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Valentí Sanjuan: “Yo creo que de pequeño me caí en la marmita de la motivación”

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Valentí Sanjuan, en la Radio del Corredor
Valentí Sanjuan, en la Radio del Corredor

Volvemos en la Radio del Corredor con un programa especial. Después de nuestro regreso a las ondas ‘preveraniego’ con el lanzamiento de la segunda temporada del podcast, en esta sexta edición de la nueva andadura aparcamos momentáneamente nuestro running y nuestro atletismo (aunque quizás no del todo) para hacer una entrega diferente. El periodista, ‘youtuber’, ‘ultraman’, ‘influencer’ y deportista Valentí Sanjuan nos dedica una buena parte de su tiempo (más de 35 minutos, para ser exactos) y nos explica muchísimas curiosidades sobre su eclosión, su día a día y cómo ha llegado a conseguir la friolera de casi 300.000 seguidores en Instagram. Preparaos para conocer la versión menos conocida de uno de los fenómenos del momento. Con la inestimable colaboración de nuestro compañero Aleix Serra, lo abordamos.

¿Cómo afronta Valentí Sanjuan el próximo ultraman en México?

“Es un ultraman que hace mucha ilusión. He estado en dos hasta ahora. Estuve en Gales hace casi tres años y quedé segundo y me clasifiqué para el campeonato del mundo en Hawai. Ahí llegué medio lesionado, tras dos meses inactivo. Pensé que sería imposible terminar, pero lo hice y bastante bien. Me quedé un poco con la espinita. Los que me conocéis sabéis que voy a terminar, sin obsesión por el resultado, a estar con la gente y a vivir el ambiente. A México voy a ver hasta dónde puedo llegar. Voy con muchas ganas, mucha ilusión, aunque siempre con una parte de nervios, de intranquilidad, casi hasta de miedo”.

“Sé que es difícil de creer que pueda sentir nervios. Pero yo creo que la procesión va un poco por dentro. Yo soy periodista y a lo que me había dedicado antes de todo esto del deporte era a subir al escenario y a hablar con la gente. A día de hoy, de hecho, aún me sigue pasando, cuando voy a dar un coloquio, a hablar ante un público que viene a verme a mí especialmente, me sigo poniendo nervioso. Aunque parezca que eso ya está ‘ganado’, aún así los minutos antes de subir al escenario estoy casi hasta atacado. En otras facetas de la vida también sucede pero en cierto modo es bueno, te mantiene alerta, en tensión, ‘enchufado’”.

¿Cómo sigue encontrando la motivación Valentí Sanjuan?

“Claro que continúo encontrando motivación y retos por delante. Dile a Messi, por ejemplo, que encuentre motivación por marcar un gol cuando ha marcado a todos los equipos, desde todas las posiciones y en todas las competiciones. Cada uno tendrá su manera de encontrarla. Mi problema, o mi suerte, depende como se mire, es que soy un ‘motivado’, un ‘flipado’. A veces mi compañero de piso Ibon Zugasti me lo dice, que tengo la enfermedad del flipado. Yo creo que de pequeño me caí en la marmita de la motivación, pero cuando hay algo que me motiva, que me hace brillar los ojos, ahí sí que voy con todo. Cuando vamos a todas estas carreras nos encontramos a gente que está ahí y que te dice: “A raíz de ver tus vídeos me adelgacé 40 kilos” o “Después de ir viéndote mi vida cambió por completo”, etc. ¿Cómo no voy a esforzarme yo con esto cuando recibes este ‘feedback’? Hay que pensar también que todo lo que hacemos lo hacemos de forma egoísta, porque nos encanta”.

“En mi caso esto me permite viajar, conocer historias, estar cerca de la gente, conocer historias brutales. Por ejemplo la de André Kalisic, al que con 22 años le había pasado un tren por encima, había perdido las dos piernas, se había pasado creo que tres meses en coma y se levantó pensando cómo podría recuperar las ganas de vivir. Se adaptó a la ‘handbike’ y empezó a disputar las pruebas más duras del mundo. A mi me estalló la cabeza cuando me contó esa historia. Todos estos personajes, estas historias, te ayudan a ser mejor persona. Sigues cometiendo errores (sobre todo cuando eres tan torpe como yo en la vida en general), pero todo esto te llena muchísimo”.

¿Es necesario un detonante en la vida para darnos cuenta de lo que realmente queremos?

“Creo que hay gente que de por si es muy lista o muy inteligente y que sabe dónde tiene su alma, el corazón y qué es lo que le pide. Pero de normal creo que somos muy tontos, que el día a día nos atrapa y además hoy con el tema de las redes sociales, que estamos tan conectados con todo, creo que nos obceca. Es muy difícil llegar a saber qué es lo que te hace feliz. Estamos muy acostumbrados a repetir unos patrones según los que nos han educado y salir de ahí es muy difícil, más cuando estás en vorágine. Como tendemos a pensar muy poco, hasta que no te llega un bofetón, una hostia, hasta que no te das contra un muro, no te das cuenta de que quizás no estás llevando la vida que querrías. Es una ‘putada’ que esto tenga que llegar por culpa de una tragedia, pero cuando llega tengo que aprovecharlo”.

¿Cómo se embarca en su proyecto en solitario Valentí Sanjuan?

