María Pérez: “Con 15 años, en plena crisis, decidí apostar todo por...

María Pérez: “Con 15 años, en plena crisis, decidí apostar todo por la marcha”

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María Pérez, entrando a meta en Berlín
María Pérez, entrando a meta en Berlín

En el séptimo programa de la segunda temporada de la Radio del Corredor nos marchamos hasta la provincia de Granada. Concretamente a Orce, el pueblo que vio nacer a la actual campeona de Europa de los 20 kilómetros marcha, María Pérez. Con apenas 22 años, la atleta española ha vivido dos meses en una nube tras lograr el oro en los Europeos de Berlín, que guardará ya para siempre en su recuerdo. ¿Cómo le ha sentado el exitazo cosechado en la capital alemana? ¿Qué retos tiene ahora en el horizonte? ¿Cuánto ha sacrificado para poder dedicarse en cuerpo y alma al deporte que más que eso es toda una vida para ella?

¿Cómo es eso de ser campeona de Europa?

“Ha cambiado un poco la repercusión que he tenido. Antes terminaba la temporada y no tenía tanto ‘bombo’. Creo que el resultado es lo que toca y estoy muy contenta de que un deporte que no suele ocupar mucho espacio en los medios de comunicación pueda estar”, asegura María Pérez.

¿Cómo fueron las vacaciones de María Pérez y en qué punto se encuentra?

“Llevo unos días entrenando, cogiendo poco a poco el ritmo de entrenamiento. Después de Berlín no pude cogerme directamente las vacaciones porque creí que tocaba atender a todos los medios después de lo logrado. A principios de septiembre sí pude desconectar 100%. Yo soy de no hacer nada durante las vacaciones, de parar por completo. En esta ocasión estuve en Menorca y acompañé al marido de María Vasco, Javier Lorente. Tiene un reto, que es el de hacer 17 maratones por 17 comunidades autónomas por la esclerosis múltiple. Estando en Menorca, él y Eric (de Asics) me pillaron por ahí y le acompañé 15 kilómetros de su maratón”.

¿Cómo vivió los últimos metros en Berlín?

“La verdad es que mirando más en frío yo sabía que si a los últimos 5.000 llegaba fresca podía hacer algo importante ya que en las últimas competiciones había hecho buenos registros. La diferencia es que en esta ocasión eran 15km antes de esos 5.000. No fue un paseo, pero sí que pude disfrutar un poco más en la última vuelta, aunque tampoco me quería dejar llevar porque ya sabemos que en este deporte hasta en la misma meta te pueden expulsar. Con un poco ese miedo y a la vez disfrutar de no tenerme que jugar todo en los últimos metros”.

¿Cómo fueron los inicios de María Pérez en la marcha?

“A los 15 años tuve la llamada del seleccionador, me daban una pequeña ayuda para entrenar en Guadix. Muy pequeña, por lo que mis padres tuvieron que hacerse cargo de gastos de alquiler y demás. Eran años difíciles, con una crisis importante en España. Te ayudan tus padres porque quieren que luches por tus sueños. Ahora es el momento de agradecérselo y ver que todo el trabajo de ellos, de Jacinto (su entrenador) ha valido la pena. Con 15 años compartía piso con un chico que tenía la misma beca que yo. Mi día a día era levantarme a las 7-7.30 de la mañana, dependiendo de lo que tuviera que hacer. Iba al instituto porque ese año empecé primero de Bachiller de 8 a 14.45 y me iba a comer a casa de los padres de mi entrenador, que han sido como mis padres durante años. El clima en Guadix en invierno es muy frío y bajan mucho las temperaturas cuando se pone el sol, por lo que me iba bien para ir directamente a entrenar después”, comenta María Pérez

“Ahora también comparto piso, pero ya me cocino yo. Entreno mañana y tarde. Ha cambiado mucho. Aún sigo yendo a casa de los padres de mi entrenador a comer porque soy como una hija más para ellos. No he podido ir mucho a Orce, mi pueblo, porque está a dos horas de camino y pierdo mucho tiempo. Ahora tengo coche, soy más independiente, estudio en la UCAM, en la que tengo más flexibilidad con los exámenes, y eso me permite seguir en el alto nivel”.

¿Cuándo se da cuenta María Pérez de que puede despuntar a nivel internacional?

“Siempre he destacado en las competiciones internacionales de categorías inferiores. Tanto Laura (García-Caro) como yo. He tenido suerte de compartir siempre con ella equipo. La verdad es que llegar en agosto en buen momento de forma es muy complicado porque la temporada es muy larga. Creo que el trabajo que estoy haciendo a diario, aunque a veces no salgan los frutos, está bien encaminado y Jacinto y yo con los demás profesionales que trabajan con nosotros hacemos un gran equipo”, afirma María Pérez.

