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Fútbol | Segunda División

La falta de pegada y personalidad en ataque frena al Mallorca

El conjunto bermellón se ha quedado sin marcar en la mitad de los partidos disputados hasta ahora y acumula ya 180 minutos sin ver portería

Ante el Girona, no hizo ningún tiro entre los tres palos

Alex Sala, durante el partido del pasado domingo ante el Girona, en Montilivi.

Alex Sala, durante el partido del pasado domingo ante el Girona, en Montilivi. / LaLiga

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Sergi Fullana

El Mallorca tan solo ha marcado en cuatro partidos de las ocho jornadas disputadas ahora. O lo que es lo mismo: se ha quedado en la mitad de encuentros sin ver portería. Es un dato más que preocupante para un equipo que aspira a conseguir el ascenso directo y que, por el momento, está ya a seis puntos de la segunda plaza.

El conjunto de Luis García está mostrando una inoperancia ofensiva que se demuestra también con otra estadística: ante el Girona, no realizó ningún tiro a puerta en los 90 minutos. Las dificultades que tienen los bermellones para generar ocasiones se acentúa mucho más lejos de casa, donde tan solo han marcado un gol, a diferencia de Son Moix, donde han anotado hasta siete.

Gran parte de la culpa de la poca pegada que está teniendo el equipo es el poco riesgo que toma en ataque. Tanto Luis García como varios jugadores, como Toni Lato, afirmaron que deben tener «más personalidad» a la hora de tener la pelota. Y es que son demasiadas las veces que una jugada que está en tres cuartos de campo termina en Amau Tenas. El portero de Vic dio en Montilivi hasta 44 pases, mientras que Gazzaniga tan solo dio 30.

Esto era algo que ya pasaba con Arrasate y que Demichelis se encargó de arreglar desde el aspecto mental más que el puramente futbolístico. Pero ahora, vuelta a las andadas.

Otro factor a tener muy en cuenta está siendo el de las bandas, que están siendo intrascendentes. De hecho, Luis García prescindió de los extremos en Montilivi, una decisión que no dio los frutos esperados en la revolución que intentó el técnico.

La diferencia entre la fase defensiva y la ofensiva está siendo inmensa. El conjunto balear trata de controlar los partidos con la pelota, pero en muchos momentos la sensación es más de desidia que de dominio del juego. Luis García se ha encargado en más de una ocasión de recordar que los equipos que suelen ascender son los que menos encajan, pero quizá deba descuidar un poco el aspecto defensivo para que este Mallorca sea más alegre. La clave estará en encontrar el equilibrio entre una y otra.

Fuente: Diario de Mallorca