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La contracrónica del Real Zaragoza-CD Teruel: un arsenal cada vez afinado

El Zaragoza, con 12 goles en 5 partidos, todos con victoria, muestra un potencial ofensivo muy diferencial que, ante un Teruel muy justo, le dio para remontar y que supone un argumento muy claro para un líder con aroma de campeón.

El Real Zaragoza - CD Teruel, en imágenes

El Real Zaragoza - CD Teruel, en imágenes / Miguel Ángel Gracia

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Santiago Valero

El Real Zaragoza sumó una victoria contundente ante el Teruel en un derbi desequilibrado con el paso de los minutos por el diferente potencial de los dos equipos y porque el arsenal que tiene Ibai Gómez a sus órdenes está cada vez más fino, mostrando una capacidad ofensiva que es un salvoconducto hacia el ascenso. La defensa sostiene a un equipo, pero la pegada es la que señala a un campeón y el Zaragoza, con 12 dianas en cinco partidos, en esta racha victoriosa que llevaba tres años sin firmar, está en números ofensivos que muestran claramente un martillo cada vez más afinado.

No empezó el Zaragoza bien en esa faceta. En Tarragona generó una treintena de remates y no marcó y ante el Antequera tampoco estuvo fluido, aunque pudo solventar la papeleta gracias a un gol sobre la bocina de Edu Espiau, pero ya en Torremolinos empezó a mostrar todo ese potencial con cuatro dianas, pudo solventar el choque ante el Cartagena, donde debió marcar más goles, y Ureña fue clave con dos muescas en Ibiza para que ante el Teruel, con 17 remates, 10 de ellos a puerta, al equipo zaragocista le tocara remontar por primera vez en esta Liga.

Lo tuvo que hacer por el tanto inicial de Sergio Moreno tras una mala salida y un penalti del debutante Anartz Peña. La buena disposición del Teruel, que mostró después su escasez de efectivos, hizo que al conjunto de Ibai Gómez le costara hacer valer su superioridad en el medio, en los pasillos interiores, donde el Zaragoza encontró en Ureña al mejor pasador, pero fue el que logró el empate en un momento psicológico, antes del descanso, tras una asistencia de Rubén Díez que Edu Espiau no logró embocar y sí el extremo.

Con dos arietes en el segundo acto, el Zaragoza anotó tres dianas, de Espiau, de cabeza tras un soberbio centro de Diego González, Pau Sans y Jardí, que también fue clave en la asistencia al canterano, que constataron que este equipo está cada vez más suelto en la parcela ofensiva, donde solo a Joaquín Delgado o a Rubén Díez no le están llegando las musas.

El choque ante el Teruel trajo el estreno anotador de Pau, en una buena definición, Espiau marcó su segundo tanto, aunque es verdad que no tiene en la eficacia su virtud, pero sí en la asociación, en el trabajo y los desmarques y tanto Ureña como Jaume Jardí rubricaron cada uno su tercera diana, la del extremo catalán con la ayuda de Lluís Llácer, aunque no se puede olvidar que también propició el autogol del meta del Torremolinos con un gran disparo que dio en el palo. Saidu y Diego González completan la nómina de artilleros de un equipo en pleno vuelo y con un liderato merecido que ahora afronta el reto de 3 salidas consecutivas, Atlético Madrileño, Murcia, dos rivales directos, y Europa.

Ha logrado Ibai Gómez que su equipo se muestre desde el primer momento fluido en ataque, pero ahora lo acompaña de una mayor eficacia y sobre todo con un ataque muy coral, donde Ureña o Jardí sobresalen, pero la capacidad de generar peligro sobre el rival, tanto en la asociación como tras la presión y el robo, es un aspecto muy diferencial de un equipo que da más argumentos que nadie para subir como campeón y que no nota ausencias como las de Vadillo y Westerveld por la fortaleza de un grupo que cada vez explota mejor sus virtudes y que ya tiene un puño para ratificar su superioridad.

Fuente: El Periódico de Aragón