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Un video, una frase y una fecha: El Oviedo anuncia con misterio el inicio de los trabajos en su nueva ciudad deportiva

Los azules comienzan las labores de replanteo previos al movimiento de tierras

Los vecinos de La Belga, "a tope" con la ciudad deportiva del Oviedo

Los vecinos de La Belga, "a tope" con la ciudad deportiva del Oviedo

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Nacho Azparren

Oviedo

Era esperado, pero también se había hecho esperar más de la cuenta. Ya es una realidad. El Real Oviedo ha iniciado este miércoles los trabajos en La Belga, Siero, el terreno sobre el que levantará su nueva ciudad deportiva y que está llamado a convertirse en la nueva casa del club, con el primer equipo y las categorías inferiores compartiendo espacio varios años después de que comenzase a plantearse el relevo de El Requexón.

El propio Oviedo anunció el inicio de las actuaciones con un vídeo en el que asegura que «estamos moviendo la tierra». En realidad, el proceso todavía se encuentra un paso antes. Lo que ha comenzado es la fase de adaptación y preparación del terreno, imprescindible antes de que las máquinas entren de lleno en escena. Se han iniciado trabajos de replanteo, medición del perímetro de la extensa finca y definición de los viales internos. También se han instalado ya las casetas de obra, los generadores y los aljibes necesarios para afrontar las primeras actuaciones.

El calendario que maneja el club sitúa en unas tres o cuatro semanas el comienzo del movimiento de tierras propiamente dicho. Será entonces cuando las máquinas comiencen a trabajar sobre el terreno con el objetivo de nivelar la parcela y preparar la superficie sobre la que, posteriormente, se levantarán los campos y edificios de la nueva ciudad deportiva.

Es todavía el primer capítulo, apenas el prólogo de una obra que llevará años, pero en el Oviedo se vive como un momento señalado. El 1 de octubre de 2026 quedará marcado como el día en el que La Belga empezó a dejar de ser un proyecto para convertirse en una obra. «Han empezado los trabajos», resumen desde el club, conscientes de que el paso tiene más valor simbólico que físico en esta primera jornada.

En realidad, el proyecto llevaba tiempo caminando. El Oviedo ya ha destinado 3,2 millones de euros a la adquisición de los terrenos y al pago de algunas licencias. Es una diferencia importante respecto a los anteriores intentos de construir una nueva ciudad deportiva, especialmente los proyectos planteados en Latores y La Manjoya, que nunca llegaron a materializarse.

Ahora el escenario es diferente. La parcela adquirida en Siero alcanza aproximadamente las 40 hectáreas, cinco veces la superficie de El Requexón, que ronda las ocho. Jesús Martínez ha defendido que el recinto estará entre los de mayor tamaño de Europa, aunque su construcción no se realizará de una tacada. El desarrollo será progresivo y estará dividido en distintas fases.

La primera etapa estará centrada en las necesidades más inmediatas del club: el primer equipo, el conjunto femenino y las categorías juveniles. En ella está prevista la construcción de entre cuatro y seis campos de fútbol, con una inversión estimada de unos 800.000 euros por cada terreno de juego. Será la primera fotografía reconocible de la futura ciudad deportiva.

La segunda fase pondrá el foco especialmente en la cantera. El proyecto contempla espacios destinados a la formación de los futbolistas y áreas específicas relacionadas con ámbitos como la nutrición o la psicología. La tercera fase todavía no ha sido definida públicamente. La idea de fondo es que la extensión de La Belga permita seguir creciendo con el paso de los años, sin tener que volver a buscar suelo cuando aparezcan nuevas necesidades.

Los detalles

Queda, eso sí, una pieza importante por encajar: cómo se financiará el proyecto completo. El fondo CVC de LaLiga, que ya ha servido para afrontar parte de la inversión inicial, ofrece un margen cada vez más reducido. El club apunta ahora a la financiación bancaria y a nuevas aportaciones de capital por parte de Pachuca, aunque los dirigentes todavía tienen pendiente explicar con detalle el modelo financiero que permitirá afrontar las diferentes fases.

Porque La Belga no es únicamente una cuestión de ladrillos, césped y campos de fútbol. Para Pachuca supone también una apuesta estratégica por cambiar el modelo de crecimiento del Oviedo. El grupo mexicano quiere trasladar a Asturias una fórmula que en México le ha permitido convertir la formación de futbolistas en uno de sus principales activos: formarlos, darles visibilidad y obtener posteriormente rendimiento deportivo y económico.

La cantera, precisamente, ha sido una de las asignaturas menos visibles desde la llegada del grupo mexicano. La nueva ciudad deportiva pretende convertirse en el escenario donde esa pieza empiece a encajar. El primer paso ya está dado. De momento, La Belga no tiene campos, ni vestuarios, ni edificios. Tiene máquinas, casetas, mediciones y mucha tierra por mover. Pero después de tantos proyectos dibujados sobre un plano, esta vez las máquinas ya han entrado en escena.

Fuente: La Nueva España