El código ético de las liebres, el caso Sevilla

El código ético de las liebres, el caso Sevilla

Compartir

Todos sabemos de la importancia de las liebres para batir récords y conseguir mínimas. En el atletismo popular estas liebres están cada vez más de moda en las grandes maratones. Ya no hay maratón que se precie que carezca de “pacemakers” para los corredores populares. El efecto psicológico de que tiren de ti es fundamental en una carrera. Quedarse solo en una carrera de fondo es junto con el calor y el viento uno de los principales inconvenientes a la hora de obtener la marca deseada. A veces hasta los corredores populares utilizan liebres más modestas (primos, amigos, sobrinos, etc.) para ayudarles a obtener una buena marca en una carrera o simplemente para ayudarles a completar una maratón.

Las liebres suelen ser buenos corredores contratados para completar una distancia menor a un ritmo determinado. Seguro que alguno de nosotros hemos pensado alguna vez qué ocurriría si alguna de estas liebres “se viene arriba” y continúa tirando. ¿Qué ocurriría si su amor propio les empuja a seguir corriendo porque ven a la élite floja o porque simplemente tienen un día bueno? ¿Sería ético que la liebre que ha sido contratada como “soldado de fortuna” continúe tirando durante más tiempo del que ha sido contratada? ¿Qué ocurriría si el sparring tumba al boxeador estrella? ¿Es esto ético?

Uno de los casos más famosos de “liebre venida arriba” es el de Paul Pilkington en la maratón de Los Angeles de 1994.El simpático Paul fue contratado como liebre para llevar a un grupo de corredores hasta la Media en 1:05:00. Cuando pasó la Media en el tiempo establecido cumpliendo el trabajo para el que se le había contratado, se dio cuenta de que nadie venía detrás, se sintió fuerte y siguió tirando, ganando la carrera en 2:12:13.Lo mejor de todo es que el corredor que acabó segundo pensó que “la liebre Pilkington” se había retirado como estaba acordado, y se vio ganador hasta el final. Pero Pilkington había seguido corriendo. Esto generó mucha controversia y desde ese día el mundo de las liebres ya no es el mismo.

En la última maratón de Sevilla ha ocurrido algo parecido. El ganador Cosmas Kiplimo Lagat era una liebre contratada por la Organización que acabó ganando la carrera en 2:08:33 después de correr en solitario buena parte de la carrera y rompió el récord de la prueba. Era además su estreno en una maratón.

 

Es éste un asunto interesante que tiene varios puntos de vista. ¿Tiene cualquiera que empieza una carrera el derecho a acabarla? ¿Es ético que una liebre contratada se salte su contrato y gane una carrera? ¿debería salirse justo en el momento en que se espera que deje la carrera? ¿Y si la liebre se ve ganadora, no tiene todo el derecho a luchar por la gloria? ¿Y tú qué opinas?

Compartir

Te puede interesar...

18 Comentarios

  1. Tiene todos los derechos, en mi opinión. Si cumple con los pasos pero quien tenía que ser guíado por algún motivo no puede aguantar … allá él.
    En Bcn pasó algo parecido, aunque no entre los que se disputaban la victoria pero sí entre corredores que aquí en Cataluny se pueden considerar élite de las populares … la liebre acabó en 2h17 y quien le había contratado para hacer sub2h20′ acabó en 2h25′ …

  2. YO OPINO QUE LAS LIEBRES SON AYUDAS EXTERNAS Y NO DEBEN SER UTILIZADAS EN COMPETICIONES ‘SERIAS’. TENDRÍA UN PASE PARA LAS POPULARES, PERO SÓLO PARA TIEMPOS ‘NORMALES’, NO PARA BATIR RÉCORDS.
    EN LAS POPULARES CASI TODOS COMPITEN PARA SUPERAR TIEMPOS, NO PARA GANAR. POR EJEMPLO, EN LA MITJA DE BARCELONA HABÍA 7 (1.15 h, 1.20 h, 1.25 h, 1.30 h, 1.40 h, 1.50 h Y 2.00 h) YO HUBIERA PUESTO 6 (A PARTIR DE 1.20).
    EL QUE UNA LIEBRE DECIDA DEJAR DE SERLO DURANTE LA CARRERA TIENE QUE SER UNA OPCIÓN QUE, EL QUE SE GUIE POR LIEBRE, DEBE PODER BARAJAR.

