Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

FC Barcelona

Un acueducto inacabable de empates

El Barça Atlètic sumó en Segovia su quinto empate consecutivo (2-2). Los goles de Cedric y Rubén López fueron insuficientes ante el acierto de Hugo Díaz y Davo

Andrés Cuenca sufrió mucho con Berlanga

Andrés Cuenca sufrió mucho con Berlanga / Gimnástica Segoviana

Jaume Marcet

Jaume Marcet

El acueducto de Segovia es un monumento de interés cultural declarado desde hace décadas patrimonio de la humanidad. El Barça Atlètic logró en la ciudad castellano-leonesa alargar su racha de empates con otro empate que castiga su falta de control pero premia su carácter luchador.

Los de Albert Sánchez ni saben ganar ni nadie puede con ellos, pero sus cinco empates consecutivos son un monumento a la resistencia con poco premio clasificatorio. El filial blaugrana sigue en la parte baja de la clasificación con la salvedad del partido pendiente que se disputará el miércoles contra la real Sociedad B en el Johan Cruyff.

Albert Sánchez sorprendió con la ausencia de Guille en el once titular y la presencia de Pedro Soma como interior y Rubén López de falso extremo izquierdo.

El técnico del filial buscaba mayor control, pero el partido volvió a ser una ruleta rusa con más llegadas al área de ambos equipos que centrocampismo. Unai volvió a ser un peligro constante y en el minuto 4 provocó un posible penalti que el árbitro no consideró como tal.

Cedric abrió la lata

De la Mata gozó de la primera ocasión clara que salvó Kochen con un paradón. Después de un inicio muy intenso de los locales, el filial fue adueñándose del encuentro y en el minuto 15 Palomares Gutiérrez no pitó un penalti por falta a Darvich. En directo pareció claro aunque las repeticiones dejaban alguna duda.

Ivan Cedric avisó de su peligro con una volea en el minuto 17 y dos minutos después anotó el primer tanto con un gol producido por Unai que el delantero cedido por el Las Palmas supo culminar con maestría.

Justo después Hugo marcaba un gol que el colegiado anulaba por un fuera de juego dudoso. El partido estaba incontrolable y el filial desperdició la ocasión de encarrilar el encuentro con una gran acción de Pau Prim que no supo aprovechar Darvich. El centrocampista de Sant Andreu de la Barca se inventó una conducción y pase sublime que el alemán no supo definir como merecía la acción.

Un gol que no debió subir al marcador

El Barça Atlètic especuló demasiado en el tramo final del primer período y en la última jugada acabó marcando la Segoviana. Todo nació del talento del zurdo Berlanga que se inventó una jugada que acabó en gol gracias al remate final de Hugo. Antes del chut del centrocampista la tocó Davo y provocó que el '8' local estuviera en fuera de juego, una condición que ignoraron el asistente y el colegiado con tintes bastante caseros.

Darvich tuvo detalles de calidad en Segovia

Darvich tuvo detalles de calidad en Segovia / Gimnástica Segoviana

Un segundo período sin pausa

El ida y vuelta constante no varió tras la reanudación. Berlanga avisó en el primer minuto del segundo tiempo con un chut que se estrelló en el larguero. Sin tiempo para nada, Rubén López asistió a Darvich , pero el alemán se entretuvo y desperdició la ocasión. Los locales insistían con un Berlanga inspirado, pero volvió a ser el Barça Atlètic el que se avanzó en el marcador. El gallego Rubén López chutó forzado y el portero Carmona se vio sorprendido por un disparo que entró por el ángulo corto.

La alegría barcelonista volvió a ser efímera, ya que si en el minuto 58 el filial anotaba el 2-2, dos minutos después un cabezazo de Davo sorprendía a Kochen que tocó el balón pero no lo suficiente como para evitar el tanto.

Kochen encajó dos tantos en Segovia

Kochen encajó dos tantos en Segovia / Gimnástica Segoviana

El zurdo Berlanga volvió a probarlo con un remate exterior formidable que no fue gol porque así lo impidió de nuevo el larguero. Los locales mostraban mayor energía para intentar ganar el partido y aunque Albert Sánchez introdujo talento con Espart, Guille y Pradas al filial le falta continuidad para construir un relato futbolístico constante que le permita ganar.

Los de Albert Sánchez ya suman cinco partidos seguidos empatando. En Segovia alargaron su acueducto de empates. En esta ocasión los locales generaron mayor peligro, pero contaron con la ayuda de un arbitraje que siempre barrió para casa. El miércoles contra la Real Sociedad B toca cambiar la dinámica.