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El africano que se ha inventado a Asier Martínez: “Tú sueña y mete caña”

François Beoringyan es un hombre nacido en El Chad  que lleva 19 años en Pamplona, que no vive del atletismo, que ama la escuela cubana (‘vista y larga y paso corto’) y que hoy no renuncia a nada: “¿Y por qué no va a ser Asier Martínez finalista olímpico?”

Si te centras en el rival te olvidas de ti – le repite François Beoringyan a Asier Marrtínez.

De hecho, volvió a repetirselo por whattsapp esta mañana, antes de que Asier ganase su serie de 110 metros vallas y se convirtiese en semifinalista olímpico.

Beoringyan  es un hombre de 46 años al que Asier Martínez regaló una botella de vino por su cumpleaños.

– Sabe que me encanta el vino.

Beoringyan es el entrenador de Asier Martínez, el hombre que le ha llevado hasta los JJOO de Tokio.

– A principio de año ni se nos ocurría pensarlo -explica.

– Pero empezó tan fuerte que llegó el momento en el que yo mismo le dije: ‘si bajas de 13’50” puedes ir a Tokio’. 

Y ahí está Asier, donde en la próxima madrugada disputará la semifinal olímpica (4:00)

– Hay que reconocer que la pandemia nos ha favorecido porque él estudia en la universidad de Bilbao y, al ser las clases on line, le permitió ahorrar tiempo en los desplazamientos.

Asier vive en Pamplona, donde  François Beoringyan llegó hace 19 años.

– Mi pareja vivía aquí.

– Dio la casualidad de que Pamplona es una ciudad de atletismo y eso me abrió puertas – añade Beoringyan, que fue saltador de altura y que llegó a saltar 2,20 metros. 

Luego, se hizo entrenador.

Hoy, es responsable de vallas y altura en el Atlético Pamplona, donde conoció a Asier en su etapa de juvenil.

– Tenía 16 años y ahí empezó la aventura. Hoy, lo más importante que puedo decir de él es que compite como un veterano. 

Un día no tan lejano François le preguntó:

– ¿Tú crees que puedes ir a unos JJOO?

– Sí -le contestó Asier.

– ¿Estas dispuesto a pagar el precio que vale ese sueño?

– Sí .-volvió a contestar Asier.

François se declara un hombre que prepara a los atletas “para no poner límites a sus sueños”. 

– Olvídate de que es imposible. Sueña, dale daña y ya se verá. Y, si no sale, no pasa nada. Sólo es deporte.

También se lo dijo a Asier y, miren por donde, el sueño se ha cumplido a los 21 años.

– Yo soñé con ser olímpico y lo he sido como entrenador gracias a ti -le dijo François el día que marchó y no pudo marchar con él a Tokio.

– El viaje me lo hubiese pagado yo y hubiese estado ahí en la grada, pero con las malditas limitaciones del COVID no se podía.

Hoy, François vio la carrera en casa, sólo él en casa.

– Mi mujer se ha ido de vacaciones.

Y es mejor así.

– Es un momento que lo quiero sólo para mí. Me pongo tan nervioso.

De hecho aún está nervioso.

– Estoy atacado con que no le pase nada, con que no le duela nada…, tengo la sensación de que me he convertido en un segundo padre para él.

Los 13 segundos se le hacen una eternidad.

– No lo puedo ni describir.

– ¿Y ahora ve a Asier finalista o medallista olímpico? – le pregunto.

– ¿Y por qué no? – contesta-.

– Él ya está muy tranquilo, ya se ha quitado la preocupación del jet lag y de las siete horas de vuelo y es un chico que tiene buena técnica, que no suele tirar las  vallas y que correrá relajado.

Lo que daría François Beoringyan por estar en Tokio.

– No se lo puede ni imaginar.

François Beoringyan es el responsable de que Asier Martínez haya llegado hasta Tokio.

– Yo, sobre todo, soy de borrar defectos y así es como hemos conseguido mejorar su salida. De otro modo sería imposible correr en 13,30.

– Yo soy un amante de la técnica – añade-. Un hombre que ama la escuela cubana. Con pocos medios han sacado grandes atletas. 

– Tampoco tengo problema en preguntar a otros entrenadores ni en compartir mi conocimiento. Mire -insiste-, para mejorar la salida de Asier yo mandaba  videos a vallistas que conocía a ver si nos podían ayudar y, con la aportación de cada uno, mejoramos, claro que mejoramos.

Y todo esto se demuestra hoy 3 de agosto en Tokio.

–  No hay que machacar a nadie. Sobre todo, porque el atletismo en ese sentido es muy fácil. Las marcas te dicen dónde están. Pero nosotros tenemos derecho a pensar que si con 20 años Asier corre en 13,30 ¿por qué con 29 no va a llegar a  13,15 o 13,10? 

Después ya se verá.

– Nosotros preferimos decir ‘vista larga y paso corto’ como dicen los cubanos. Pero teniendo claro lo que queremos: tú eres lo más importante. Si yo hubiese hecho caso a lo que me han dicho no estaría donde estoy.

François nació en El Chad, una colonia francesa de África.

– Éramos cinco hermanos y con 4 años emigramos a las afueras de París con la idea de volver. Mi padre era farmacéutico y acudió con una beca, pero con 6 años mi madre murió y eso lo cambió todo.  Mi vida no ha sido fácil Pero he sabido pelear por alcanzar  mis sueños y el siguiente es el de ver algún día en directo cómo se enciende la llama olímpica.

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Publicado por
Alfredo Varona