“Tanto a ‘Where is the limit’, como a Josef, todos, lo único que puedo es estarles agradecidos por todo, por el empuje, la ayuda que me brindaron. Después de la muerte de mi madre, de que me echaran del trabajo, de que un negocio que había montado con unos amigos se fuera al garete, de que me dejara mi pareja, todo esto en apenas unos meses, de repente un día hice una lista de cosas por hacer antes de morir. Mi madre antes de morir estaba a punto de comprar un equipo de esquí nuevo con su primera jubilación. Lo positivo que intentamos sacar (nos costó tiempo y arruinarnos emocionalmente antes) con mi hermana es que está muy bien hacer listas, pero hay que ponerle fechas y empezar a hacerlas. Ahí estaba hacer un ‘ironman’. Había uno en Lanzarote, les contacté, me permitieron grabarlo desde dentro, yo ahí no sabía nada, solo corría. Por la tele había visto a un tío que era una bestia, que era ‘broker’. Me dije que era lo que quería hacer. Josef (Ajram) me puso todas las facilidades, hasta me dejó una bici. Fue el comienzo de todo. Luego llegó un momento en el que el corazón me pidió comenzar un nuevo proyecto ‘suicida’. Nació ‘Menos cabeza, más corazón’”.

¿Cómo convencería Valentí Sanjuan a los ‘sedentarios’?

“A la persona que no haga deporte creo que no hay que convencerla de nada. Ni yo, ni su coach, ni su entrenador, ni su pareja. Al final todos somos muy cabezones y cuando intentan convencerte de algo normalmente sueles generar un rechazo. Probablemente, a no ser que sea algo que ya te interesa, no cederás. Por ejemplo en Instagram, en los vídeos que hacemos, no intentamos convencer a nadie, intentamos enseñar cuánto llegamos a disfrutar, a emocionarnos. Otro motivo es que igual que yo he pasado por mis tragedias, desgracias, cada uno acabará encontrando aquello que le haga feliz. Si es el deporte fantástico, pero si no lo es, no lo es. Yo soy una persona que dedica muchas horas al curro y me flipa y me obsesiona, pero al mismo tiempo creo que soy muy obsesivo, nervioso. Al ser emprendedor los número pueden ahogarte y a mí lo que me ha aportado el deporte es quemar todo eso malo que te puede ir por dentro. Aunque no lo parece, soy muy introvertido en muchas cosas. El hecho de correr, ir en bici, sudar, llegar a casa muerto, tanto en lo físico como en el interior a mi me ha ayudado mucho. Pero solo por esa parte de desestresarte ya merecería la pena que alguien lo hiciera.

¿Cómo lleva Valentí Sanjuan lo de los ‘haters’?

“Creo que es una palabra que en el fondo no existe. Tiene el valor que se le tiene que dar. Creo que quizás tengo la suerte que antes de todo esto era periodista de radio de tele, hacía un show en publico y en cierto modo siempre he estado expuesto a esto. Creo que cada uno tiene que ser muy consciente de lo que es. Si eso que haces te gusta mucho y te sale del corazón perdón por la expresión pero te la van a ‘sudar’ las críticas. Genere lo que genere, tanto que ello sea bueno o malo, yo estoy muy convencido de lo que hago. Cuando estás muy convencido de lo que haces es muy difícil que eso te pare. Por qué pararlo si lo haces porque quieres? En general estoy muy contento porque la gente es muy educada”.

¿Entienda las quejas porque las marcas apuesten por los ‘youtubers’ en vez de los deportistas profesionales?

“Es un tema controvertido. Seguro que hay gente que se hará la misma pregunta pero al revés. Creo que aquí hay un debate brutal que me encantaría poder  compartir en una mesa con marcas, con agencias, con deportistas, pero es un debate largo. El resumen para mí es sencillo: hay perfiles muy distintos, el de deportista profesional, el del periodista que está en un medio y escribe sobre eso, el de anunciarte en una revista, el de patrocinar un evento, y luego hay otro tipo de ‘player’ más que ha nacido los últimos años: unos lo llaman influencer, otro de personaje publico, lo que sea. En mi caso es el perfil de alguien que tiene una audiencia muy grande, una audiencia a la que le gusta mucho los retos deportivos, las aventuras, y cada uno a su nivel, y que ven en mi a un tío que cuenta unas historias que le motivan, que le entretienen, que le emocionan. Igual que patrocina a un deportista o a un evento, la marca se alía con nosotros para patrocinar nuestros contenidos. Una marca no tiene la obligación de apostar por un perfil así, pero cuando lo hace no debería sacarlo de las otras patas. A mi me decepcionaría una marca que deja de apostar por el deportista profesional y se centra en el generador de contenidos. Creo que somos totalmente complementarios. Lo que genera en un campo quiero que lo destine al otro, a potenciar el patrocinio de algún deportista. Por ejemplo, lo que estamos hacemos con BH va por esta línea”.

¿Cómo es la convivencia Zugasti-Sanjuan?

“Hay una parte que no se ve, pero no solo de la relación con Ibon, sino de nuestro día a día en casa, en la oficina, en las carreras. Los dos somos unos frikis de lo que nos gusta. En su caso Ibon era diseñador, yo periodista. Yo en 2001 estudié a Ibon Zugasti en la universidad. Hace 17 años. Le dedicamos muchas muchas horas a hacer fotos, a editarlas, a hacer los vídeos, a editarlos. Cuando yo preparo un docu me flipa dedicar 50 horas prácticamente seguidas a elegir las músicas, a ponerle la voz en off, a pulirlo. Lo que enseñamos es el ‘jijijaja’ pero es muy difícil explicar las horas que dedicamos. Enseñamos la parte más divertida, pero es cierto que lo que se ve en los vídeos es muy parecido a lo que se ve en el día a día. Yo le he ayudado en el tema de Youtube, él en el tema ‘Instagram’, yo he aprendido mucho de él.

Escucha la entrevista a Valentí Sanjuan en los siguientes enlaces:

 

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