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La transformación científica de Javi Guerra

No pasa de los 100 ó 110 km a la semana. Su nuevo entrenador es Jesús Álvarez-Herms, un funcionario que ha revolucionado a Javi Guerra a los 37 años machacando menos que antes en el asfalto. “Su marca en el maratón debe mejorar bastante”, dice. 

El domingo Javi Guerra ha hecho 6 kilómetros a 2’51”.

También podría contar aquel día que hizo 15 km a 2’57”, “el último 10.000 en 29’00”, todo esto a cambios de ritmo en una carretera comarcal a 1.000 metros de altitud.

Me lo dijo Higuero, que ha ido varios fines de semana a verle entrenar y que estuvo conviviendo con él 10 días en su casa, en Segovia:

-No veas como está Javi, León -como dice él-. Cómo está y cómo se cuida. Se va a salir en la media maratón de Valencia.

Hablamos entonces en bajar de 1h01m y se lo digo a su entrenador Jesús Álvarez Herms, su nuevo entrenador.

-Como mínimo, debería hacer marca personal -contesta.

Jesús Álvarez es un funcionario que es profesor de grado sanitario de FP en el Instituto Ezequiel González de Segovia, donde pidió el traslado hace año y medio desde Barcelona.

– Quería vivir en Castilla León donde tengo a mucha familia.

La casualidad quiso que conociese a Javi Guerra cuando le escribió un mensaje directo en Twitter para una conferencia sobre la hipoxia que iba a dar en el Colegio de Licenciados de Educación Física.

-Quiero combinar teoría y práctica para los alumnos y había pensado que si podías acompañarme -le dijo.

– Estaría encantado -le contestó Javi Guerra, que luego quedó maravillado al escucharle.

– Cómo habla este hombre y qué cosas explica.

Y se puso a pensar.

-Es verdad que llevo toda mi vida con el mismo entrenador, con Antonio Serrano y que le quiero mucho. Pero me parece que trenes como este solo pasan una vez en la vida y a mí me quedan pocos.

Y se lo pidió.

– ¿Y si me ayudases a entrenar?

-Quiero ser sincero contigo -le contestó Jesús-. Nunca he buscado atletas. Es más, hace ocho años que no tengo renovada la ficha como entrenador nacional. Pero si trabajo contigo es con todas las consecuencias y te voy a pedir exclusividad. No estar a la sombra de nadie. No me parecería ético.

Decide lo que quieras – añadió.

Javi Guerra lo puso todo en una balanza y decidió:

-Adelante.

Hoy, a los 37 años, promete que está haciendo los mejores entrenos de su vida.

-Los entrenos indican que sí, que puedo bajar de 1h01m en Valencia, pero…

Y la realidad es que no sobrepasaba los 100 o 10 kilómetros semanales (¡pero qué kilómetros!) y que ha habido semanas hasta de 80, pero.

-Me encontré un atleta muy quemado que venía de una lesión en el sacro, que machacaba demasiado y al que tenía que convencer de que con el trabajo mínimo se puede sacar el máximo rendimiento y de que con un 30 o 40menos de los volúmenes que movía podía llegar más lejos.

El que habla es Jesús Álvarez-Herms, un fisiologo que invirtió siete años en hacer su tesis sobre la hipoxia. Viajó incluso por medio mundo para hacerlo, desde Austria a Nueva Zelanda.

No dejó nada al azar aunque sólo fuese por el egoismo de aprender.

Su currículum es más amplio que su popularidad pero, como él dice, “nunca puedes menospreciar a nadie porque no te suene su nombre”.

Es lo que diferencia a esta historia.

-No soy una rata de laboratorio -insiste Jesús que ha trabajo con deportistas de máximo nivel (ciclistas, karatekas, piragüistas…)

– Rompí el mito de la hipoxia. Demostré que no sólo vale para fondistas. También para velocistas.

De hecho, Jesús acaba de empezar a trabajar con Bruno Hortelano y ya hablaremos de ello otro día.

Pero hoy estamos explicando a Javi Guerra.

-Es un atleta que no necesita mucho trabajo  para obtener un gran resultado. Puede hacer rodajes a 3’30″/km a 120 pulsaciones. Eso es inhumano.

Pero esa es la clase de atleta que es Javi Guerra, un hombre que a los 37 años ha salido de su zona de confort, de lo que estaba acostumbrado, qué difícil.

-Mi entreno ha cambiado totalmente -razona él-. Trabajo en piscina con apneas donde busco una respuesta pulmonar que luego por la tarde aplicamos al rodaje.

También podríamos hablar de esa famosa palabra que simula la altitud: hipoxia, la hipoxia que no solo le acompaña cuando duerme por las noches. También durante el dia con una mascarilla que se pone de forma intermitente.

O del pilates. O de su alimentación absolutamente personalizada en él y que le ha llevado a entender “yo es que antes comía muy mal”.

Se analizaron sus heces en el País Vasco y se diagnosticó lo que era mejor para él para mejorar su resistencia al lactato. Pero, cuidado, el hecho de que sea lo mejor para él no quiere decir que sea lo mejor para ti.

Y ése es el método de Jesús Álvarez Herms: un hombre que lo mide todo (genética, oxígeno….), que lo individualiza todo.

Como debe ser.

Tiene un material destinado a ello valorado por encima de los 30.000€.

Nada se explica por qué sí.

-No se trata de hacer la hipoxia sino de saberla hacer -insiste él.

Quizás es el resumen perfecto expresado con el lenguaje más coloquial posible. Creo que ése es mi deber como periodista en este caso: la conversación fue mucho mas técnica.

Javi Guerra es un tipo que no se suplementa a no ser que el zumo de remolacha sea un suplemento.

Javi Guerra es un hombre que, aún entrenando muy duro, ahora se levanta menos cansado y cada año que pasa tiene un año más.

Sin embargo, la edad no es motivo de pesimismo y no hay más que escuchar a Jesús desafiar al futuro.

-Los parámetros dicen que Javi Guerra puede mejorar bastante su marca en maratón.

No importa que cuando se enfrente a ese desafío tenga 38 años.

-Javi se merece irse del atletismo con una marca superior a la que tiene.

Pero antes estará el gran objetivo: los JJOO de Tokio, que será su próximo maratón (no hará ninguno antes).

-Tenemos ocho meses para adaptar fisiologicame su cuerpo a las condiciones a las que se va a enfrentar en Tokio.

Jesús Álvarez habla con una seguridad que en todo momento invita a creer en él.

-Hay que descargar impactos -le dijo a Javi Guerra nada más conocerle-. Si seguimos por esa línea no vamos a obtener nada.

Hoy, Javi es el primero que te recuerda como atleta de maratón que es:

-El volumen se puede cuantificar en kilómetros o en carga fisiológica.

Y el primer gran test de este nuevo método científico será el domingo en la media de Valencia que será la tercera carrera de Javi Guerra en todo 2020, mucho tiempo sin dorsal, qué año más raro.

Pero entonces se acordará, por ejemplo, del día que hizo 12×500 a 1’22” con 1’00” de recuperación mas 2×2.000 a 2’55” mas un 3.000 a 8’30” y a la sensación de que está como nunca y de que él es un atleta que casi nunca falla en competición.

– El ritmo lo tiene -sentencia Jesús.


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