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Mourinho blinda el Madrid tras un año de filtraciones

Después de un año de conflictos aireados como el de Tchouaméni y Valverde, y con el recuerdo de su primera etapa, el portugués trata de construir una ‘familia’ y blindar la intimidad del vestuario

Mourinho sobre su conversación con Vinicius: "No te vayas, sólo conoces al Madrid cuando te vas"

Mourinho sobre su conversación con Vinicius: "No te vayas, sólo conoces al Madrid cuando te vas" / @elchiringuitotv

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Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

La pasada temporada del Real Madrid terminó de la peor manera posible. No solo por la falta de títulos, por segundo año consecutivo si se dejan al margen las conquistas menores de hace dos cursos. Los involucrados en el día a día del club llegaron a definir el vestuario madridista como “ingobernable”. El incidente entre Tchouaméni y Valverde, pero sobre todo su filtración, hizo saltar por los aires Valdebebas. “Es peor la filtración porque implica que hay algo más que la pelea”, llegó a decir Florentino Pérez. La rueda de prensa en la que el presidente convocó elecciones y puso en la diana a determinados medios de comunicación fue el culmen de una guerra abierta que Mourinho intentará pacificar.

Una vieja obsesión de Mourinho

Podría parecer una paradoja por el carácter impetuoso que ha mostrado el luso en distintos momentos de su carrera. Sin embargo, Mourinho ha conseguido en la mayoría de sus vestuarios que los jugadores remen en la dirección que él marca. Incluso ha reconducido a algunos díscolos. También ha intervenido contra aquellos a los que consideraba incorregibles, llegando a exponerlos públicamente, como ocurrió con Iker Casillas durante su primera etapa en el Madrid.

El exportero blanco volvió a referirse recientemente al episodio a raíz del documental sobre Mourinho y rechazó una vez más haber sido el famoso ‘topo’ del vestuario. “¿Quién filtró aquello? José Mourinho. ¿El topo? Claro. ¿Quién es el topo? Pues búscalo, encuéntralo”, respondió el excapitán madridista al recordar unas sospechas que marcaron los últimos tiempos de convivencia entre ambos. Trece años después, Mourinho regresa a un vestuario en el que la información interna volvió a convertirse la pasada temporada en un problema.

Por el momento, en las declaraciones públicas de los jugadores del Real Madrid 2026/27 se ha repetido el nombre del portugués como factor importante para convencer a algunos fichajes y como elemento de adhesión entre quienes ya estaban. Una de las especialidades de Mourinho siempre ha sido precisamente esa: convertir el vestuario en un espacio de protección mutua cuando consigue que sus futbolistas compren el mensaje.

“Va a hacer falta un vestuario que permanezca unido, que siga unido. Lo que hemos visto en los últimos dos o tres días son historias ridículas sobre lo que está pasando dentro del club y dentro del vestuario. Puedo asegurar que los jugadores estamos al cien por cien con el entrenador. Estamos juntos. Lo más importante es eso: permanecer juntos dentro de ese vestuario”. La frase de John Terry, en 2015, durante la crisis de la tercera temporada de la segunda etapa de Mourinho en el Chelsea, ejemplifica ese espacio de seguridad que el portugués intenta construir de puertas hacia dentro.

En aquellos tiempos convulsos, la prensa inglesa llegó a publicar que algún jugador prefería perder antes que seguir jugando para Mourinho. En el peor momento, Cesc Fàbregas salió públicamente a negar que encabezase una rebelión contra el entrenador. Terry fue todavía más lejos. “En toda mi carrera nunca he escuchado a un jugador decir algo así, estuviesen las cosas mal o muy mal. He visto la decepción en las caras de los jugadores después de los resultados, la sensación de haber fallado al club, al entrenador y a los aficionados. Ese jugador no saldría del vestuario. Si los jugadores escucháramos algo así entre nosotros, no sentaría demasiado bien”, afirmó el inglés, uno de los grandes escuderos de Mourinho.

