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Marta Pérez: La nueva heroína del mediofondo español

| EFE

“Sé que ya no seré la misma atleta tras este fantástico verano”

La soriana Marta Pérez, es a sus 28 años, una atleta distinta de la chica que hace mes y medio se fue a los Juegos Olímpicos de Tokio, con el deseo de hacer un buen papel “y el objetivo de pasar la primera ronda”. Tras un año complicado para todos los deportistas de élite, de miedos antes el coronavirus, que Marta sufrió a finales de enero, y que luego ha sido la espada de Damocles para todos los olímpicos hasta que les daban el pistoletazo de salida de su respectiva prueba (por aquello de que un positivo o falso positivo, te podía dejar fuera de participar), Marta se clasificó para Tokio sin haber hecho la mínima de calificación, pero con cierta solvencia por el World Ranking.

“Es cierto que no hice la mínima, pero yo creo que fue por circunstancias de no encontrar la carrera adecuada, porque durante toda la temporada supe que esa marca estaba en mis piernas y nunca dudé de estar en los Juegos, de hecho, mi objetivo no era ir sin más, sino pasar de la primera ronda como te decía y hacerlo bien. Aunque es verdad que, al no tenerla, y aunque fui sumando los puntos para estar entre las mejore en el World Ranking, siempre te queda algo de incertidumbre de qué pueda pasar”, nos dice la discípula de Antonio Serrano.

La temporada para Marta Pérez se inició tratando de volver a la rutina tras el duro confinamiento de 2020 y vimos a la soriana en el tardío campeonato de España de septiembre en Vallehermoso corriendo los 5.000 metros.

Sé que mucha gente pensó que era por salir del 1.500 y eludir el enfrentamiento con Esther Guerrero, que me estaba ganando casi siempre en carreras de tú a tú, pero no fue por eso. Tuve una lesión al caerme con la bici en un entrenamiento complementario, ya que uso bici de gravel, y me pegué un buen golpe en la rodilla. Estuve parada cinco semanas y eso provocó que para el campeonato de España llegase sin entrenos de calidad, pero yo había anotado esa fecha porque quería cumplir y estar apoyando que la Federación Española había estado con nosotros en esas condiciones y organizando todo lo que pudo pese a la pandemia. Como era en Madrid, y se suponía que nadie iría al 5.000 a hacer una gran marca, pues nos animamos a participar en esa prueba, y tuve la suerte de ganar… pero no era para pasarnos a esa distancia como mucha gente pensó”.

Medio fondista desde el principio y buena corredora de cross júnior

Conocí a Marta Pérez cuando ella era una prometedora atleta sub20 y ambos compartíamos la selección de Castilla y León de campo a través. Marta era buena corredora de cross, dura, como soriana de origen que es y fue internacional en esa categoría, entonces llamada júnior, pero en la pista ya estaba encasillada como medio fondista pura y como júnior de primer año era medallista en 1.500 tanto en pista cubierta como al aire libre, tras haber sido campeona de España juvenil bajo techo en 2010. En 2012 fue campeona de España de 1.500 al aire libre y subcampeona de España de Cross y campeona de los 3.000 en pista cubierta.

El caso es que Marta no ha parado de crecer cada año, con los típicos altibajos que puede tener cualquier atleta de alto nivel, pero lo cierto es que no ha dejado de evolucionar, sin apenas lesiones que la hayan cortado de raíz, y ha compaginado bien su rendimiento deportivo con completar los exigentes estudios de medicina en Madrid.

“No me habría creído lo que he hecho este final de temporada antes de viajar a Tokio, pero sí sabía que estaba en muy buena forma. Es cierto que la mínima no me había salido, por ejemplo en Niza y en Huelva no estuve mal, pero no fueron carreras rápidas, y en la Diamond de Gateshead, en la Milla, fui capaz de competir de tú a tú en la última vuelta con chicas de 4:00 y 4:01. Allí quedé cuarta me vi muy rápida al final, como nunca diríra yo y me dio confianza para los Juegos, y así se lo dije a mi entrenador”.

