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¡Récord del Mundo de Kipchoge en el maratón de Berlín!

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48ª edición del Maratón de Berlín. 45.527 corredores de 157 nacionalidades, liderados por el doble campeón olímpico y poseedor del récord mundial que volvía a la tierra prometida. La ‘Major’ más esperada del calendario. Donde los sueños se hacen realidad y donde hasta hoy se habían batido los últimos siete Récords del Mundo de maratón.

Buenas condiciones climáticas, 12 grados centígrados y 85 % de humedad bajando a 70%, acompañaron la salida a una prueba como el maratón en la que nunca hay nada seguro, a no ser que te llames Eliud Kipchoge.

Si en 2018 logró el hasta hoy vigente Récord del Mundo (2.01:39), 4 años después, el atleta de Kenia, ahora camino de los 38 años, ha querido rizar el rizo. Si correr a 2:50″ un sólo kilómetro ya es un sueño para cualquiera, imaginaos tratar de hacer eso mismo en 42 km sin morirse. Una acción que, a priori, por tópico que resulte decirlo, solo puede resolver un ser de otro planeta.

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Y de nuevo han hablado sus piernas, que es después de todo la única forma válida que conoce este deporte para forjar a sus leyendas. Afilado por el sacapuntas de un niño hiperactivo, Kipchoge se colocaba un peldaño por encima del olimpo.

Sin sobresaltos en el estilo, con la boca cerrada, aparentemente inmutable. 14:14 el primer 5k, 28:23 el 10k, 59:51 la media maratón.  Casi nada. El ritmo de Viena en el Challenge sub2. El primer asalto serio a las dos horas en un maratón oficial estaba en marcha. Un ataque para nada espontaneo, generoso, cocinado meses atrás.

Fue en ese momento cuando se empezó a creer en el milagro. Las liebres, precisas en su trabajo, aguantaron hasta el km 25 escoltando al gigante keniano en plena armonía de ritmo. Que manera de exprimir todas esas cualidades de fondista. Es el maratoniano. Sin duda. Certero. Sobrio. Único. Tiene programada la distancia en el interior de su cabeza con una precisión de un reloj suizo.

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El kilómetro 27 fue el más ‘lento’ hasta entonces, 2:57. Conoce perfectamente el circuito. El ritmo del km 29 atajaba las dudas; 2:48. El 32 en 2:52. Romper la mítica barrera de las 2 horas seguía en pie, de forma precisa, milimétrica. Un reto asombroso y fascinante. Qué piernas, qué cabeza. Porque piernas y cabeza podemos tener todos, pero hay que reconocer que la naturaleza se ha entretenido en hacer una obra maestra con Kipchoge.

La cosa avanzaba hasta el km35, 1.40:10. En ese momento, por fin, vimos signos de mortalidad en el keniano. Decreció el ritmo. Se puso por encima de los 3′ el km en los últimos compases. Abrió la boca. Ligeramente. Lo suficiente para que pasara el tren de las dos horas. Siguió Kipchoge espoleado por el público. Siguió y siguió, agrandando su leyenda, con un registro inalcanzable hasta la fecha:

2 horas 01 minuto 9 segundos. Nunca antes se había corrido tan rápido un maratón. 

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Publicado por
LBDC
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