.

Las bajas y la sociedad Yeremay-Jensen

Las pruebas de Hidalgo han estado condicionadas durante estas dos semanas, porque esos tres lesionados de larga duración no son los únicos que han padecido percances físicos. Así han trabajado a menor ritmo e incluso se han perdido amistosos de estos días futbolistas como Amatucci, Riki o Altimira. Un jugador que está llamado a ser primordial en esta nueva versión del Deportivo es Yeremay Hernández. En el Deportivo están deseando que empiece a mezclar con Asp-Jensen y que se intercambien posiciones y cometidos en esa zona que va desde la mediapunta por el centro al costado izquierdo. Ante el Porto empezó el danés por el flanco zurdo y el 10 por dentro, luego intercambiaron sus posiciones. También por esa querencia del canterano a pegarse a la cal, donde mejor se encuentra, a pesar de que Hidalgo no ha cejado en su empeño de que juegue por el centro y amplíe la paleta de su fútbol. En el amistoso del viernes, por momentos, ambos futbolistas se pisaban y ocupaban el mismo espacio. Eso sí, su estilo no discurre por el mismo carril. Yeremay es más asociativo, un regateador y pasador, y Asp-Jensen se muestra ante todo como un finalizador, casi como un segundo punta. Cuando recibe, solo piensa en la portería, es vertical; le falta algo de pausa al decidir, aunque el gol del viernes le dé aire.

Un pivote de Primera RFEF

Las molestias que han limitado a Riki y Amatucci en las últimas semanas, sumadas al resto de condicionantes, casi han dejado como doble pivote único a Diego Villares y Mario Soriano. Ambos futbolistas jugaban con el Dépor en Primera RFEF, aunque por entonces el madrileño ejercía de 10. Ante el Porto combinaban alturas. Cuando el 21 iba a la base, el capitán adelantada su posición y viceversa. Todo depende de cómo vuelvan los mediocentros italiano y asturiano en los próximos días, pero la guardia pretoriana está lista para formar el dúo del inicio del juego.

La irrupción de Noé y Luismi

El regreso de Noé Carrillo ante el Porto supuso un soplo de aire fresco, porque le da unos registros diferentes al equipo y porque se le vio alguna de esas arrancadas que encandilaron a Riazor el pasado ejercicio. El Bisonte, antes de que se lesionase y de que produjese la llegada de Marc Casadó, era un futbolista del primer equipo de pleno derecho, aunque portase dorsal del filial. Aún no está en plenitud para jugar de inicio, pero demostró que está listo para ser un recambio de banquillo. Si juega junto a Mario Soriano por dentro y con dos futbolistas en las bandas, le permite al Dépor disponer un 4-1-4-1 que resguarda más al conjunto blanquiazul. En verano llegó a jugar algún partido partiendo desde banda derecha, aunque después de su gran arranque de temporada ese hueco parece reservado para un Luismi Cruz que le ofrece multitud de variantes a Hidalgo. En la banda también están las variantes de David Mella y Adama Traoré, pero ambos están un paso por detrás, a pesar del meritorio duelo del zurdo de Espasande en el amistoso ante el Porto.

Los laterales, las alturas y los espacios

Hidalgo ha ido rotando a sus futbolistas en el centro de la defensa con José María Giménez como fijo. En los laterales ha habido más continuidad con Ximo Navarro y Giacomo Quagliata y, salvo percance físico, no perderán el sitio. Eso sí, dependiendo de las decisiones que tome el entrenador por delante, tendrán que apurar la banda, colocarse a una mayor o menor altura o incluso ocupar espacios interiores, si apuesta por extremos en el centro del campo. El nuevo entrenador del técnico de Canovelles.

Fuente: La Opinión A Coruña