Previa Maratón de Nueva York 2014, una batalla majestuosa

Previa Maratón de Nueva York 2014, una batalla majestuosa

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If I can make it there, I’ll make it anywhere.

It’s up to you, New York, New York.

Llega el 2 de noviembre. El círculo se cierra. El último de los seis ‘Majors’ farfulla para sus adentros, impaciente por conocer a su dueño. Rita Jeptoo zanjó el asunto general con un estacazo para recordar en Chicago. Pero los varones aún se retuercen, en los últimos estertores del año, en busca del legítimo terrateniente que ose suceder en lo más alto de esta curiosa y particular liga del maratón mundial al minúsculo pero colosal Tsegaye Kebede. La opción únicamente es doble. Y obedece a la capacidad que el titánico ex-plusmarquista planetario Wilson Kipsang consiga certificar por las calles de “La Gran Manzana” este próximo domingo. Sólo le vale la victoria para llevarse el premio. Si no vence, el recórdman vigente, Dennis Kimetto, logrará el triunfo.

El renombrado TCS New York City Marathon planea en el horizonte de esta semana como una coyuntura de fascinante interés. Un circuito trabajoso, de majestuoso atractivo, en el que nadie, salvo un hombre, a lo largo de sus 43 ediciones, ha logrado superar la ardua barrera de las 2 horas y 7 minutos venciendo la prueba. Y ese hombre estará de nuevo en el mismo escenario en el que deleitó en 2011. Puede adelantarse, por tanto, que New York quizá se plantee como un bello y recio duelo entre dos caballeros del asfalto de prodigiosa trayectoria. Dos grandes favoritos sobresalen con estrépito entre un ejército de estrellas de la ruta.

Wilson Kipsang. A la caza de agrandar una leyenda de vasta ostentación, Kipsang se planta en Nueva York tras un año 2014 en el que sobresalen cuatro eventos en su haber. Mientras la Mitja de Granollers recogía una fácil victoria del campeón kenyano (1h01:18), la media maratón de Olomouc sellaba una inesperada derrota a manos de Geoffrey Ronoh, ‘liebre’ aquel día, y también posterior ‘pacemaker’ en la divinizada Berlín ’14 (donde sobresalió de manera colosal su soberbio trabajo marcando los tiempos, labor clave en la consecución del récord mundial de Kimetto). Su batalla mano a mano con Kenenisa Bekele en los 10 kilómetros de la Great Manchester Run se saldaba con el resultado esperado (victoria asequible del etíope), en una distancia que Wilson no domina de igual manera. Y en Londres, contexto en el que asistimos a la mayor opulencia jamás contemplada en la línea de salida de un maratón, Kipsang demostró al mundo su fabulosa aptitud. En una parte final de carrera clamorosa, vencía con estrépito, en 2h04:29. El quinto resultado de su carrera por debajo de las dos horas y cinco minutos, incluyendo dos registros sorteando la abisal barrera de las 2h04 (Frankfurt ’11, con 2h03:42, a tan sólo cuatro segundos del que por entonces era el récord mundial de Makau; y Berlín ’13, con su histórico y bellísimo 2h03:23). Depende de sí mismo para triunfar en los World Marathon Majors, y sellar, como colofón, camino de los 33 años, una de las trayectorias maratonianas más brillantes de la historia del atletismo.

No se lo va a poner fácil uno de los mayores monstruos en la cronología de la ruta. Geoffrey Mutai llega con la clara intención de conquistar la que sería su tercera victoria en suelo neoyorquino. A pesar de ello, su rendimiento en Londres en abril sembró terribles dudas. Una de las mayores contrariedades de la carrera fue su exiguo 2h08:18, en un sexto lugar que lo alejaba,  a las buenas, de los focos de uno de los mayores eventos atléticos, por nombres, que jamás se haya celebrado. Con más razón, viendo de lo que había sido capaz en la New York Half Marathon, apenas un mes antes, subyugando a un ‘Mo’ Farah que protagonizó una de las imágenes del año, desmayándose tras cruzar la meta, en una complicada prueba en la que el kenyano detuvo el crono en un fantástico 60:50. Con aparente frescura, además. Tres maratones sub2h05 (Rotterdam ’10, Boston ’11 y Berlín ’12), cuatro triunfos en ‘Majors’, y dos veces primero en Central Park (la primera de ellas, en 2011, con un indómito y casi inexplicable 2h05:06, obvio récord del circuito). Una barbaridad. El tan esperado duelo con Kipsang, compañeros de entrenamiento durante este período (y que comparten agencia de management), puede hacer saltar por los aires Manhattan. Llegando ambos en plenitud, y en una hipotética lucha pura y libre (y recalcamos lo de “hipotética”), nos encontramos ante una contienda de dimensiones inimaginables.