El club por encima de todo

Por el momento, el madridismo y el vestuario parecen haber reseteado algunos de los males del pasado reciente. Se ha establecido un cortafuegos gracias, en parte, a la casi nula exposición pública de los jugadores y del propio entrenador. Mourinho ofrece el 21 de agosto su primera rueda de prensa desde que tomó posesión del cargo, exactamente seis semanas después. Tampoco hubo presentaciones convencionales para los nuevos fichajes, sino actos de bienvenida producidos por Real Madrid TV, sin aficionados ni preguntas de la prensa.

Mourinho sí concedió una entrevista a Josep Pedrerol, el mismo periodista al que ofreció la última de su primera etapa. La relación viene de lejos. El portugués siempre tuvo en consideración que Punto Pelota, el anterior programa del periodista catalán, permaneciese en aquella famosa rueda de prensa de 2011 en la que Mourinho decidió que fuese Aitor Karanka quien respondiese a las preguntas. Al día siguiente, cuando se negó a contestar a los medios que habían abandonado la sala, sí respondió al programa: “Punto Pelota tuvo respeto por una persona como Aitor Karanka y merece el respeto que no se tuvo con mi asistente”.

Mourinho en El Chiringuito: "Si el Madrid te llama, tienes que decir: '¿cuándo tengo que ir?"

Mourinho en El Chiringuito / EL CHIRINGUITOTV

Fue uno de los muchos episodios polémicos de aquel ciclo entre 2010 y 2013, que todos los sectores del club vivieron de manera acelerada. Mourinho asegura regresar ahora más pausado. Los resultados terminarán determinando hasta dónde alcanza esa templanza. Por el momento, ha hablado individualmente con los jugadores para definir roles y tratar de cortar de raíz una secuencia de quejas y conflictos que la temporada pasada terminó demasiadas veces fuera de las paredes de Valdebebas.

El incidente entre Tchouaméni y Valverde, que terminó con una histórica sanción de 500.000 euros para cada uno, fue el último gran episodio de una larga lista de enfrentamientos y desplantes. El primero que marcó la temporada fue el desaire público de Vinicius a Xabi Alonso después de ser sustituido en el Clásico. Después llegaron las discrepancias de Valverde con el técnico vasco por su posición. Con Arbeloa la situación tampoco mejoró. El pico de rendimiento de marzo terminó siendo un espejismo y, después de la eliminación contra el Bayern, las costuras volvieron a abrirse. Mbappé exteriorizó su malestar y la gestión de sus problemas de rodilla también generó versiones contradictorias.

Vinicius muy duro con Xabi Alonso: "No conecté como él quería."

Vinicius muy duro con Xabi Alonso: "No conecté como el quería." / REAL MADRID TV

“Que se filtren cosas que pasan en el vestuario es una traición al Real Madrid”, explotó Arbeloa después de que trascendiese el enfrentamiento entre Tchouaméni y Valverde. Días más tarde encontró además el reproche público de su gran estrella. “Estoy muy bien. Al 100%. Hoy no he jugado porque el míster me ha dicho que, para él, soy el cuarto delantero de la plantilla, detrás de Mastantuono, Vini y Gonzalo. Así que, al final, lo acepto, juego el tiempo que tenga…”, expresó Mbappé.

Arbeloa negó después haberle trasladado ese mensaje en esos términos. Aquello terminó por retratar hasta qué punto las conversaciones que antes podían resolverse dentro acababan discutiéndose fuera. Y supuso uno de los últimos golpes para el salmantino, paradójicamente uno de los soldados más fieles que tuvo Mourinho durante su primera etapa. El portugués tampoco quiere repetir los errores y desgastes de entonces. Por eso, más allá de una idea fija de juego, intenta trasladar desde el primer día una filosofía que coloca a la institución por encima de sus integrantes: no se trabaja en el Real Madrid, sino para el Real Madrid.