Positivo en Covid durante la pista cubierta… y gran Europeo en Torún

Meses ante, durante la pista cubierta y cuando iba camino del Miting de Karlsruhe llegó la primera piedra en el zapato este 2021: “Vino el temporal Filomena y no podíamos hacer nada de entrenamiento en Madrid. Me fui a entrenar a Valencia, donde tengo unos amigos, hice un 3.000 allí y a mi regreso y al hacer la PCR para ir a competir a Alemania, di positivo, yo no tenía ningún síntoma y fue una faena. Me tuve que confinar y pensé que se me iba la pista cubierta y me agobié mucho porque necesitaba además los puntos de la pista cubierta para el world ránking. Como no tenía ningún síntoma pude entrenar en la cinta bastante bien, ya sabes una calidad determinada porque allí no podía hacer series muy rápidas y cortas porque es imposible, más ritmos de 2.000 etc y yo creo que fue clave que había acumulado muy bien y estaba ya en forma, ya estaba en ciclo competitivo y se trataba de mantener. Odio la cinta, me cuesta mucho hacer ritmos altos, me agobio, pero pude mantener bien… por eso luego, al reaparecer en el campeonato de España primero y luego en el Miting de Madrid, estuve bien”. Marta acabó segunda en el Nacional tras Esther Guerrero, una vez más imponiendo su velocidad final la catalana, pero Marta tiró todo el rato y se marcó 4:09.

Pero dos semanas después llegó el Europeo de Torún, la primera gran competición en la que Marta estuvo cerca de las medallas. Acabó cuarta, en una carrera lenta, muy cerca del bronce y por delante de Guerrero. Le preguntamos por ese enfrentamiento cara a cara con Esther en el Europeo y estos últimos años: “Bueno, está claro que Esther me tiene cogida la medida en enfrentamientos directos, para mí es muy difícil plantee lo que plantee, porque ella es muy rápida, pero cuando hay más gente sí que creo que la puedo ganar, como ella a mí, ahí veo que el nivel no es tan diferente a cuando nos vemos en los Nacionales. Cuando corremos fuera, hay más factores que intervienen, porque te puedes equivocar saliendo a un cambio demasiado pronto, o al revés… En cualquier caso, lo disfruto y para mí es un reto el intentar plantear cosas distintas cada vez, para intentar ganarle, es un reto y es bonito a la vez”.

Quizá y sólo quizá, aquella simiente sembrada en Torun, “la primera vez que me quedaba tan cerca de una medalla internacional”, nos dice la soriana, reforzó su mentalidad con vistas al verano. “En la semifinal de Torún me vi con muy malas sensaciones, casi me quedo fuera, pero, aun así, sabía que estaba bien, y me motivé para el día siguiente. Mi objetivo era estar lo más delante posible, y aunque salió la carrera lenta, yo sabía que estaba rápida para el cambio final y más después de correr el día antes, que eso yo lo llevo bien. Fue una carrera con golpes, sucia, y corrimos a tope el último 400. Me dio rabia quedarme tan cerca del podio, quizá no esperaba verme tan cerca de esa medalla”.

Sumando buenos entrenamientos, pero sin conseguir la mínima

Para los Juegos, Marta inició su preparación con la altitud de Sierra Nevada, “es algo que ya he hecho con anterioridad, no es que me de muchos beneficios fisiológicos, pero me gusta, entreno bien allí, nos juntamos varios atletas conocidos y bien”. Marta fue sumando semanas sin problemas, aunque con molestias en un pie que ha podido capear bien pese a todo: “Tengo un poco de todo ahí, edema óseo, tendinopatía… es el pie derecho, pero realmente lo que decían las resonancias no respondían a mi respuesta clínica, me cuidé mucho y pude acumular bien, aunque sin separarme de los servicios médicos de la RFEA eso es cierto”.

