Evocando a Blankers-Koen

Evocando a Blankers-Koen

196
0
Compartir

Día 7 en Pekín. A menos de 48 horas para finalizar unos maravillosos Campeonatos (en lo que se refiere estrictamente a lo deportivo), una figura emerge entre las luces de ‘El Nido’ evocando cantos pretéritos sellados a fuego en la leyenda del atletismo. La holandesa Dafne Schippers, otra ‘combinera’, se convierte con su estratosférica victoria en los 200m, en la velocista europea más rápida de la historia, borrando de un plumazo los escandalosos registros conseguidos en la década de los ochenta y principios de los noventa por las germanas Marita Koch y Katrin Krabbe. Tercera de todos los tiempos, tras Griffith-Joyner y Marion Jones, Schippers se convierte con su 21.63 y su reinado mundial en una de las auténticas atracciones de estos Campeonatos del Mundo. No podíamos sino evocar a una legendaria figura para hablar de Schippers, y es que resulta inevitable el símil con la histórica Francina “Fanny” Blankers-Koen, “The Flying Wifehouse”, cuádruple medallista olímpica en Londres ’48, y en una veintena de ocasiones plusmarquista planetaria. Ante nuestros ojos se abre un sinfín de posibilidades y sueños, revestidos de anaranjados tonos, al contemplar la meteórica progresión de la ex-’combinera’ de Utrecht, centrada al ya al cien por cien en el ‘sprint’. Plata en 100m, y oro en 200m. 23 años. ¿Alguien da más?

La jornada iniciaba su recorrido con los 20 kms marcha, con tres representantes de la escuadra nacional. Una luchadora Laura García-Caro clasificaba en el trigésimo segundo lugar, y que confesaba que no había sido su mejor día. Por su parte, meritoria Raquel González, con su decimocuarto puesto. La mejor de las tres, la veterana Mariajo Poves. Inteligentísima, controlando ritmo y carrera, optó por la táctica del menos a más, sobrepasando las puertas del estadio novena. Ya en el tartán, se veía superada por la mexicana Ortega, cosechando un fantástico décimo puesto. Rozó la clasificación directa para Río la zaragozana, casi tocando con los dedos la plaza de finalista. La victoria, y doblete, para la pareja china compuesta por la plusmarquista mundial Hong Liu y la joven Xiuzhi Lu. Comidilla durante la mañana, parecieron pactar el resultado, sin disputarse el puesto en los últimos metros, en favor de la más que posible jerarquía de la vencedora. Imagen controvertida, cuanto menos. Sin participación rusa, la ucraniana Olyanovska se llevaba el bronce.

las-atletas-chinas-planificaron-prueba-los-kilometros-milimetro-1440746074253

Primer envite en el decatlón, con nuestros dos representantes en liza. Pau Tonnesen, igualando sus marcas personales en 100m y 400m, y Jorge Ureña, mejorando su registro en la vuelta a la pista. Mejorables sus actuaciones en ciertas pruebas, pero más que honroso el desempeño de dos descomunales atletas en la prueba más compleja del calendario atlético. De los 29 atletas que comenzaron el decatlón (tres retirados), Ureña ocupa el 20º puesto, y Tonnesen el 23º, con 4.066 y 4.024, respectivamente. Como símbolo, imposible no mentar la extraordinaria eminencia de Ashton Eaton, que finaliza esta primera ronda de pruebas con casi 200 puntos de ventaja sobre su más inmediato perseguidor, Damian Warner, con 4.703, en una proyección que desfilaría por encima de la maravillosa barrera de los 9.000 puntos. Complicado, pero con Eaton… nunca se sabe.

Sin sorpresas de relevancia en la calificación de la altura, donde (casi) todos los favoritos se verán las caras en la gran final del domingo. Servido el duelo Barshim-Bondarenko, pero lejos ambos de las mejores sensaciones que alguna vez hayan transmitido sobre el listón. Nuevo batacazo del campeón olímpico Ukhov, incapaz sobre 2.29m. Tampoco veremos ni a Protsenko, ni a Fassinotti, que ni siquiera comenzó a saltar al arrastrar problemas en un tobillo. Desafortunadamente para el espectáculo, no peligrará, una vez más, el registro de Sotomayor, y más que posiblemente, tampoco la barrera de los 240 cms.

Dos bajas importantes en la calificación de la jabalina. No estarán en la ronda final ni la israelí, vencedora en los Bislett Games, Marharyta Dorozhon, ni la subcampeona olímpica y campeona mundial en 2011, la rusa Mariya Abakumova. Sólo 3 atletas (sin incluir a una Christina Obergföll que se vio contra las cuerdas tras dos nulos) superaron los 65 metros. Se prevee final muy abierta, con Barbora Spotakova intentando recuperar el nivel que le permitió encaramarse a lo alto de la especialidad.

Y para sorpresas, las vallas cortas. En los 100mv, ya las tuvimos en las semifinales. A la caída de Harper-Nelson en la segunda valla, se unió la salida nula de Kendra Harrison. Tercera y cuarta del ranking anual, apeadas. Y de un posible “4 de 4” de USA, a dos candidatas fuera, de un plumazo. La final, igualmente carente de previsión o vaticinio. Voló la jamaicana Danielle Williams, con marca personal, y apareció, con igual suerte, la figura de la alemana Cindy Roleder, bronce europeo. La triple sorpresa la completó la vigente campeona de Europa bajo techo, la bielorrusa Alina Talay. Brianna Rollins, incapacitada para revalidar su título, siendo cuarta, y Sharika Nelvis, con problemas físicos aparentes antes del comienzo, última, redondearon el desastre de las barras y estrellas. En las vallas masculinas, preciosa final decantada con el primer oro ruso hasta ahora. El campeón de Europa Sergey Shubenkov irradiaba su inmensa alegría tras derrotar a la pléyade de favoritos en una final de infarto, con récord nacional (12.98). Hansle Parchment, en una remontada espectacular, y Aries Merritt, días previos a su transplante de riñón en la que podría ser su última carrera a este nivel (esperemos lo contrario, deseando desde aquí la mejor de las energías para norteamericano) completaron un podio que no pudo encabezar el campeón en Moscú, David Oliver, séptimo y sin opciones en ningún momento.

De preciosidad en preciosidad, atisbos de antología en una disputadísima y bella final de longitud. Victoria de Tianna Bartoletta, diez años después, con 7.14m, superando en escasos siete centímetros a Shara Proctor. La serbia Ivana Spanovic repite el bronce de Moscú. Cinco vuelos sobre siete metros entre las tres figuras del podio.

Y en las ‘semis’ del 1.500m, ninguna sorpresa. Representación española en exclusiva a cargo del mallorquín David Bustos, quedando demostrado el discreto nivel de la especialidad en nuestro país. Último de la segunda semifinal, aunque más rápido que cualquiera de los cinco clasificados de la primera. Época confusa y desierta para un mediofondo español absolutamente huérfano de hechuras y empaque.

Foto: Diario SPORT ·AFP
Compartir

Te puede interesar...

Deja un comentario

Con la publicación de un comentario acepto expresamente recibir la newsletter y soy conocedor de que puedo darme de baja en cualquier momento de acuerdo a nuestra política de privacidad