Este es el movimiento de brazos correcto para correr

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Una buena técnica de carrera no solo incluye fijar la atención en la zona inferior. El tronco y los brazos son esenciales para asegurar un buen rendimiento deportivo. El movimiento de brazos o braceo ayuda a impulsar el cuerpo hacia adelante y ganar en velocidad. Además, sin él sería mucho más difícil mantener el equilibrio mientras se disputa una carrera o un entrenamiento.

Si piensas que para empezar a practicar running basta con calzarte unas zapatillas y dar zancadas, no tardes en salir del error. Conseguir la postura correcta para correr obliga a mover de manera precisa las piernas, los brazos, los hombros y el pecho.

Solo una buena técnica te ayudará a mejorar tu rendimiento deportivo con mejores marcas y con un menor grado de cansancio acumulado.

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¿Por qué movemos los brazos al correr?

La importancia de los brazos en carrera se comprueba con un experimento simple. Basta con probar a correr durante dos o tres minutos con los brazos agarrados por detrás de la espalda. Solo pasarán unos segundos hasta que compruebes que no te sientes bien y que incluso puedes llegar a perder el equilibrio. De hecho, podemos ir más allá: te agotas mucho antes.

El balanceo de los brazos es vital para la técnica de carrera. Los atletas profesionales tienen perfectamente estudiado cómo bracear para optimizar su posición mientras corren, asegurar el equilibrio y mejorar su aerodinamismo.

En un nivel más básico, de carácter amateur, la explicación se basa en el mismo argumento: balancear los brazos mientras caminas o corres consigue que el tronco esté equilibrado y se ahorra energía en la zancada.

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Si comienzas las zancadas con la pierna derecha, en ese instante el cuerpo realiza un movimiento rotacional en torno al eje vertical que atraviesa el torso. El tronco, por el principio de conservacion angular, reacciona girando en sentido contrario. El brazo derecho se mueve hacia atrás y el izquierdo hacia adelante.

Cuando pegas una zancada con la pierna izquierda, el movimiento es el contrario al descrito: el brazo izquierdo retrocede y el derecho se dirige hacia adelante.

Cómo mover los brazos al correr

El movimiento de hombros y brazos ofrece beneficios como una mayor estabilidad, más impulso y velocidad, ahorro de energía, mejor control sobre la cadencia de zancada y prevención ante posibles lesiones.

En cualquier caso, no existe una postura correcta que sea universal, sino que esta se va adaptando a la forma de correr del runner para que se sienta cómodo en carrera. Siempre hay que intentar que la posición que adopta el cuerpo al correr sea lo más cómoda posible, para ir corrigiendo la técnica de carrera poco a poco.

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Algunas personas adquieren una postura correcta para correr de manera sencilla, pero otras necesitan más tiempo de entrenamiento, conocer mejor su cuerpo y poner en marcha algunos movimientos básicos. Te enseñamos a continuación algunos hábitos aconsejables que pueden servir como ejercicios de técnica en carrera.

1. Color los brazos en perpendicular

El movimiento principal de brazos se basa en flexionar los codos en un ángulo recto al tronco, a 90 grados con respecto a las caderas, y balancear los brazos. Si ejecutas una zancada con la pierna derecha, empujas el brazo izquierdo hacia atrás para ganar impulso. Cuando avanzas con la pierna izquierda, ejecutas el movimiento contrario.

Las manos han de ir situadas a la altura de la cintura, no por debajo. Y los brazos hay que dejarlos relajados, sin excesiva tensión. Cuanto más natural sea el movimiento, mejor técnica de carrera se adquiere.

2. Cuidado con los hombros

La misma sensación de relajación de los brazos es la que deben sentir los hombros. Aquí el movimiento no es tan pronunciado, no hay tanto recorrido. Es un giro pendular sin mucha fuerza ni tensión. Con el cuello y la espalda ocurre igual, mantenlos relajados para evitar contracturas.

3. Los codos, separados del cuerpo

Los brazos se mueven en paralelo al cuerpo, en dirección hacia adelante y separados del tronco pero solo ligeramente. Bracear es mover los brazos de manera rítmica con las zancadas. Si separas los codos en exceso o los mueves mucho hacia fuera del tronco, estarás dando codazos y esto acaba afectando a la posición de equilibrio.

4. Las manos, relajadas

Cerrar las manos y apretar los puños es uno de los errores comunes que se repiten en muchos runners, especialmente cuando hay que superar pendientes muy acusadas o cuando se eleva mucho la velocidad.

Las manos han de estar relajadas y entreabiertas. Cuando se cruzan al correr, es decir, cuando un brazo realiza el movimiento descendente y el otro el ascendente, las palmas deben mirarse entre sí.

Y mucho ojo también con las muñecas, pues el exceso de relajación lleva a la languidez, a perder el control sobre ellas. Una muestra del excesivo cansancio o del sobreesfuerzo es precisamente la que deriva de los movimientos incontrolados por la falta de dominio de las muñecas.

5. Rotación del tronco

El último de los ejercicios de técnica en carrera, o movimientos a vigilar para adquirir una postura correcta para correr, es la rotación del tronco. Es habitual en muchos corredores girar el tronco de un lado a otro haciendo que los codos se desplacen excesivamente hacia la zona central de la espalda. Las muñecas se alejan también de la cintura.

Como consecuencia de este movimiento las piernas ocupan un lugar inadecuado durante las zancadas y se genera una tensión excesiva en la cinta iliotibial, una zona en los muslos, cercana a la rodilla, que puede provocar un excesivo roce en los huesos de esta articulación.

Con estas premisas básicas ya dispones de toda la información necesaria para mejorar tu técnica de carrera ayudándote del tren superior. Los indicios más claros que muestran una postura inadecuada de los brazos son presión en los hombros, cuello o espalda. Para evitar que aparezcan, toma buena nota de los errores más comunes y dale la importancia que realmente merece al movimiento de brazos.

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Publicado por
Natalia Romero
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