“No tengo calidad de vida para ser subcampeón del mundo”

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Iñaki Canal es el menos conocido de los subcampeones del mundo del relevo 4×400. Un fisioterapeuta del barrio obrero de La Calzada (Gijón) que viaja por toda España, que gana unos 1.000 € y que conduce un coche de 19 años.

 

En el barrio de La Calzada de Gijón vive un subcampeón del mundo del relevo 4×400. Se llama Iñaki Cañal, tiene 24 años y llega todas las noches a casa después de trabajar de fisioterapeuta en el equipo de fútbol del Langreo. El cansancio no impide que, a la mañana siguiente, vuelva a ponerse manos a la obra en la pista. “No me gusta hablar de marcas. Es como ponerse un techo”, dice él, atleta de 400.

No sé qué preguntar a un tipo tan feliz.
No lo sé yo tampoco. Siempre me suelen preguntar lo mismo. Pero es verdad que estoy viviendo un sueño.

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¿Y cómo se vive así? 
Hay dos formas de vivir un sueño: una es con los ojos cerrados y otra con los ojos abiertos y que te den la oportunidad de vivirlo con los ojos abiertos es fascinante.

Imagino. 
Yo llevo imaginándolo toda la vida. Por eso siento cada detalle y vivo cada emoción. Es algo inédito en mi vida. Te dan ganas de reír, de llorar, de abrazar a gente, de poner la música a todo volumen. Para mí ha sido muy grande y lo he hecho con gente que quiero y admiro. Desde entonces hablamos por whatsapp todos los días. Sin ir mas lejos, hoy estábamos hablando del guijarrazo. Coincidíamos que era carne de neme. 

¿Quién lo ha dicho? 
El mensaje lo pasó Bruno y Bernat era el que lo decía, ‘es carne de neme, chicos’.

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Fue maravilloso. 
Fue una pasada. Vivirlo en el centro de la pista aún más. Recuerdo que estaba fatigado. Me había metido un calentón en mi posta y entonces me di cuenta de que Guijarro estaba cuarto. Cogí a Bruno y nos agarramos. En un segundo pasamos de la cuarta a la primera posición. Fue impensable. En apenas 10 metros adelantó a tres atletas.

Son las cosas grandes de la vida. 
Luchamos para eso. Soy un joven que tengo sueños y que no puede vivir de lo que más me gusta. Tengo mi horario de trabajo. Soy el fisioterapeuta del Langreo. Uno de cada dos fines de semana viajo por España en autobús. Salimos después de comer los sábados. Entonces acabo reventado fisica y mental. Pero es lo que hay. Es mi trabajo.

Es un trabajo duro.
Sí. Es un trabajo en permanente movimiento. Como mínimo, paso una media de cuatro horas diarias de pie.  Hay profesiones con mejor calidad de vida que la fisioterapia, sí.

¿Cómo es su día a día? 
Acabo apurado por la mañana el entreno en la pista de San Lázaro en Oviedo y me voy a trabajar a Langreo. Llego de noche a casa y hasta el día siguiente.

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Y todo eso a cambio ¿de qué? 
Sobre todo trato de ahorrar. No gasto más de lo necesario. Le puedo decir que mi coche es un Peugeot 307 de 2003 que tiene mas de 200.000 km.  Mi ilusión algún día es independizarme de casa de mis padres. Pero hasta ahora no puedo permitirme el lujo. Gano alrededor de 1.000 euros.

Pero le gusta lo que hace. 
Bueno, he estado más cerca de dejarlo que de ser subcampeón del mundo. Pero he tenido meses de continuidad que me han permitido sacar mi potencial. No lo dejé porque siempre pensé que este deporte me debía algo. Yo sembraba bastante. Nunca terminaba de recogerlo. A nivel mental me dejaba hecho polvo ver que los demás sí y tú no.

Pero usted terminó su carrera de fisioterapeuta. 
Sí, pero yo soy muy ambicioso. No quería irme del atletismo sin dar todo lo que tenía. Yo hice una mínima europea en 60 metros. Fui campeón de España cuatro veces, dos en juvenil y dos en junior.  Tengo 24 años. Por eso esto de ser subcampeón del mundo parece una casualidad y no, no lo es. Es fruto de mucho insistir.

Pasarán 20 años y seguiremos hablando de esto. 
Ojalá sea así. Yo ya le he dicho. Estoy en un sueño. Muy pocas veces he visto tan contentos a mis padres. Soy hijo único. Mis padres son currantes. Mi padre trabaja en un desguace de coches. Se merecían un éxito así. Nos hemos dado muchos abrazos y muchos besos. Me han repetido infinidad de veces: ‘te lo mereces’

Y se lo merece. 
Tuve que buscar un trabajo para compaginar todo esto. No he tenido ninguna ayuda. He percibido cero euros.

Encontró trabajo rápido. 
i profesión tiene mucha demanda en Asturias y el Langreo me llamó, sí. Es, junto al Avilés, el tercer equipo de Asturias detrás del Oviedo y Sporting. Comencé a trabajar en 2020 después de la pandemia.

Es más rápido usted que los futbolistas. 
Sí, claro. No es lo habitual pero en mi caso sí.  Yo entreno para ser más rápido y los futbolistas entrenan, con un balón de por medio, para mejorar tácticamente. No tiene nada que ver.

El fisioterapeuta es más famoso que los futbolistas. 
El día después de volver de Belgrado me recibió hasta la prensa en el estadio, sí. Recibí infinidad de felicitaciones y de abrazos. No lo olvidaré nunca.

Ya sólo falta que le suban el sueldo. 
Ojalá. No me importaría. Pero ahora necesito desconectar unos días de atletismo. Luego, quiero saber hasta dónde puedo llegar y, si me pudiese ayudar algún inversor, sería perfecto. No es fácil hacer lo que hago con la vida que llevo.

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Publicado por
Alfredo Varona
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