La deuda pendiente de Jesús España con Canillejas

A los 43 años, buscará el triunfo que persigue desde la infancia. Mantiene el peso de su época de élite (55 kilos) y acaba de hacer un entreno top: 10×500 a 1’22” con 1’00” de recuperación.

José Cano le admira:

– Es un valiente.

José Cano lleva semanas repitiendo que Jesús España bajará de 29’00” en los 10 km de Canillejas (12 diciembre) que él organiza.

Jesús España es un personaje de 43 años que pesa lo mismo que en su época de atleta de élite para la competición: 55 o 56 kilos.

– La diferencia es que ahora como de todo – dice.

– Y si hace falta ir algún día con los chavales voy al Burger King y me tomo dos o tres menús porque con uno solo, con esa comida, no me llena -añade.

– No sale barato invitarme a mí a comer – resume -. Aunque por mi aspecto parezca que no, como bien y como mucho.

– Pero, vamos, en general, – interrumpe – soy un hombre al que le gusta comer sano y en casa preparo comidas sanas porque soy yo el que las prepara.

Jesús España vive hoy casi en las antípodas del atleta que se retiró de la élite tras el Europeo de Berlín 2018.

– Mi mujer es la que trabaja y yo soy el que estoy en casa, el que hace tareas de amo de casa.

Jesús España tiene tres hijos (13, 10 y 2 años) entre los que, de momento, no se intuye su sucesor.

– Lo importante es que hagan deporte y lo hacen porque les gusta.

Al padre le pasa igual: ha comprobado que no puede dejar de correr ni de correr rápido.

– Soy un adicto – admito -. No me importa reconocer que lo necesito. Y este año, como he vuelto a hacerme ficha federativa, hago entrenos contrarreloj porque me lo pide el cuerpo.

Sin ir más lejos, el martes hizo 10×500 a 1’22” recuperando un minuto.

– Cuando hago algo vivo veo que el cuerpo responde.

Pero, naturalmente, su vida ha cambiado.

– No es la exigencia de la alta competición. Hago seis días a la semana y me salen unos 60 ó 70 km a la semana. Pero cuando hago intensidad veo que puedo correr un 10.000 por debajo de 30’00”.

José Cano le ha pedido bajar de 29’00” en Canillejas.

– Si seguimos así me van a acabar metiendo presión – ironiza -. Pero no, en serio, el que quiera ganarme tendrá que sudar: yo iré en el grupo y jugaré mis bazas como si fuese un gran campeonato.

Jesús España quiere pensar que tendrá opciones de victoria.

– Tengo que correr bien y quiero correr bien. Luego, ya veremos el tiempo. Pero en mi caso tengo una cuenta pendiente con Canillejas desde que era niño. Estaba acostumbrado a ganar todas las carreras, vine aquí y fui séptimo. Y desde entonces me prometí ganar alguna vez esta carrera ¿y por qué no va a ser ahora?

Ahora Jesús España tiene 43 años y es padre de familia numerosa.

Si fuese otro, estaría en tiempo de descuento, pero él insiste en que, a su edad, aún se puede correr muy rápido.

– Cuando dejé el atletismo profesional salía 2 o 3 días.  Pero ahora salgo a diario. Al principio de forma desorganizada. Pero ahora con mi cuñado le dije que me hiciese un plan y salgo seis días a la semana a entrenar aquí, en Valdemoro.

Y es feliz.

– No tengo agobios. Es una vida diferente a la que estaba acostumbrado. Pero me gusta. Puedo disfrutar de la familia sin obstáculos, viajar con ellos, patear las ciudades con ellos. En el Puente de los Santos fuimos a Mérida. Comprobamos que era la Roma española y lo disfrutamos como nunca: yo ya no tengo ninguna obligación profesional.

¿Y no echa de menos lo de antes?

– Cada momento tiene su época. Antes estaba más cansado. No podía levantarme, por ejemplo, una noche a cambiar los pañales a mi hija, vivir el día a día de una familia como la nuestra.

El año pasado Jesús España se fue por encima de las 3 horas en el maratón de Valencia.

– Acompañé a un amigo, que quería hacer 2h48m, a 4’00″/km y que se había preparado para lograrlo. Pero tuvo problemas de estómago y el final se hizo largo.

Pero es que ahora Jesús España tiene otra vida en la que ve los toros desde la barrera como el éxito de Yago Rojo (2h08m56) en este último maratón de Valencia.

– Ha sido su fin de semana y el nuestro que lo hemos disfrutado. He compartido mucho con él y él decía que yo era su referente. Por eso sus éxitos los vivo como propios. Me hacen, incluso, más ilusión que los míos porque veo como se lo ha currado y como decidió apostar por el maratón tras la pandemia. Quizá a nivel mundial no, pero yo no tengo ninguna duda que puede formar parte del top europeo.

– ¿Podría ayudarle usted en los entrenos?

– Nos llevamos 17 años y es difícil. Yo tampoco le llamo mucho a Yago, porque no quiero agobiarle. Y ahora mis entrenos son distintos. Trato de estar competitivo para un 3.000, un 5.000 o un 1.500…, para distancias más cortas. A lo sumo, podría acompañarle un rato. Pero en un entreno de 30 km no sé si eso le vendría bien. Yago y yo estamos en territorios diferentes. El maratón es una distancia que se me escapa. Sólo llegué a él cuando vi que ya no podía en la pista.

Sea como sea, Jesús España amenaza con ser eterno. El atleta, que fue campeón de Europa, se ha convertido en algo más importante: en un atleta para toda la vida.

Y Canillejas sólo es la próxima estación.

 

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Publicado por
Alfredo Varona