Pese a la incertidumbre siempre entrené como si se fueran a hacer, aunque cuando se aproximaron las fechas yo fui muy extremista y me aislé socialmente. Sólo tenía contacto con mi pareja Nacho, con Irene Sánchez Escribano, mi compañera habitual de entrenos, y mi entrenador Antonio… y desde luego fue un mes final muy duro, porque tenía miedo a dar positivo, sufría cuando me hacían las PCR’s hasta que me daban los resultados, era angustioso y mucho agobio, pero aún así he entrenado bien”. Marta Pérez lleva años trabajando el tema mental con el psicólogo deportivo Pablo Del Río, una herramienta fundamental en su rendimiento deportivo y lo de aislarse “fue una decisión propia para evitar riesgos y por tanto ahí no tuve que trabajar nada especial con Pablo. Aunque es verdad que la incertidumbre nos acompañó a todos los deportistas antes de viajar y luego allí en Tokio. Recuerdo que hubo varios falsos positivos y eso era lo peor de gestionar”.

La maravillosa semana de Tokio

“Para mí la eliminatoria, en la que hice marca personal con 4:04.76, era la carrera más difícil… y cuando llegué a meta y vi que pasaba dije ‘ufffff, estoy en la semifinal’ y realmente pensé que se cumplía lo que pensaba, que estaba para hacer mi marca. El pie no me dio ningún problema y la recuperación de la eliminatoria para la semifinal fue muy buena, en ningún momento me vi que estuviera ‘muerta’ como pasa alguna vez. En la semifinal, lo primero que me viene a la cabeza es euforia absoluta. En la recta de meta pude disfrutar, aunque fuera 10 metros, que me estaba clasificando por puestos… y nunca fui consciente del tiempo que estaba haciendo, la primera semifinal se corrió mucho y vimos los tiempos y para pasar había que hacer 4:00 por lo que pensé que, para pasar, tenía que ser por puestos. Cuando unos segundos después vi que había hecho 4:01.69 la euforia fue aún mayor… me acercaba a los 4:00 que ya son tiempos en los que han corrido atletas que para mí han sido referentes”.

04/08/2021.- La española Marta Pérez celebra su clasificación para la final tras las semifinales de 1500m femenino durante los Juegos Olímpicos 2020 de Tokio (Japón). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

De aquella semifinal de Marta, lo que más ha quedado para el recuerdo en redes sociales, es el vídeo con la reacción de su novio, el periodista y atleta Nacho Barranco, que estaba en Tokio acreditado y explotó de alegría con una espontaneidad digna de ver. “Nacho es partícipe de todo esto, me ha ayudado mucho a entrenar, sobre todo en los momentos más importantes de la temporada me ha tirado en todas las series y ritmos, se ha confinado conmigo para evitar riesgos… está claro que ha sido parte muy importante de este año tan especial para mí. Es como mi entrenador Antonio Serrano que estaba eufórico igualmente por el pase a la final”.

“Luego para la final, ya vi que las piernas no recuperaban igual, que estaba como más saturada, el día después estaba tocada, pero el día de la final me volví a ver mejor. Yo disfruto mucho cada momento, viví mucho los Juegos, desde la cámara de llamadas, aunque estemos concentradas en mi carrera, disfruté en Tokio todas las carreras y mi primer pensamiento en la línea de salida de la final era ‘estoy aquí, en la final olímpica’. No miré el reloj en ningún momento iba a puesto siempre, pero tenía claro que íbamos muy rápido… no me enteré de nada en la carrera y sí que a falta de 500 metros me dije tengo que tirar a tope y el último 200 mantuve todo lo que pude. Sabía que la japonesa era la octava y fue lo que intenté en todo momento, pero no pude… Mi primera sensación fue qué rabia al ser novena, pero cuando vi el crono y 4:00.12, pues fue una alegría. Antes de hacer esa marca allí yo pensaba que para correr así tenía que ser capaz de hacer series a unos ritmos que yo no hago, y de alguna manera me quité ese sentimiento de encima, porque he entrenado bien, pero un poco como estos últimos años… y me he dado cuenta de que con mis entrenos puedo hacer esas marcas”.