A las faldas del lance principal, un grupo de valerosos y capaces maratonianos esperan beneficiarse de una posible sangría en cabeza. La escuadrilla hace contener el aliento. Por marcas, comanda el etíope Lelisa Desisa. Tras uno de los más prometedores debuts de la historia de la disciplina en las interminables rectas de Dubai el pasado año (2h04:45, marca personal), y su victoria en Boston apenas tres meses más tarde, el triste día de los atentados, conseguía el subcampeonato mundial en Moscú, precisamente a manos de otro que será de la partida este domingo, el ugandés, también campeón olímpico vigente, Stephen Kiprotich. Con una discreta mejor marca de 2h07:20, ha demostrado con creces su inteligencia y virtuosismo en carreras que han de resolverse bajo la sombra del golpe táctico. De hecho, en una carrera sin ‘liebres’, como Nueva York, podría incluso tratarse de la lid propicia en este tipo de escenarios, donde la cadencia puede llegar a pasar más por la argucia que por el ritmo. Sabedores del especial talento del ugandés en terrenos estratégicos, Kipsang y Mutai no debieran caer en una trampa que podría cavar su propia tumba. La peculiar orografía de Nueva York, además, puede brindarle al campeón olímpico y mundial esa oportunidad de desquitarse en una carrera comercial.

Tres kenyanos de 2h06 asoman en el horizonte. El mejor, en cuanto a registros, de ellos, Peter Cheruiyot Kirui, habitual y exitosa ‘liebre’, y que ostenta un valioso 2h06:31 conseguido en Frankfurt ’11, donde su ayuda casi permite a Wilson Kipsang batir el récord mundial en aquella preciosa e insinuante bravata. Patrick Makau (en Rotterdam ’10 y en Berlín ’11, el día de su 2h03:38) también ha disfrutado de sus servicios. En segundo lugar, Michael Kipyego, otrora obstaculista, vencedor en Tokyo ’12, y con una mejor marca personal conseguida en Eindhoven ’11 (2h06:48). Y por último, pero no por ello menos importante, Micah Kogo, bronce olímpico en 10.000m en Pekín, ex-plusmarquista mundial de 10 kilómetros en ruta (27:01), y cuya transición al maratón, como suele ocurrir en ocasiones con dominadores de distancias inferiores, no está siendo todo lo satisfactoria que se presumía en cuanto a marcas, dado su inmenso potencial, pero sí más que correcta en cuanto a resultados. Ya ha sido segundo en Boston ’13, tras Desisa, y cuarto en Chicago ’13, donde conseguía su mejor registro hasta la fecha (2h06:56).

No podemos olvidarnos de un elegante palafrén de impronunciable nombre: el etíope Gebregziabher Gebremariam. Vencedor en este circuito en 2010, este campeón del mundo de cross llega a Nueva York tras casi dos años de silencio. Sin obviar a todo un 2h04:53 (Boston ’11; 2h08:00 en NY ’11), se antoja complicada su lucha con los favoritos. Quién sabe lo que puede deparar el siempre combativo y atrevido Mebrahtom Keflezighi, todo un subcampeón olímpico. Vencedor en Nueva York en 2009, sorprendió a propios y extraños el pasado abril, triunfando en épico escenario en las rampas de Boston, ante el clamor norteamericano (no en vano, se trataba del primer vencedor estadounidense desde que Greg Meyer ganara en 1983). 2h09:08 como marca personal, conseguidos en Houston ’12 (2h08:37 en Boston ’14) para este eritreo de nacimiento. El sudafricano Lusapho April (tercero el pasado año), el marroquí Abderrahime Bouramdane (2h07:33), el siempre exótico y singular nipón Yuki Kawauchi (en el que será su décimo maratón del 2014), o el también local Ryan Vail, como nombres más célebres entre el resto de la élite.

