La presión correcta para las ruedas de tu bicicleta

La presión correcta para las ruedas de tu bicicleta

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La mejor presion ruedas bicicleta

A la mayoría de ciclistas nos gusta siempre estar a la última moda y poder lucir ante la grupeta del domingo nuestras últimas adquisiciones: unas espectaculares llantas de carbono, un buen potenciómetro o el último modelo de gafas que acaba de salir al mercado. Sin embargo, todo esto nos lleva, a la mayoría, a descuidar aspectos tan importantes como conocer el correcto hinchado de nuestras ruedas.  Saber qué presión llevar en cada momento y ante cada circunstancia nos va a permitir mejorar nuestro rendimiento y, sobre todo, ganar comodidad y confianza en nuestras trazadas. La presión de la ruedas es un elemento clave para no quedarnos descolgados en las bajadas y para evitar algún susto especialmente en caso de rodar por terreno húmedo y resbaladizo.

La realidad es que no existe una presión óptima para todo el mundo ya que la presión ideal para las ruedas de tu bicicleta se ve afectada por varios factores como la lluvia, el barro o incluso la comodidad de cada uno. Sin embargo tanto si llevas bicicleta de montaña como de carretera te vamos a dejar con unas indicaciones más que interesantes que deberías empezar a tener como referencia a partir de ahora.

Presión de ruedas bici de carretera

En cuanto a la bicicleta de carretera conviene inicialmente diferenciar entre dos tipos de ruedas: las ruedas con el clásico sistema de cámara y cubierta y, por otra parte, las ruedas con tubular. (En este artículo analizamos las ventajas e inconvenientes de los dos sistemas).  

Las ruedas con tubular resisten siempre una mayor presión con lo cual se convierten en la mayoría de casos en la mejor opción para competir. Los tubulares acostumbran a resistir una presión máxima de 11-12 bars  (160psi) sin embargo si queremos un buen agarre en las curvas no deberíamos hinchar nunca a tanta presión. Una presión correcta estaría como mucho a 9,5 bares, siendo el máximo al que deberíamos hinchar nuestros tubulares. Una presión entorno a los 8- 9 bares es la que maximiza nuestra relación entre rozamiento y agarre.

En caso de hinchar menos corremos el riesgo de perder algo de inercia y tener que soportar un mayor rozamiento con el asfalto. Por otro lado, en caso de hinchar más, nos encontramos con el riesgo de perder agarre en las curvas. De hecho la mayoría de ciclistas profesionales acostumbran a moverse entre estos rangos de presión, si bien los gustos y comodidad de cada uno es lo que realmente acaba decidiendo una presión u otra. Tony Martin, cuádruple campeón del mundo contra reloj, es de los que menos presión lleva (8 bares), mientras que el español Samuel Sánchez afirma correr cerca de los 10 bares.

presión de las ruedas ciclismo

Por otro lado si eres de los de la vieja escuela o de los que para entrenar lleva cámara y cubierta, es probable que tus cubiertas como máximo puedan soportar una presión de 8-8.5 bares. En caso de cámara y cubierta, la presión óptima para las ruedas (siempre en terreno seco) se encuentra entorno a los 7.5 bares. Es a partir de esta presión donde deberemos jugar con algo más o menos de presión en función de nuestro gusto y comodidad.

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta, es la anchura de las cubiertas y de los tubulares. Con el paso de los años los gustos de los corredores y las investigaciones han ido modificando la teoría sobre todo lo relacionado con las cubiertas y ejemplo de ello son los neumáticos de 20mm que han quedado prácticamente obsoletos y en el olvido de todos nosotros. El mismo camino parece seguir los de 23mm, que parece estar dejando paso cada vez más a los neumáticos de 25mm.

Es cierto que al aumentar nuestra anchura debemos disminuir la presión, sin embargo parece quedar demostrado que un mayor agarre y un menor rozamiento compensan claramente esta pérdida de presión.

En esta imagen podemos observar claramente que la cubierta de 25 mm se deforma menos al entrar en contacto con el asfalto y por lo que su superficie de contacto es claramente menor, favoreciendo también así una menor resistencia en nuestro avance.

A nivel de guía práctica y generalista encontramos una fórmula relativamente fiable sobre qué presión tomar como referencia. “La presión de la cubierta debería ser el 10% del peso del ciclista más el de la bicicleta”. Por ejemplo, un ciclista de 68 kilos con una bicicleta de 8kg suma 76kilos, con lo cual su presión debería ser de 7,6 bares. Insistimos que es una fórmula poco científica pero que en algunos casos puede ser útil.

A todas estas indicaciones y consejos convendría añadirle que la presión debería ser algo menor en caso de rodar por carreteras mojadas o con barro. Por terreno húmedo una presión demasiado alta aumenta considerablemente el riesgo de resbalarnos en las curvas.

Presión de ruedas bici de montaña

Un mundo totalmente distinto y algo más complejo es el de la bicicleta de montaña. Al igual que en la bicicleta de carretera la presión óptima depende de varios factores (el tipo de terreno que encontremos, el peso del ciclista, el compuesto del neumático, la destreza de cada uno o incluso la marca del fabricante). Sin embargo a nuestro entender las presiones de referencia deberían ser estas.

Generalmente para aquellos que usen el famoso sistema tubeless su presión debería ser algo menor que los que utilizan cámara.

Una buena referencia podría ser para cubiertas delgadas (menos de 2.2) y con cámara  unos 2.1 o 2 bares de presión y para cubiertas anchas (más de 2,2) y también con cámara unos 1.9-2 bares.

Para los del sistema tubeless su presión debería ser algo menor. Para cubiertas delgadas (menos de 2.2) su presión debería estar entorno a los 1.8-1.9 bares, mientras que para las cubiertas anchas (más de 2.2) su presión no debería superar los 1.75-1.8 bares. Además conviene tener en cuenta que los ciclistas más pesados necesitan presiones algo mayores que los ciclistas más ligeros.

Entre los ciclistas los gustos son muy diferentes y al igual que en el tamaño de la rueda (29 o 27,5) no existe una opinión que sea definitiva del todo.

Lo que está claro es que más presión no siempre es sinónimo de más velocidad. Ejemplo de ello es Peter Sagan en el último mundial. El eslovaco ganó el mundial a la antigua, con cámara y cubierta, demostrando que los tubulares no tienen que ser la única opción. La elevada temperatura del asfalto en Qatar lo llevó a tomar esta decisión.

Insistimos una vez más que todo esto es solo una referencia a tener en cuenta y serán muchos ciclistas que tengan una presión ideal bastante diferente a la comentada aquí. La idea es coger estas indicaciones como referencia y a partir de aquí empezar a encontrar la presión que nos ofrezca más garantía y seguridad en nuestras salidas.


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