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peleará con Suecia por el bronce

Landin arruinó el sueño de España en el Mundial de balonmano

La selección española se quedó a un paso de la final del Mundial. Luchó hasta el último aliento, pero acabó sucumbiendo ante un gran oponente

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Redacción/Agencia Efe

España se quedó a las puertas de la final del Mundial de Suecia. Cayó por 28-24 ante Dinamarca después de estrellarse una y otra vez contra el meta Niklas Landin, que con sus paradas arruinó el sueño español.

La selección, siempre por detrás en el marcador pero con opciones hasta el último tramo (23-23, m. 55), acabó hincando la rodilla ante un rival superior, con mayores recursos en ataque y capaz de poner siempre una marcha más al juego. El conjunto de Valero Rivera se batirá mañana por el bronce contra Suecia, que cayó ante Francia (26-29) en la otra semifinal.

El cuadro español fue incapaz de contener las oleadas nórdicas.El buen inicio de partido del joven meta Niklas Landin permitió a Dinamarca poner en marcha su letal contragolpe con Lars Christiansen y Hans Lindberg como estiletes. En ataque posicional, Mikkel Hansen (9 goles) fue una pesadilla para Hombrados y Sterbik. Justo lo que le faltó a España. Sin lanzamiento exterior y con el juego con el pivote neutralizado por el férrero 6-0 danés, la selección sufrió para atacar a su rival.

Dinamarca tomó rápidamente la delantera en un marcador (6-4), en el que España veía penalizado cada mínimo error. Pero si algo ha demostrado el conjunto español a lo largo del Mundial es su capacidad de resistencia, un orgullo, que posibilitó tres robos casi consecutivos de balón que nivelaron el tanteador (6-6). Fue la fase en que mejor funcionó el 5-1, una de las claves de la gran trayectoria del equipo en el torneo.

Pero a la defensa le faltó regularidad. El lateral derecho Sondergaard, con tres cañonazos, dio de nuevo aire a los suyos (10-6).

Valero encontró la solución con la entrada de Arpad Sterbik y Joan Cañellas. Con Sterbik a pleno rendimiento, el 5-1 español comenzó a ahogar al fluido ataque rival, que sólo logró dos tantos más antes del descanso (12-12). En el inicio de la segunda mitad, sin embargo, España arrancó fría y Landin permitió otra vez escaparse en el marcador a los suyos (15-12).

Atascada en ataque, España tardó más de seis minutos en marcador su primer gol, obra de Garabaya. Un escaso bagaje cuando enfrente está uno de los mejores equipos del mundo. Como en la primera parte, el concurso de Cañellas fue clave. El central catalán estuvo incisivo y preciso desde el punto de penalty. La selección volvió a entrar en el partido, pero Landin se encargó de evitar una y otra vez la remontada. El portero del Silkeborg fue un muro infranqueable para la selección, que en los minutos finales se encontró con otro problema irresoluble, la irrupción Mikkel Hansen.

El ex jugador del Barça martilleó la portería española con su amplia variedad de lanzamientos y mantuvo siempre por delante (23-21) a los suyos. Pero cuando peor pintaba el asunto para el equipo español, la selección volvió a aferrarse a la pista y con un hombre menos igualó el marcador (23-23). La exclusión de Viran Morros y un últmo arreón danés acabó entonces con el sueño español.

En la primera semifinal, Francia superó a Suecia, la anfitriona (29-26). El pivote Betrand Gille, autor de ocho goles, fue la figura del duelo. Empujado por 12.000 aficionados, Suecia llegó a soñar con la remontada (25-23, m. 52), pero el grupo de Onesta impuso su superioridad.