Chicharito entra en la historia

Chicharito es el máximo goleador de la historia de la selección de México / EFE
EFE
El mexicano Javier "Chicharito" Hernández se convirtió en el mejor artillero de la selección mexicana en el amistoso que el combinado tricolor perdió por 1-2 ante Croacia, encuentro que se celebró en Los Ángeles, Estados Unidos.
Con desventaja de 0-2 en el marcador, el Chicharito marcó en el minuto 87 para llegar a 47 tantos y desempató con su compatriota Jared Borgetti, quien se quedó segundo con 46 goles marcados.
Hernández, delantero del Bayer Leverkusen alemán, anotó 25 goles en encuentros amistosos y 22 en partidos oficiales. Borgetti, por su parte, anotó en nueve amistosos y 37 partidos oficiales.
Los goles de Croacia ocurrieron en dos minutos al 36 de Duje Cop y al 37 de Fran Tudor y Hernández descontó al 87 con un remate con la cabeza, dentro del área, a una falta que cobró Andrés Guardado.
La selección de Croacia mostró una mejor cara y dio la impresión de afrontar el encuentro amistoso en mejores condiciones físicas.
Hernández se apuntó el récord en 90 partidos y su primer tanto con el Tricolor lo anotó el 24 de febrero de 2010 en un amistoso ante Bolivia.
- Parte médico oficial de Kylian Mbappé: qué tiene, tiempo de baja y los partidos que se perderá con el Real Madrid
- Rubén (39 años), propietario de 150 viviendas: 'Me gustaría alquilarlas a familias, pero es imposible. Pago más de cien mil euros al mes en hipotecas. Tengo sesenta empleados y, además de esta empresa, tengo otras empresas
- Los vecinos de Rocafonda inician una recogida de firmas: 'No queremos que se enfrenten los vecinos que necesitan descansar con los niños y jóvenes
- Puja por Hamza Abdelkarim
- Las dos ventas estratégicas que prepara el Barça
- Martín Montoya: 'Claro que quería retirarme en el Barça, pero me topé con el mejor lateral del mundo
- El 'no' del Athletic al Barça le empieza a pasar factura: 'Con los gastos que tenemos, estamos en pérdidas
- Aitana Bonmatí (28 años): 'Mi primer apellido es el de mi madre. En España, cuando yo nací, la norma decía que el primer apellido tenía que ser el del padre, pero a mis padres esto no les parecía bien