“Está claro que el sintético de Tokio era muy buena, esa es la sensación que me dejó, se corría muy bien y está claro que eso unido a la evolución de las zapatillas actuales es importante para atribuir a esto el que estemos corriendo más… lo que tengo claro es que yo puedo entrenar y competir sin cargarme tanto como hace años y yo con mi marca Adidas, estoy encantada. Hago series y aguanto carreras seguidas sin que me duelan los tendones, sin que te cargues mucho… y eso es importante. Yo tengo los pies delicadísimos y con este nuevo calzado no tengo ningún problema”

Codeándose con las mejores en la Diamond League

Maravillosa manera de cerrar la temporada de Marta Pérez / EFE

Y tras los Juegos continuó la fiesta para Marta, llegaron citas de la Diamond League y las tentativas del récord de España, tanto de 1.500 metros como de la Milla. “Pero fue un cambio para mí, me fui a mi casa, a Soria y he estado allí mucho más relajada, no he sido tan estricta con el descanso, comidas… y el entrenamiento ha sido mucho más ligero, manteniendo la forma, con calidad, pero la justa, que es lo que había que hacer, y he disfrutado muchísimo este mes. Me confirmaron allí en Tokio que iba a Lausana (1.500) y Bruselas (Milla) y luego a la final de Zurich me clasifiqué al sumar los puntos. La verdad es que casi no había corrido pruebas de la Diamond League hasta este último mes, y casi siempre con favores, dando la murga para que nos cogieran, y de repente entrar, con facilidad y encima que te quieran y estar ahí, delante, cerca de las primeras, pues lo he disfrutado a tope. Me he visto ahí, competitiva, y al final entras en un bucle bueno, positivo y está claro que así es mucho más fácil que las marcas salgan. Esto era algo que hasta este verano no había podido vivir”.

Es obligado preguntarle, por todas las gestas que ha logrado y sobre todo por lo que ha estado a punto de conseguir, como bajar de 4:00 en 1.500, casi batir el récord de España de la Milla o 1.500, o ser diploma olímpico, y la soriana tiene claro que lo que habría cambiado es “ser diploma olímpico, porque esa oportunidad ya no volverá hasta otros Juegos, las marcas sí se podrán intentar los próximos años y además tienes más oportunidades durante cada temporada”.

Por último, y con vistas al inminente 2022 con Mundial en Oregón a finales de julio y luego Europeo en Múnich a finales de agosto, la discípula de Antonio Serrano lo tiene claro: “Mi idea es ir a competir a los dos y antes me gustaría hacer bien la pista cubierta que me encanta hacerla… y mi prueba seguirá siendo el 1.500 de momento, aunque no descarto dentro de unos años pasar más al 5.000, pero ahora mismo ni lo contemplo. Sé que ya no seré la misma atleta que antes de estos Juegos de Tokio, al final mis sensaciones ya no son las mismas que antes de lo que he experimentado este verano… espero asimilar esto bien, al igual que llevé bien cuando en 2019 las cosas no me fueron tanto de cara”, nos cuenta esta mujer que acabó hace unos años la carrera de medicina y que sigue formándose con cursos de postgrado, máster etc. “Siempre me ha gustado estudiar y además está claro que es importante que la cabeza esté ocupada en más cosas que el atletismo”.

De momento, y aunque acaba de iniciar entrenamientos tras descansar, se estrena en los 10k del Maratón de Madrid el próximo domingo 26 de septiembre, ya que se lo pide su patrocinador principal, que lo es también del evento.

 


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