INHUMANOS: Tim Don, una tortura medieval y una lección al mundo

INHUMANOS: Tim Don, una tortura medieval y una lección al mundo

Compartir
Tim Don, en la Radio del Corredor
Tim Don, en la Radio del Corredor

En la Radio del Corredor somos muy fans de aquellos corredores que, a lo largo de la historia, han hecho cosas casi sobrenaturales, cosas que prácticamente ningún humanoide terrenal podría hacer. En nuestro apartado de ‘Inhumanos’ descubrimos en la decimosexta edición de nuestro ‘podcast’ a un triatleta que vio peligrar su vida por culpa de un atropello mientras entrenaba, pero que pasados unos seis meses pudo correr el Maratón de Boston por debajo de las tres horas. Tim Don merece, por méritos propios, que le colguemos la medalla de ‘Inhumano’.

Un campeón del mundo de triatlón y plusmarquista mundial de ironman, británico, finaliza el maratón de Boston con una marca de 2 horas y 49 minutos en el puesto 549 de la general. Dicho así, no da para un INHUMANOS por mucho que queramos, no?

Si cambiamos británico, por Tim Don, ya sí. Si no sabéis quién es o si no os dice nada este nombre, estad muy atentas y atentos a nuestro nuevo INHUMANOS, dedicado a un nuevo integrante del libro de Mitos y Leyendas de la historia del atletismo mundial.

Tim Don, un fatal accidente que peligraba la movilidad de su cuello

Para contextualizar de un mejor modo la gesta de este nuevo INHUMANO nos tenemos que ir siete meses atrás, a octubre de 2017, concretamente, a tres días antes del Mundial de Ironman, momento en el que a Tim Don le cambió la vida y es que, mientras preparaba con su bicicleta la prueba, una imprudencia de un conductor le arrolló ocasionándole una rotura en la vértebra C2, una de las vértebras que tenemos en el cuello, para el que le cueste situarla en el cuerpo. El parte médico deja claro que, de no ser por la celeridad de los servicios médicos, Tim Don hubiera perdido la vida. Así, tal cual, mientras disfrutaba de esa rutina tan nuestra, de esos kilómetros de entrenamiento previos a colocarnos un dorsal.

Los doctores, además, también dejaron clara otra cosa en su parte de lesiones: posiblemente nunca podría recuperar la movilidad en el cuello. Lo más normal por tanto, hubiera sido operar y poner así un punto y final a su carrera deportiva aunque las secuelas del atropello no le impedirían volver a hacer una vida normal. Para cualquier mortal, hubiera sido suficiente, para un INHUMANO como Tim Don fue la primera frase que le llevaría a su nuevo reto: volver a competir.

Tim Don, entre hacer vida normal o sufrir una tortura medieval y tener opciones de volver a competir

Tras comunicar que su intención era volver a competir, llegó la siguiente noticia que a cualquiera nos hubiera hecho no hacer caso a nuestros primeros impulsos. Le dijeron que si quería volver a competir solo lo podría hacer a través de una dolorosa solución, una tortura medieval, sin sentido figurado. Una tortura medieval, real.

«El halo es un dispositivo de tortura medieval. Es una experiencia terrible, pero es la mejor opción si se quiere una recuperación completa sin limitaciones a largo plazo. Básicamente consiste en clavar cuatro clavos de titanio en la cabeza del paciente, dos en la frente y dos en la parte trasera, unirlas con una circunferencia y colocar dos barras de metal para formar un busto. Hay que llevarlo unos tres meses. Es muy doloroso. Pero funciona», explica el médico de Don.

Tres meses sin poder dormir más de 90 minutos seguidos

Con todo y con eso, Don no se lo pensó dos veces y pidió que le colocaran el halo y a partir de ahí, arrancó la ‘nueva vida de Don’, una vida que duró exactamente tres meses en los que Tim Don vomitó de dolor, vio como su frente supuraba sangre de los clavos que sujetaban un halo que no le permitía dormir más de noventa minutos seguidos, en una silla

Para Tim no hubo dolor y volvió a entrenar. ¿Cómo no iba a intentarlo un tio que ha estado en tres olimpiadas, que es campeón del mundo de triatlon y que consiguió ser plusmarquista en un ironman en Brasil finalizando los 3,86 kilómetros a nado, 180 en bici y 42,2 corriendo con una marca de siete horas, cuarenta minutos y 23 segundos?

Era imposible que no lo intentara. Con el halo puesto, nuestro inhumano trabajó en el gimnasio como nunca e incluso hizo rodillo aunque no pudiera levantarse para no sobrecargar el cuello y a sus 40 años lo consiguió y como decíamos, incluso bajando de las tres horas en Boston.

Tim Don, un documental y un regreso emocionante

Los tres meses de dolor extremo han servido además para hacer un documental sobre su historia de superación: The Man with the halo, que será presentado en este mismo mes de mayo de 2018 y que tendrá como colofón final su llegada a la mítica meta del maratón de Boston.

Ahora, tras su gesta y una vez que ha conseguido liberarse de su tortura medieval, Tim Don quiere más y su próximo objetivo es estar en el Mundial de Hawai de triatlón pese a que, de momento, en natación no puede girar lo suficiente el cuello para nadar por lo que necesita ayuda de un tubo.

Al final el médico tenía razón, tras el atropello Tim Don podría hacer vida normal, lo que no sabía el galeno es que lo normal en la vida de un INHUMANO como Tim es dejar al mundo entero con la boca abierta.

Escucha nuestro ‘Inhumanos’ sobre Tim Don a partir del minuto 4 de los siguientes enlaces:

 

Escucha”T1x16: ¡Inhumanos!: Tim Don; Massamagrell, carrera especial; Nutrición, running y CALOR: consejos” en Spreaker.

Compartir

Te puede interesar...

Deja un comentario

Con la publicación de un comentario acepto expresamente recibir la newsletter y soy conocedor de que puedo darme de baja en cualquier momento de acuerdo a nuestra política de privacidad