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Opinión | MI VERDAD

J.Mª Casanovas

Colaborador de SPORT

Josep Maria Casanovas

Sandro Rosell tiene una asignatura pendiente

ANIVERSARIO FELIZ. El primer aniversario de Sandro Rosell como presidente del Barça se cumple dentro de diez días y lo puede celebrar con felicidad. No en vano, el presidente más votado de la historia, 35.000 socios avalaron su candidatura el 13 de junio del 2010, es también el primer presidente que en el primer año de mandato gana tres títulos, Supercopa de España, Liga y Champions. Un balance magnífico que no consiguieron Montal, Nuñez ni tampoco Laporta, por citar a los más recientes, ya que no ganaron nada en su primera temporada. Eso sí, conviene destacar que Rosell tuvo la ventaja de encontrarse con una plantilla que venía de ganar 6 Copas y con un entrenador como Guardiola que, mientras no se demuestre lo contrario, es garantía de estabilidad y éxito. Por el contrario antes, cuando no estaba limitada a dos mandatos la presidencia, las elecciones llegaban como consecuencia de una crisis deportiva que obligaba al nuevo presidente a partir de cero.

BALANCE DE GESTIÓN. En lo deportivo está claro que el primer año de la directiva Rosell merece la mejor nota, entre otras cosas porque en más de ciento diez años de historia solo es la cuarta vez que se gana en una misma temporada Liga y Champions, sin duda los títulos más valiosos. Todo ha sido fantástico, el equipo de Guardiola ha alcanzado un nivel de juego extraordinario, Leo Messi ha confirmado que es el mejor futbolista del mundo y la afición ha disfrutado como nunca. Por lo que respecta a la cuestión económica, han impuesto un control absoluto del gasto con las consiguientes restricciones como única manera de capear la crisis económica que castiga a todos. En cuanto al tema social, se han superado los 173.000 socios y se ha recuperado la imagen de Josep Luís Núñez que en una semana ha tenido más protagonismo que en los últimos diez años.

EL PUNTO NEGRO. El punto más criticable de la gestión de Rosell es que no ha sabido replicar con la dureza que merecía el trato injusto, vejatorio e insultante que ha recibido el Barça de la caverna mediática y en especial del entrenador del Real Madrid. El rosario de calumnias e intoxicaciones que ha lanzado Mourinho contra el equipo de Guardiola es del todo intolerable si tenemos en cuenta que detrás se nota la mano de Florentino Pérez que lo consiente. La querella contra la COPE no ha sido suficiente. Si yo fuera Rosell desde luego que no iría al palco del Bernabéu en el encuentro de agosto de la Súper Copa. Pero no basta con gestos, el portavoz del club anunció que a final de temporada habría una nota oficial de queja dejando constancia del mal que se ha querido hacer al Barça. La estamos esperando, es la asignatura pendiente del presidente. Si no se pone freno a esta sucia escalada de antibarcelonismo, la próxima temporada puede ser peor.