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La plantilla hace frente común para afrontar el reto

El Barça se conjura para la Liga

La tristeza y la pesadumbre tras el pitido final en El Madrigal dio paso a la rabia y el orgullo. El mensaje del equipo es cristalino: “Esta Liga no se ha perdido”

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Javier Miguel

Abatidos, tristes, tocados, cabreados y cansados. Estas fueron las primeras sensaciones que inundaron el vestuario del Barcelona nada más consumarse el empate en El Madrigal que alejaba al equipo de Guardiola a siete puntos del liderato. Los rostros de los blaugrana al finalizar el partido reflejaban una mezcla de preocupación e indignación al haber logrado solo un pírrico punto cuando unas horas ante el Real Madrid, con la enésima remontada por montera, había conquistado los tres.

Pero ese estado de abatimiento y desesperación se fue atemperando a medida que pasaban los minutos para pasar a otro mucho más beligerante, lleno de rabia, pasión, orgullo, esperanza, compromiso y convencimiento. La plantilla se conjuró pensando que la Liga aún no está perdida, que quedan todavía 54 puntos por disputar, que los siete puntos son una ventaja importante pero no decisiva, que este equipo lleva tres temporadas y media demostrando que se puede confiar en él, que empieza un reto apasionante y lleno de obstáculos donde cada punto será luchado como si les fuera la vida en ello, con el único y prioritario objetivo de empezar a recortar distancias hasta el partido que el Real Madrid juegue en el Camp Nou.

“Que nadie nos dé por muertos porque aquí no se tira nada. Vamos a lucharlo todo hasta el final. No vamos a dar tregua. Hemos conseguidos retos más difíciles y estamos dispuestos a afrontarlo hasta las últimas consecuencias”, recalcó el brasileño Dani Alves, quien abanderó el mensaje más claro y contundente dentro del vestuario, pero no el único.

El capitán Carles Puyol también salió a la palestra para anunciar que “el equipo reaccionará”, añadiendo que “haremos más cosas, lo que sea, para ganar”. El veterano defensa anunció que “aquí nadie bajará los brazos” porque “la Liga no está perdida ni por asomo”, añadiendo que “no hay excusas para no ir a ganar esta Liga”.

Bajo los mismos parámetros se postuló Cesc Fàbregas: “Hemos de estar más unidos que nunca porque la remontada es posible. Lo único que tenemos que seguir haciendo es trabajar como hasta ahora”.

Hasta Leo Messi, un hombre generalmente parco de palabras, compareció ante los medios de comunicación para tranquilizar a la afición culé: “Quedan aún muchísimos puntos por jugar. Es verdad que la Liga se nos ha puesto un poco más complicada, pero la vamos a luchar a muerte porque para nosotros todos los títulos son importantes. Queremos ganar la Liga y esto no ha hecho más que comenzar porque aún queda toda la segunda vuelta. Hay aún tiempo para muchas alegrías”.

Por su parte, Sergio Busquets también se mostró convencido de que la Liga es posible: “Lo vamos a dar todo para ganar esta Liga, no nos vamos a dejar nada en el cuerpo. Lo que está claro es que el Madrid aún no la ha ganado y quien lo crea está más que equivocado”.