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Baloncesto / Liga Challenge

El Recoletas Zamora se presenta antes del inicio de liga: Juntas bajo el espíritu naranja

La presentación del Recoletas Zamora en el Hotel NH abre una nueva campaña en las alturas del basket nacional para un CD Zamarat que se mantiene firme a sus valores, su sentimiento local y su infinita ilusión

Foto de familia de la presentación del Recoletas Zamora.

Foto de familia de la presentación del Recoletas Zamora. / Lucas Anta

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Carlos Toyos

Zamora

El CD Zamarat dio inicio oficialmente a su temporada con la ya tradicional presentación de su primer equipo, Recoletas Zamora. Un acto cargado de simbolismo en el Hotel NH que volvió a poner de manifiesto el espíritu naranja. Ese que reúne a instituciones, patrocinadores, directiva, cuerpo técnico y jugadoras en torno a un proyecto centrado en los valores deportivos y el orgullo zamorano.

No era una presentación cualquiera. Era la vigésimo primera. Veintiún años después de aquella primera puesta de largo cuando el club comenzaba su andadura en Liga Femenina 2, el Recoletas Zamora continúa formando parte de la élite del baloncesto femenino español. Diez temporadas en Liga Femenina Endesa y, después, en una Liga Challenge donde arranca una nueva aventura, la sexta.

Ese recorrido en las alturas del baloncesto español fue recordado en un evento marcado por una idea común: el orgullo de pertenencia.

La primera en tomar la palabra fue Raquel Ledesma, representante del Hotel NH, que recordó a las jugadoras que la instalación seguirá siendo "su casa" durante la temporada, deseándoles suerte antes de tener lugar las intervenciones institucionales que ahondaron en el espíritu naranja.

El delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Fernando J. Prada, se trasladó a los inicios del CD Zamarat y reivindicó el papel del deporte como escuela de vida, señalando que el éxito no solo se mide en victorias. "Hay que intentar ganar y exigir el máximo, pero también saber perder y levantarse", afirmó, poniendo al club como referencia del camino hacia la cima desde la base.

Por su parte, el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, destacó el mérito de llegar hasta esa altura, el baloncesto de máximo nivel, con recursos limitados y sin perder el sentimiento local. "Tener el mayor presupuesto no garantiza el éxito. La mayor garantía es tener una directiva que gestione bien, y eso es lo que ocurre aquí", aseguró.

Faúndez también puso en valor el papel de la cantera y de las familias que sostienen la estructura del club, insistiendo en que el CD Zamarat es un proyecto del que sentir orgullo, porque representa esa parte tan esencial del deporte.

Uno de los discursos más aplaudidos fue el de Óscar Iglesias, representante de Recoleta Zamora, patrocinador privado principal de la entidad. "Se habla de entrega, de pasión y de orgullo, pero sin ilusión nada funciona. Os pido que mantengáis esa ilusión porque también es la nuestra", dijo, dirigiéndose a primer equipo y cantera; un mensaje que vivía en la puesta de largo de un primer equipo que representará ese sentimiento naranja en un recorrido de casi 23.000 kilómetros.

La presentación de las jugadoras y sus dorsales dieron comienzo al desenlace de la ceremonia. La parte más personal y protagonizada por el club. Primero por el cuerpo técnico, encabezado por un Raúl Pérez confiado en que su equipo “dará mucha guerra” y que señaló la importancia de este proyecto, así como la relevancia de patrocinadores, instituciones, cantera y familia para su viabilidad; después, con la intervención de Carlos Baz y su mensaje a los presentes.

El presidente, visiblemente emocionado, puso cierre al acto destacando los valores del CD Zamarat, esos que defenderá el Recoletas Zamora en la Liga Challenge y que le ayudaron durante el pasado curso a nivel personal. Un espíritu naranja que eleva al club y que, como así reflexionó, parece muy necesario en el día de hoy: “Vivimos tiempos complicados y el baloncesto femenino tiene que ser un refugio, un espacio de ocio, de diversión, de aprender a ganar y perder; un espacio para ser feliz con tus amigos y amigas”.

Baz, tras hacer gala de ese sentimiento tan propio de su club, agradeció el apoyo de patrocinadores e instituciones; de familias y jugadoras, señalando que el Recoletas Zamora volverá a “presumir de su provincia más que nadie” y buscará soñar en grande un año más, empeñado en desafiar los teóricos límites de un club humilde de una pequeña localidad.

Fuente: La Opinión de Zamora