¡Me sobra un hueso! .. el Os Trígono o Trigonum

¡Me sobra un hueso! .. el Os Trígono o Trigonum

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Hola a todos l@s amig@s de la Bolsa del corredor. En nuestra sección del “Taller del Corredor” hoy vamos a tratar un tema delicado. ¿Qué pasa si nos sobra un hueso? ¿Y si encima nos molesta para correr?. Hoy os presentamos al Os Trígono o Trigonum, con el fin de que podáis orientaros en las consecuencias que tiene el tener este invitado especial en nuestro tobillo.

El pie humano es, según Leonardo Da Vinci, una obra de arte y una pieza maestra de ingeniería, con sus 28 huesos, 33 pequeñas articulaciones, unos 40 músculos y tendones y alrededor de cien ligamentos. Sin embargo, este número de huesos no es siempre “exacto” y en ocasiones presentamos huesos supernumerarios. Esto quiere decir, que un porcentaje variable de la población presenta algún hueso de más, y puede estar en diferentes localizaciones.

¿Qué es el Os Trígono?

El Os Trígono o Trigonum es uno de estos huesos “invitados” y se localiza en la parte posterior del tobillo, concretamente tras el astrágalo, al que suele estar unido por fibras. Que exista o no este hueso poder ser de causa congénita, es decir, está presente al nacimiento. Tambíen puede ocurrir que en el desarrollo óseo del adolescente, este hueso no se fusiona correctamente con el resto del astrágalo, creando un pequeño hueso adicional. La presencia de este hueso no es patológica en si, podemos tenerlo toda la vida y no enterarnos si no nos hacen una radiografía de la zona. Pero, en ocasiones si que puede ser molesto o doloroso.

Antes de explicar por qué provoca molestias nuestro “invitado especial”, hay que tener en cuenta que todas las articulaciones están cubiertas de una cápsula articular, que es un tejido fibroso que protege y lubrica la articulación, además de permitir su movimiento.

En atletas o deportistas que realizan un gran rango de movimiento del tobillo (sobre todo en flexión, es decir llevando los dedos hacía abajo) como velocistas o saltadores la presencia del “os trigonum” puede ser problemática. Este movimiento puede provocar el pinzamiento y pellizco de la parte posterior de la cápsula articular. Además el tendón del músculo flexor del primer dedo, puede afectado e inflamarse

El dolor que refieren estos atletas se asemeja a un pinchazo y a la sensación de encasquillamiento de la articulación. La palpación de la zona también suele ser dolorosa.

¿Como diferenciarla?

Por estar localizada en la región posterior del tobillo, es importante diferenciar este síndrome del “os trigonum” de de las tendinitis de tendinitis de Aquiles, esguinces de tobillo o fracturas del astrágalo. Si ante este dolor localizado y muy relacionado con los movimientos bruscos de tobillo nos hacen una radiografía o una TAC, el diagnóstico será relativamente evidente.

TAC del tobillo, vista lateral. Se aprecia el hueso supernumerario en la parte posterior.Tratamiento

El primer enfoque, puesto que no podremos olvidar que el hueso permanecerá allí (si no lo quitamos), es como comentábamos en un post anterior, darle paz y amor, protegiendo, elevando la zona, comprimiendo o vendando e intentar reeducar (si es posible) esos movimientos bruscos repetitivos. Si nada de esto funciona, la lesión es repetitiva y o la función del tobillo está comprometida, se podría recurrir a tratamiento quirúrgico, eliminando dicho hueso.

Bueno, amig@s de la Bolsa del Corredor, espero que no tengáis nunca este problema y si desafortunadamente es así …. ¡que podáis sobrellevarla bien!. Es más agradable encontrarte en las carreras con l@s colegas en plenas facultades (aunque lo nieguen rotundamente, siempre se curan en salud por si les ganamos, 😀).

¡Salud y kilómetros!


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