Imposible obviar, pese a la disminución emocional tras la inapelable victoria de la gran Rita Jeptoo en las ‘Majors’, la gran calidad de la lista de salida femenina, compuesta por un repóker de nombres de indiscutible aptitud. En principio, el trío kenyano aparece en cierta ventaja en lo que a marcas se refiere. Sobresale de manera imperial el fantástico 2h18:37 de Mary Keitany. Dos veces consecutivas triunfadora en Londres (2011 y 2012), regresa tras su segunda maternidad. Veremos cuál es su estado. Como seria aspirante al triunfo, la doble campeona mundial de la distancia, Edna Kiplagat. Ganadora en NY en 2010 y en Londres el pasado abril (habiendo sido segunda en 2012 y 2013), su 2h19:50 asusta desde las alturas. Habrá que ver su ánimo tras estropeársele la posibilidad de alzarse con las ‘Majors’. No se queda atrás el 2h20:41 de Jemima Sumgong, anunciada para Chicago, y que finalmente acude a NY como sustituta en el elenco de la dimisionaria Priscah Jeptoo (que comunicó su renuncia por falta de forma). Ganadora en Rotterdam, y segunda en Chicago, ambas en 2013, podría plantar cara.


La alternativa la encabezan la pareja de etíopes, Bizunesh Deba y Firehiwot Dado. Logrando este año en Boston su mejor prestación en la distancia (2h19:59, convirtiéndose en una de las 20 mujeres que han conseguido tumbar la barrera de las 2h20 a lo largo de la historia), Deba ha sido, en este 2014, segunda en la media de Nueva York y en el Boston Marathon, donde conseguía su plusmarca personal. Ya ha sido dos veces segunda en Central Park. En el caso de Dado, vencía en este circuito en 2011, ante la sorpresa general, tras haber vencido tres veces consecutivas en Roma, y consiguiendo la que, hasta hoy, es su mejor marca, 2h23:15.

Aparte, ilustre nómina de acompañantes, con la letona Jeļena Prokopčuka (vencedora en 2005 y 2006, y dos veces tercera), las locales Deena Kastor, Kara Goucher y Desiree Linden, la transalpina, vigente subcampeona de Europa, Valeria Straneo, o la dupla portuguesa, formada por Ana Dulce Félix y Sara Moreira, que debuta en los 42.195 metros.

Pocas conclusiones, como siempre, ante un evento de tal magnitud y con tantos brochazos de calidad, pero a priori, un espectáculo sensacional, observando esa nómina de contendientes, tanto a nivel de registros, como a nivel de competencia.

A las claras, la organización de Nueva York apuesta por un maratón de bella factura, con un abanico extenso de resplandecientes nombres que aplaque el fulgor cronométrico de auténticas autopistas como Berlín o Chicago, en búsqueda de potenciar la dureza de un circuito que ofrezca una batalla majestuosa, tanto para el iniciado como para el novicio. Una fantástica hornada de vigorosos maratonianos, y un interesantísimo cartel de espléndidas fondistas, sitúan de nuevo a una prueba tan legendaria como exitosa muy cerca de la cabeza del maratón mundial, en el ‘top’ del prestigio. Staten Island cuenta las horas, mientras el mítico Verrazano Bridge soporta con estoicismo los últimos días desde el afán de verse colmado de nuevo, en una imagen año tras año histórica, por miles de almas al unísono del disfrute y el esfuerzo. Queensboro saludará a la serpiente multicolor hasta Manhattan, donde la Quinta Avenida suspirará por el broche de oro que, tras cuarenta y tres ediciones (la 44ª este año), siempre sella la solemnidad de Central Park.

Y mientras, hasta que el día llegue, no podremos dejar de susurrar aquello de…

Start spreadin’ the news,
I’m leavin’ today
I want to be a part of it,
New York, New York…
These vagabond shoes
Are longing to stray
Right through the very heart of it,
New York, New York…

Sigue la prueba en directo este domingo 2 de noviembre a partir de las 15.25 horas (hora de España):

Por: www.soycobarde.com · @SoyCobarde2

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