  3. Si el que va detrás es incapaz de aguantar el ritmo que se había propuesto y hay un atleta que es mejor que otro me parece lógico que al final demuestre esa superioridad, pero quizá es algo que se debe hablar antes (en el caso de la ‘liebre de Pilnkington’pudo llevar a error al que llegó finalmente segundo). Sin ser lo mismo esta entrada me ha recordado el Tour de Francia 2012 con el conflicto Wiggins / Froome o el Dakar de este año con Roma/Peterhansel. Chapeau.

  4. Está claro que todo el que empieza una carrera tiene derecho a acabarla pero también que todo el que firma un contrato tiene el deber de cumplirlo. En mi opinión no es ético que una liebre contratada para tal menester deje de serlo y se convierta en competidor, aunque se vea ganador. El que quiera optar a esa posibilidad y no desperdiciar la oportunidad cuando se presente, que no se comprometa más que consigo mismo.

    • Totalmente de acuerdo, iba a poner lo mismo. Si a alguien lo contratan y le pagan por ello, su derecho es hacer de liebre y nada más, ahora si haces de liebre, sin ningún contrato, no te sigue nadie y te sientes bien pues adelante. Pero se supone que si te contratan es para cumplir tu cometido.

  5. Yo opino que si en el contrato de la liebre pone explícitamente que no puede acabar la carrera es una cosa, pero si el contrato es sólo por llegar al tiempo acordado, mientras cumpla eso que arreen los demás. Vivan las liebres venidas a mas

    • Totalmente de acuerdo. Si en el contrato no dice nada de abandonar y ha cumplido su parte, que tire y reviente la carrera, espectáculo al poder.

  6. Si la liebre cobra por hacer de liebre y luego va y cobra por ganar, lo de liebre qued anulado o se lleva un sobresueldo? ;p. Personalmente, lo que diga el contrato, en caso de que exista.

  7. Creo que el caso de Sevilla es distinto. El chaval que ganó venia a hacer de liebre del corredor “estrella” y ganador del año pasado, Solomon Busendych. Segun yo he leido, el dia antes el Solomon este dijo que no se encontraba bien, y digamos que permitió que el chaval este probara a acabar la prueba (nunca antes habia hecho una maraton).
    Asi desde inicio de la prueba el ganador y otra liebre que si actuo como tal se destacaron, la liebre se retiró en el veintitantos y este chaval completo la prueba y batió el record de la carrera que era lo que se pretendia, daba igual quien lo hiciese. Lo que ocurre es que en el dorsal de este chaval ponia PACE, yo creo que de ahí el enredo.
    Por esto fue una sorpresa relativa. Eso es lo que yo tengo entendido…

  8. En mi modesta opinión, la liebre tiene un acuerdo en el que se compromete a llevar un ritmo hasta cierto punto de la carrera. Una vez pasado este punto, tiene todo el derecho a seguir corriendo. Como si quiere irse corriendo a casa.

    • Completamente de acuerdo. A no ser que en el contrato ponga explícitamente que el corredor deberá parar una vez llegado al objetivo.

  9. También muchos corredores “estrella” son contratados por la organización para darle prestigio a la prueba. Sólo por asistir se les paga.
    Yo creo que habría que saber que dice el contrato de este hombre.
    En cualquier caso, un crack!!

  10. En mi opinión tiene todo el derecho del mundo. El contrato de liebre debe asegurar al corredor para toda la carrera. Una vez cumplido el paso por el punto kilométrico pactado es un corredor más.

    Es diferente el caso de una liebre para acabar una carrera en un tiempo determinado. Tiene que entrar en meta en ese tiempo y punto.

  11. A mi personalmente me parece que tiene el derecho independientemente de lo que diga el contrato si tiene la posibilidad de ganar la carrera creó que lo puede hacer,creó que sería vergonzoso para los organizadores que el contratado para liebre se parará y que ganara la carrera otro corredor con menos posibilidad de hacer menor tiempo que el mismo liebre,eso creó yo,al final siempre se busca que se rompa el récord de la carrera y eso es un beneficio para la carrera

Deja un comentario

Con la publicación de un comentario acepto expresamente recibir la newsletter y soy conocedor de que puedo darme de baja en cualquier momento de acuerdo a nuestra política de privacidad