Por qué corremos en sentido contrario a las agujas del reloj

Por qué corremos en sentido contrario a las agujas del reloj

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Muchos de nosotros pasamos buena parte de nuestro entrenamiento de la semana en nuestro parque habitual. No todos tenemos un lugar donde rodar durante kilómetros sin pasar por el mismo sitio y acabamos dando vueltas y más vueltas a nuestro parque. Casi en cualquier ciudad hay uno de estos parques, a veces de mayor o de menor tamaño, pero siempre dispuestos para que el runner lo adopte como parque de referencia.

Sea en nuestro lugar de residencia o en cualquier otra parte del mundo, todos estos parques circulares tienen algo en común para el runner, siempre se corre en sentido contrario a las agujas del reloj. Y cuando algún runner “indie” lo hace de forma diferente se le ve como un “outsider” que no cumple las reglas no escritas del código runner. Da igual el país al que viajes, vayas donde vayas siempre verás runners corriendo de la misma forma

 ¿Por qué corremos siempre de esta forma?

¿existe alguna explicación antropológica que lo pueda explicar?

La respuesta es sí y no. Normalmente detrás de estos convencionalismos existe algún tipo de explicación antropológica. Detrás de cada costumbre humana adquirida suele existir una explicación, las personas no hacen las cosas porque sí. Aunque no hay una única razón generalmente aceptada por todos, estas son las explicaciones más populares sobre el porqué corremos siempre en sentido contrario a las agujas del reloj:

-La mayoría de los humanos son diestros y se suele tener la pierna derecha un poco más larga que la izquierda.

-Los humanos caminan instintivamente protegiendo su parte izquierda, donde está el corazón. Es parte del instinto humano desviarse hacia la izquierda y correr en sentido contrario a las agujas del reloj.

-Es preferible tener la pierna más fuerte del lado de fuera para tener más propulsión. ¿Habéis probado correr en un parque al revés y girar en sentido de las agujas del reloj?

-El efecto “giro a la izquierda” se aprecia en el desplazamiento de los planetas, en el vuelo de los pájaros y es un efecto general en la naturaleza.

-Si uno camina en el desierto con los ojos cerrados lo más normal es que tienda a desviarse hacia la izquierda.

-En los Juegos Olímpicos de la antigua Grecia se utilizaba una pista para las carreras que era simplemente una recta con un poste en cada final. Se cree que Homero indicó a su hijo que debía de girar de derecha a izquierda.

-Las carreras de carruajes romanos se corrían en sentido antihorario, se ponía a los caballos más fuertes en el lado izquierdo.

Cuando vuelvas a rodar a tu parque habitual recuerda que vienes programado para hacerlo en la dirección en que lo haces, detrás de cada uno de nuestros actos hay un porqué.

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7 Comentarios

  1. Interesantísima entrada como siempre… auqnue tengo una duda… por el Parque Romano en la hora punta, suelen haber bastantes grupitos (especialmente de veteranos del Vietnam) corriendo al revés que casi todos…. ¿Lo hacen por alguna razón en especial? ¿Algún método para fortalecer la pierna más débil?

    • Esos grupillos son los tocapelotas, los antisistema, los outsiders. Suelen ser máquinas con buenos tiempos a los que les jode ir en la misma dirección que los trotones.

  2. Otra sabía lección. Lo cierto es que nunca me había planteado esta cuestión en versión running, sólo cuando jugaba de portero y me parecía más fácil parar los balones que venían por mi izquierda que por la derecha.

  3. Lo habitual cuando entrenaba en pista era descalentar en el césped del medio al contrario del “contrario de las agujas del reloj” supongo que para intentar “reajustar” el cuerpo un poco con tantos giros a la izquierda…

  4. Responden a la forma de correr en la antigua Grecia, en la que había un tramo recto (dromos-stadion), variable en longitud (entre 180 y 200 metros).
    En la XIV Olimpíada (724 a.C.), se introduce el diaulos, o carrera de ida i vuelta, en la que los corredores no corrían según el perímetro del estadio sino en línea recta, girando 180º en un poste (kampter), siempre dejándolo a la izquierda para volver a la línea de salida. En la salida del diaulos los corredores ocupaban la parte derecha de la pista, dejando libre la izquierda para la vuelta.
    En posteriores carreras de más distancia (dolichos), introducidas en la XV Olimpíada (720 a.C.), se seguía corriendo de análoga manera.
    Cuando se comienza a reglamentar las carreras en círculos cerrado en el S. XIX, antes de los J.O. de 1896, se recupera y normaliza esta forma de correr con la cuerda a la izquierda.
    Las razones de los griegos, que hoy en día podemos argumentar de muy distinta manera por motivos fisiológicos, culturales, astronómicos, etc., nos son desconocidos, pero no así el modo en que lo hacían, que ha quedado de este modo normalizado, no sólo para el atletismo sino para muchos otros deportes (ciclismo en pista, petinaje, etc.)

    Por otra parte otra teoría es: quizás pueda ser que quedaron pinturas de atletas corriendo en la antigüedad donde aparecían los atletas en dirección contraria a las agujas del reloj.

    Miquel

  5. Este lamentable artículo ¿se basa en alguna bibliografía minimamante seria o he perdido el tiempo de nuevo en esta web?

  6. es obvio que no hay una razón fisiologica importante, es por costumbre, y no creo q haya bibliografia abundante de esto q parece trivial pero es interesante…

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