¿Qué retos tiene por delante María Pérez?

“Ya lo dije en Berlín. Tengo 22 años y eso no quiere decir que el año que viene o el otro vaya a hacer medalla en Mundiales y Juegos Olímpicos. Ojalá pueda volver a coger esa bandera de España y llevarla a lo más alto, estar en un buen podio a nivel internacional, pero yo creo que ahora María tiene que aprender, seguir trabajando, cogiendo experiencia. Hasta ahora en las grandes citas nunca he fallado, pero soy consciente de que a veces el cuerpo no reaccionará y hay que estar pendiente de eso”

“Tengo 22 años y me falta mucha experiencia compitiendo en 20km y necesito un poco más de asimilar esta distancia. Curtirme a nivel internacional y hacerlo tanto en campeonatos del mundo como de Europa. Absorber climatologías distintas, como la que nos encontraremos el próximo año en Doha. Tengo que madurar como persona y como deportista”.

¿En qué momento se encuentra la marcha española ahora mismo?

“El nivel de salud ahora mismo en la distancias olímpicas en España es tanto en hombres como en mujeres muy bueno. Para estar en una gran cita en España necesitas un gran registro, un registro con el que puedes soñar con ser medallista. A veces, como en el caso de Londres en 2017, no se consiguió ninguna medalla pero sí se trajeron muchas marcas personales y eso es muy complicado. Siempre miramos el puesto, pero eso fue un buen índice del estado de salud de la marcha. En los próximos años habrá compañeros y compañeras que estarán luchando en lo más alto. Sobre la cantera, el problema estará en todo, en las becas que se den. Nosotros poco podemos decir. En algunas canteras como la de Guadix hay muchos niños que la practican. Pero del atletismo no te ganas la vida, yo hago esto porque me gusta y es mi pasión. Cuando veo a los niños les apoyo para que sigan estudiando y si tienen que dejar la marcha para ello pues tienen que labrarse un futuro. A veces se desilusionan porque no obtienen los resultados esperados, entre todos podemos ayudar pero poco tenemos que decir nosotros”.

“Esto lo hago por vocación porque si lo haces por dinero deja de ser por vocación. A día de hoy me levanto pensando en la marcha y mi sueño es ser olímpica. Muy pocas personas pueden conseguirlo y el que puede es un privilegiado. Si luchas por ese sueño, pero te quitan esa beca, aunque sea pequeña, que te permite seguir pues ya lo podemos dejar todos”.

“Creo que tenemos los mejores entrenadores. Son amigos, psicólogos. El atleta hace el trabajo, pero el que más trabaja es el entrenador, el que se rompe la cabeza planificando. El pilar para que esto funcione es el entrenador. España tiene entrenadores muy buenos, desde Jacinto, Carrillo, Quintana, Valentí Massana… Además, el seleccionador es parte muy importante de todos. Desde que está Santi Pérez hemos conseguido grandes resultados, empezando por el quinto puesto de Miguel Ángel en Londres. En Zurich 2014 consiguió el oro, en 2015 en Pekín también. Miguel Ángel Lopez hizo que todos los jóvenes, como Diego o Álvaro, podamos soñar con ser algún día campeones del mundo, de Europa y poder conseguirlo”.

¿Qué es lo bueno y lo malo que te ha dejado apostar por la marcha?

“Creo que hay cosas buenas y malas de apostar por ser deportista de élite. Me he perdido muchas fiestas en familia, celebraciones, compañeros, amigos. Creo que he ganado muchas cosas buenas, para mí hacer la marcha es mi trabajo y disfruto haciéndolo. Creo que cada persona verá lados positivos y negativos de lo que hace. Si hay algo malo, que he perdido mucho tiempo con familiares que ya no están, pero creo que en lo que he decidido hacer todos me han apoyado, tanto amigos como familiares”.

“Veo el horizonte con ilusión. He llegado muy bien al año preolímpico, un año decisivo con el nuevo sistema de la IAAF. A partir de 2019 buscamos la clasificación de cara a Tokio 2020. Con ilusión, con confianza y sobe todo trabajando día a día e ir buscando conseguir esos objetivos que nos marcamos. El objetivo es estar con 24 añitos en Japón 2020. Es una edad perfecta, pero siempre digo que hay que ir pasito a pasito”.

Escucha la entrevista a partir del minuto 26 de los siguientes enlaces:

 

 

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