Baloncesto
¿Quién fue Piculín Ortiz? 'L'enfant terrible' que enamoró a Barça y Madrid
El exjugador de baloncesto puertorriqueño murió este martes a los 62 años de edad

Piculín Ortiz muere a los 62 años de edad / FCB
Aunque José Rafael encabezara su documento de identidad, todos lo llamaban Piculín. Un apodo contradictorio para una torre de 2,08 metros, ¿pero quién se podía imaginar que iba a ser tan alto? En Puerto Rico, todos lo conocían así cuando era pequeño. Un apodo que nació en el cine, concretamente en la película 'El Mago de Oz' y su país ficticio, cuyos pequeños habitantes eran conocidos como piculines.
Su carrera en el baloncesto empezó en Puerto Rico. Piculín empezaba a despuntar y Estados Unidos llamó a la puerta. Todo ello le llevó a la Universidad de Oregon, donde demostró ser capaz de jugar en la NBA y hacer una carrera en la élite del baloncesto. Utah Jazz le dio la razón y lo escogió en el puesto número 15 del Draft. Sin embargo, su carrera dio un giro inesperado y, antes de debutar en Utah, probó suerte en el Viejo Continente.
Allí jugaría en cuatro equipos: CAI Zaragoza, Real Madrid, Barça y Unicaja. Su primera parada, en territorio maño, fue todo un éxito y promedió 17,3 puntos y 6,4 rebotes por encuentro. Utah levantó la mano y pidió al jugador que volviera a Estados Unidos, esta vez para jugar y formar parte de la plantilla. Y así fue. Debutó en la NBA y disputó más de 50 partidos en el primer curso.

Fallece José 'Piculín' Ortiz / EFE
En la segunda temporada vio cómo su importancia se reducía en exceso y de nuevo miró hacia el otro lado del charco. Los tiempos en Zaragoza habían sido bonitos y en esa ocasión le llamaba un equipo todavía más grande: el Real Madrid. Los blancos buscaban a un jugador en el interior tras la muerte de Fernando Martín y consideraron que Piculín era una buena opción.
El inicio de los 90 coincidió con el interés del Barça por el puertorriqueño. Sí, Piculín se marchó del Real Madrid y se pasó al otro bando de la historia. En Barcelona, Piculín conquistó la Copa del Rey de 1991 y estuvo cerca de lograr ese mismo año la Copa de Europa. Se trataba de un jugador ágil, al que le encantaba el recurso del reverso y el tiro a tabla. También tenía mano para anotar desde cierta distancia.
Barcelona cerraría la mejor etapa de su carrera. A los 30 años, todavía le dio tiempo a jugar en dos equipos más de la península: Festina Andorra y Unicaja Polti. Salió por la puerta grande de todos los sitios. En el final de su carrera, sus actuaciones destacadas fueron con la selección de Puerto Rico. Pasó a la historia por formar parte del combinado nacional que derrotó al Dream Team en los Juegos Olímpicos de 2004. La estrella del partido sería Carlos Arroyo, que también defendió los colores del Barça al final de su carrera.
Una etapa más oscura
Todo lo que vino después del baloncesto no fue tan bonito. Los escándalos y los excesos se integraron en la rutina de Piculín, que entraba y salía de la cárcel por delitos como la posesión de drogas o la tenencia de armas. Una academia dedicada al baloncesto en Puerto Rico sirvió como excusa para alejarse de las drogas y escapar de un pozo muy oscuro.
Sin embargo, el puertorriqueño anunció en el año 2023 que padecía cáncer colorrectal. Un capítulo que parecía cerrado al año siguiente, pero que empeoró en los últimos meses. Este martes, Piculín murió a los 62 años de edad, después de una vida con tramos más bonitos que otros, pero lo innegable es que fue querido allá donde fue. Y eso le permitirá seguir vivo durante mucho tiempo.
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